
LAS RIQUEZAS PROCEDEN DE DIOS

PENSEMOS BIEN Y VIVIREMOS BIEN
ACERQUÉMONOS CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA
LECTURA BÍBLICA (Salmo 23)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Yo conozco tus obras, he aquí, que he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre” (Apocalipsis 3:8).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quién el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará lo que yo os he dicho” (Juan 14:26)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (1 Corintios 7:22) ¿En qué se convierte en el Señor la persona que fue llamada siendo esclava?
R/ EN LIBERTO DEL SEÑOR
- ¿La persona que fue llamada siendo libre, qué es ahora? (1 Corintios 7:22)
R/ ESCLAVO DE CRISTO
- Según (1 Corintios 7:23) ¿Por qué no los creyentes no debemos hacernos esclavos de los hombres?
R/ PORQUE FUIMOS COMPRADOS POR PRECIO
- ¿Cómo debe permanecer el creyente? (1 Corintios 7:23)
R/ EN EL ESTADO EN QUE CONOCIO AL SEÑOR
- ¿Qué dice el apóstol Pablo respecto a las mujeres vírgenes? (1 Corintios 7:25)
R/ QUE NO TRENIA MANDAMIENTO DEL SEÑOR; MAS DABA SUB PARECER
ACERQUÉMONOS CONFIADAMENTE AL TRONO DE LA GRACIA
Hebreos 4: 14-16 (DHH). Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro gran Sumo sacerdote que ha entrado en el cielo. Por eso debemos seguir firmes en la fe que profesamos. 15 Pues nuestro Sumo sacerdote puede compadecerse de nuestra debilidad, porque él también estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros; sólo que él jamás pecó. 16 Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.
Introducción: hay personas hoy en día que tienen una idea equivocada de Dios, lo ven como un viejito de barba que está enojado castigando a todos por sus pecados. Dios nos llama al arrepentimiento, a que no pequemos más y también a que restauremos nuestra relación con Él.
I. ARREPINTÁMONOS.
El arrepentimiento es el pesar que una persona siente por algo que ha hecho, dicho o dejado de hacer. Es un cambio en la manera de pensar y actuar. Es alejarse del pecado.
Joel 2:12-14 (DHH) «Pero ahora —lo afirma el Señor—, vuélvanse a mí de todo corazón. ¡Ayunen, griten y lloren!» 13 ¡Vuélvanse ustedes al Señor su Dios, y desgárrense el corazón en vez de desgarrarse la ropa! Porque el Señor es tierno y compasivo, paciente y todo amor, dispuesto siempre a levantar el castigo. 14 Tal vez decida no castigarlos a ustedes, y les envíe bendición: cereales y vino para las ofrendas del Señor su Dios.
La invitación de Dios es a que dejemos de pecar, a que dejemos de hacer lo malo y nos volvamos a él. No está Dios enojado, esperando que nos acerquemos para castigarnos. ¿Quién de nosotros se acercaría a alguien que sabemos está enojado y nos quiere castigar?
Algunas personas son como aquellos fariseos que llevaron a una mujer a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. Juan 8:3-5 (DHH). 3 Los maestros de la ley y los fariseos llevaron entonces a una mujer, a la que habían sorprendido cometiendo adulterio. La pusieron en medio de todos los presentes, 4 y dijeron a Jesús: —Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de cometer adulterio. 5 En la ley, Moisés nos ordenó que se matara a pedradas a esta clase de mujeres. ¿Tú qué dices?
II. ACERQUÉMONOS A DIOS CON TRANQUILIDAD.
No permita que Satanás ponga en usted pensamientos de miedo frente a Dios, las misericordias de Dios son nuevas cada día. No se deje convencer de los sermones de aquellos que quieren mostrar a un Dios enojado y castigador. ¿Debemos entonces esperar no ser castigados por nuestras faltas? Por supuesto que no. La biblia dice que Dios corrige al hijo que ama. La corrección es una forma de mostrar el amor.
Proverbios 3:11-12 (DHH). No rechaces, hijo mío, la corrección del Señor, ni te disgustes por sus reprensiones; 12 porque el Señor corrige a quien él ama, como un padre corrige a su hijo favorito. Isaías 1:18 (DHH) El Señor dice: «Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana. Acerquémonos a Dios con tranquilidad, con confianza, disfrutemos de su compañía de su amor de su bondad. Salmos 84:10 (DHH). ¡Más vale estar un día en tus atrios, que mil fuera de ellos! Prefiero ser portero del templo de mi Dios, que vivir en lugares de maldad.
III. DISFRUTEMOS DE SU BONDAD Y SU AMOR.
Cultivemos nuestra vida devocional, nuestra relación con Dios padre. Él nos da buenas cosas, nos ayuda en tiempo s difíciles, nos provee, nos cuida, nos levanta cuando caemos, nos muestra cada día su amor, nos anhela, nos sana, nos limpia de todo pecado y nos da vida eterna. Salmos 36:5-9 (DHH) Pero tu amor, Señor, llega hasta el cielo; tu fidelidad alcanza al cielo azul. Tu justicia es como las grandes montañas; tus decretos son como el mar grande y profundo. Tú, Señor, cuidas de hombres y animales. ¡Qué maravilloso es tu amor, oh Dios! ¡Bajo tus alas, los hombres buscan protección! Quedan completamente satisfechos con la abundante comida de tu casa; tú les das a beber de un río delicioso, porque en ti está la fuente de la vida y en tu luz podemos ver la luz.
Conclusión: Dios es nuestro padre. Es maravilloso tener un padre como el nuestro. Disfrutemos cada día de su amor y de su presencia. Alegrémonos por su bondad y afluencia. Cambiemos esa idea de un Dios enojado, listo para el castigo. Acerquémonos a Él con confianza y pongámonos a cuentas.

