
CUANDO OREN, DIGAN: PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS

LA GRAN CONFESIÓN
LA SEMILLA Y LA BUENA TIERRA
LECTURA BÍBLICA (Santiago 3:1-12)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR “Buenos a alabarte, oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche” (Salmo 92:1-2).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderos para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 1:14) ¿A quiénes era deudo el apóstol Pablo?
R/ A GRIEGOS Y A NO GRIEGOS
- ¿A qué estaba pronto el apóstol Pablo? (Romanos 1:15)
R/ A ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS QUE ESTABAN EN ROMA
- ¿De qué no se avergonzaba Pablo? (Romanos 1:16)
R/ DEL EVANGELIO
- ¿Qué es el Evangelio? (Romanos 1:16)
R/ PODER DE DIOS PARA SALVACIÓN A TODO AQUEL QUE CREE
- ¿Para quiénes es la salvación? (Romanos 1:16)
R/ PARA LOS JUDIOS Y TAMBIÉN PARA LOS GRIEGOS
- Según (Romanos 1:17) ¿Por qué vive el justo?
R/ POR LA FE
LA SEMILLA Y LA BUENA TIERRA
Lucas 8:4-15 “Juntándose una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves del cielo la comieron. Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella, la ahogaron. Y otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga. Y sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Qué significa esta parábola? Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven. Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero estos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. La que cayó entre espinos, estos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”.
Introducción: muchas personas cuando leen la parábola del sembrador piensan que es un pasaje donde hace referencia exclusivamente a la salvación de los incrédulos. Si bien es verdad que se aplica en ese contexto, la realidad es que aplica también para todo lo que hagamos en la vida. Veamos lo siguiente, hay cinco actores principales en esta parábola: el sembrador, la semilla, el diablo, la tierra y el fruto.
- El sembrador: es cualquier persona que comparte, enseña o predica la palabra de Dios.
- La semilla: es la palabra de Dios. Lucas 8:11. Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.
- La palabra de Dios es alimento. 1 Pedro 2:2. desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
- La palabra de Dios es Espíritu y vida. Juan 6:63. El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
- La palabra es inspirada por Dios y Útil para enseñar. 2 Timoteo 3:16. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
- La palabra de Dios es medicina. Proverbios 4:20-22. Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.
- Es lámpara a nuestros pies. Salmos 119:105. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
- Es un arma contra Satanás. Apocalipsis 12:11. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Efesios 6:10-18. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
- La palabra de Dios es poderosa. Hebreos 4:12 (PDT). La palabra de Dios vive, es poderosa y es más cortante que cualquier espada de dos filos, penetra tan profundo que divide el alma y el espíritu, las coyunturas y los huesos, y juzga los pensamientos y sentimientos de nuestro corazón.
- La tierra: somos los que escuchamos la palabra. Y somos los que oímos, los que debemos ser buena tierra para que esa palabra sembrada produzca frutos. Josué 1:8: Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
- El fruto: el primer fruto que tenemos de la palabra que obra poderosamente en nosotros es salvación. Pero no es el único. Fruto es todo aquello que nos permite crecer como seres humanos en cumplir el propósito de Dios para nuestras vidas. En la parte física, del alma y del espíritu. Salmo 1: 1-3. Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
- El diablo: es nuestro adversario. Vino para matar, robar y destruir. Y podemos notar varias estrategias que usa para que la palabra no de fruto. 1 Pedro 5:8. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 2 Corintios 2:11 (DHH) Así Satanás no se aprovechará de nosotros, pues conocemos muy bien sus malas intenciones.
- Robar la semilla. Incredulidad.
- Las pruebas. Las dificultades. Los problemas.
- Los afanes y las riquezas y los placeres de la vida.
Conclusión: Porque no ignoramos las malas intenciones del diablo. Debemos estar atentos a sus estrategias. Se viste como ángel de luz tratando de hacer ver cosas que no son, de confundir a través de las mentiras, Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Juan 8:44. El objetivo final de su engaño es que la palabra no de fruto en nuestros corazones o que no haga aquello para lo cual fue enviada.
Dios apresura su palabra, nuestro trabajo es cuidarla y guardar nuestros corazones. Es no dejar que el diablo tome ventaja sobre nosotros. Podemos mejorar la tierra sobre la que es sembrada (nuestro corazón) para que demos los frutos que esperamos.

