
ANUNCIEMOS LAS BUENAS NUEVAS DE SALVACIÓN A TODA CRIATURA

REVESTIDOS PARA LA GUERRA ESPIRITUAL
EL EJÉRCITO DE DIOS
Texto Principal: 2 Timoteo 2:3; 1 Crónicas 12:14-15; Mateo 11:12
Introducción: El Espíritu de Dios nos está llamando a tomar las armas espirituales para enfrentar al diablo y los demonios para arrebatarle al almas de los seres humanos que mantienen esclavizados. Dios está haciendo sonar en la iglesia la trompeta en este tiempo. Dios está excitando a su pueblo, como el águila revolotea sobre su nidada. (Deuteronomio 32:11) “Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas”.
II. LOS GUERREROS DEL EJÉRCITO DE DIOS
Dios está levantando guerreros poderosos con una carga y una visión para salvar a los que van camino al infierno. Dios nos está llamando para que colaboremos con él en Su obra que es la expresión de Su corazón, que consiste en ¡Alcanzar a los perdidos!
- Somos soldados de Jesucristo (2 Timoteo 2:3) “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”.
- Unámonos al ejército de Dios como los valientes de David de quienes se dijo: “El menor podía hacer frente a cien hombres; y el mayor, a mil”. (1 Crónicas 12:14-15). “Estos fueron los capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil. Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando se había desbordado por todas sus riberas; e hicieron huir a todos los de los valles al oriente y al occidente”; (1 Crónicas 12:14-15 B. Amplificada) “Estos gaditas eran oficiales del ejército. El menor era igual y superior a cien, y el mayor igual y superior a mil. Estos son los hombres que cruzaron el Jordán el primer mes, cuando se desbordó todas sus riberas, y pusieron en fuga a todos los de los valles, al este y al oeste”.
- El Señor Jesús dijo que se necesitan personas violentas. La palabra violencia en el gr., significa: “meterse a la fuerza”. (Mateo 11:12) “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”. (Mateo 11:12 B. Amplificada) “Y desde los día de Juan el Bautista hasta la actualidad, el reino de los cielos ha sufrido violentos asaltos, y hombres violentos se apoderan de él por la fuerza [como un premio precioso: se busca una participación en el reino celestial con el más ardiente celo y esfuerzo intenso]”.
- En el libro de Hebreos encontramos una lista de los guerreros poderosos de Dios y sus acciones osadas. (Hebreos 11:33) “Que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones”.
- Satanás y los demonios solo entregarán las almas de los hombres por la fuerza, es en el campo de batalla donde con la autoridad del Nombre del Señor Jesús arrebatamos el botín de guerra (gente y riquezas). Esta es una batalla espiritual.
I. LAS ARMAS DE NUESTRA MILICIA
Las armas de nuestra milicia son espirituales y las tomamos por la fe (2 Corintios 10:3-6) “. ¿Cuáles son las armas de nuestra milicia?
- La oración de combate en el nombre del Señor Jesucristo: Esta clase de oración es diferente a la oración de petición. En la oración de petición, presentamos al Padre nuestras necesidades en el nombre del Señor Jesucristo, con la plena certeza que Él nos escucha y nos responde.
- La oración de combate es una declaración, una orden, un mandato; esta oración no se la dirigimos al Padre, está dirigida a satanás y a sus demonios en la autoridad del nombre de Jesús; le ordenamos al diablo que suelte las personas a las que ha enceguecido y mantiene cautivas (2 Corintios 4:4).
- En la oración de combate atamos a satanás y luego podemos saquear su casa (Mateo 12:28-29).
- Atemos al diablo y ordenémosle que suelte la mente de los incrédulos, para que ellos crean a la Palabra de Dios y acepten al Señor Jesucristo en su corazón y sean salvos.
- El nombre de nuestro Señor Jesucristo: En el nombre del Señor Jesucristo está toda la autoridad que rige los cielos y la tierra. El Señor Jesucristo resucitado dijo en (Mateo 28:18) “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”; esa autoridad el Señor nos la entregó para que la usemos en Su nombre. (Marcos 16:17-18).
- La Sangre de nuestro señor Jesucristo (Apocalipsis 12:11).
- La Palabra del testimonio: es la Palabra de Dios en nuestros labios, la que debemos declarar ante el enemigo, de la misma manera que lo hizo el Señor Jesús en el desierto cuando fue tentado por satanás. El Señor dijo: “Escrito está” (Mateo 4:4) “El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. (Mateo 4:7); (Mateo 4:10);
- El hablar en lenguas: El hablar en lenguas edifica nuestra fe (Judas 1:20).
Conclusión: No resistamos al llamado de Dios para ser parte de su ejército en estos últimos tiempos. Tomemos la decisión de ser testigos de Cristo, compartámosle el evangelio del Señor Jesucristo a los que van camino al infierno para que crean en el Señor y Salvador Jesucristo y sean salvos.

