
EL EJÉRCITO DE DIOS

LA GUERRA ESPIRITUAL
REVESTIDOS PARA LA GUERRA ESPIRITUAL
Texto Principal: Isaías 59:19; Efesios 6:12; Lucas 24:49; Hechos 1:8
Introducción: Necesitamos más conocimiento sobre la batalla espiritual que estamos enfrentando. En este combate, necesitamos saber quién es nuestro enemigo – su nombre, métodos y dónde se está llevando a cabo la batalla. (Efesios 6:12) “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
I. LA INVESTIDURA DE PODER DESDE LO ALTO
La palabra ‘investido‘ del griego, ‘endúo,’ significa hundir en un vestido. Se requiere de la investidura de poder desde lo alto, el revestimiento del poder del Espíritu Santo en nuestras vida para tener éxito en la guerra espiritual que estamos enfrentando.
- El Seños Jesucristo dijo que recibimos el poder a través de la investidura del Espíritu Santo (Lucas 24:49) “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto”. (Hechos 1:8) “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.
- La guerra espiritual la enfrentamos con el poder del Espíritu Santo, no con nuestros recursos humanos. Dios le dijo al gobernador de Judá, quién era el responsable de la reconstrucción del templo, que el éxito dependía del Espíritu Santo obrando en él. (Zacarías 4:6) “Entonces respondió y me habló diciendo: Está es la palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.
- Necesitamos el poder del Espíritu Santo como nunca lo hemos poseído.
II. EL SEÑOR JESUCRISTO FUE UNGIDO CON EL ESPÍRITU SANTO Y CON PODER
La unción del Espíritu Santo con poder es lo que hace la diferencia (Hechos 10:38) “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”.
- La unción del Espíritu Santo es el poder de Dios actuando sobre nosotros su hijos, dándonos la habilidad para hacer cosas extraordinarias que sin la unción del Espíritu Santo nunca pudiéramos hacerlas.
- El Espíritu Santo Ungió al Señor Jesucristo en el río Jordán (Mateo 3:16) “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él”; (Juan 1:32)
- El Señor Jesús vivió la vida llena del Espíritu Santo y de poder (Lucas 4:1) “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto”. (Lucas 4:14) Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor”. (Lucas 4:18); (Lucas 5:17); (Lucas 6:17) “… y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón, que había venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades”.
- Necesitamos una comprensión de la voluntad de Dios y de la estrategia de Dios para salir victoriosos en la guerra espiritual que estamos enfrentando.
III. ABRIENDO LOS OJOS ESPIRITUALES
Dios nos está revelando hoy las cosas que vendrán y nos está dando instrucciones de lo que debemos hacer. Debemos abrir nuestros ojos espirituales y estar sensibles al Espíritu Santo para estar listos para la batalla.
- Las puertas del infierno no son lo suficientemente fuertes para resistir el contra ataque directo de la Iglesia. (Mateo 16:18) “Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.
- La Iglesia debe estar a la ofensiva. En lugar de acobardarnos y encerrados entre las cuatro paredes de los templos; debemos atacar activamente las fortalezas de Satanás.
Conclusión: El Espíritu de Dios nos está llamando a tomar las armas espirituales. Dios está haciendo sonar la trompeta en la iglesia hoy. Dios nos está agitando para que salgamos por las calles, por las plazas llevando el evangelio de nuestro Señor Jesucristo a toda criatura. El que creyere en el Señor Jesucristo será salvo. El diablo a través de los brujos y los falsos profetas le ha declarado la guerra a la iglesia. Pero Dios está levantando un ejército poderoso que saldrá adelante en las victorias que fueron compradas con la sangre del Señor Jesucristo. ¡El ejército de Dios, la iglesia, tomará el reino por la fuerza y traerá un avivamiento de evangelismo por milagros en el mundo!

