
LA GRAN CONFESIÓN

NUESTRA CONFESIÓN DETERMINA LA FE O LA INCREDULIDAD
NIÉGUESE A SÍ MISMO, TOME SU CRUZ Y SÍGAME
LECTURA BÍBLICA (Romanos 5:1-11)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderos para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dadiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 1:18) ¿Contra qué se revela la ira de Dios?
R/ CONTRA TODA IMPIEDAD E INJUSTICIA DE LOS HOMBRES
- Según (Romanos 1:18) ¿Qué detienen con injusticia los hombres que injustos?
R/ LA VERDAD
- Según (Romanos 1:19) Lo que de Dios se conoce ¿Quién lo manifestó?
R/ DIOS
- ¿Por medio de qué lo invisible de Dios, su eterno poder y deidad fue hecho claramente visible? (Romanos 1:20)
R/ POR MEDIO DE LAS COSAS HECHAS
- ¿Por qué los hombres habiendo conocido a Dios por medio de las cosas hechas, no le glorificaron ni le dieron gracias? (Romanos 1:21)
R/ PORQUE SE ENVANECIERON EN SUS RAZONAMIENTOS Y SU NECIO CORAZON FUE ENTENEBRECIDO.
- Según (Romanos 1:22) ¿En qué se convierten los hombre que profesan ser sabios?
R/ EN NECIOS
NIÉGUESE A SÍ MISMO, TOME SU CRUZ Y SÍGAME
Introducción: En la Biblia muchas veces las personas le preguntaron a Jesús como podían ser saciados, Él les respondió que Él era el pan de vida. Querían conocer quién era Dios, querían aprender a amar y de pronto sentirse amados. Ellos querían saber qué es el perdón de Dios, querían aprender a orar y muchas cosas más. Hoy hay personas que quieren saber cómo pueden seguir a Cristo. Mateo 16:24-25 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
En ese contexto histórico, las personas literalmente seguían a Jesús. Jesús los invitaba a estar con Él, a compartir con Él, a comer, a ver los milagros que Jesús hizo, e incluso ellos aprendieron cómo sanar y hacer todo lo que Jesús dijo. La Biblia no se quedó en un momento histórico específico y tampoco era para un grupo de personas. La palabra de Dios es eterna y permanece para siempre, así que cuando Jesús dice “sígame” también habla en el tiempo actual.
¿Qué es “niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”? Es vivir auténticamente para y por Jesús. En estos tiempos, también significa predicar el evangelio sin temor a ser juzgados o humillados porque el Señor siempre respalda Su Palabra. Es seguir avanzando en esta carrera llamada vida. Puede estar derribado, atormentado pero nunca destruido. Es saber que debe permanecer santo delante de Él y que el pecado no lo puede dominar porque el Señor ha dado el espíritu de dominio propio.
I. NEGANDONOS
Al aceptar a Jesús debemos aprender a negarnos para exaltarlo a Él. El cambio de nuestras vidas a Cristo a veces no es tan notorio pero cuando Jesús dice “niéguese a sí mismo” es dejar de vivir nuestra vida de manera egoísta. Hoy en día podemos ver como todo el mundo está en busca de su propio bienestar, su propia manera de vivir y a veces esos pensamientos nos influencian en nuestra vida. Pero no debe ser así. Efesios 5:1-2 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
¿Cómo puedo seguir a Jesús si soy egoísta? dejaremos de ser egoístas al encontrar el amor de Dios. Cuando amamos al Señor Jesús debemos dejar todo a un lado solo para poder dejar que el Espíritu Santo se glorifique en nosotros. Pero, también tiene que ver con un cambio de actitud de nuestro corazón. Jesús salva, Jesús transforma. No se trata de evitar el pecado, o de un día lo haré y al otro no, se debe aprender a ser radicales en nuestras decisiones en cuanto a Jesús y negarnos a nosotros para poder dejar que el Señor actúe en nosotros a través del Espíritu Santo.
II. TOMAR NUESTRA CRUZ
Las palabras como perdón, gracia y amor pueden ser “sinónimos” de la palabra “cruz”. Pero en estos versículos de Mateo, Jesús quería decir que, debe abandonar la manera de vivir: egoísta, con deseos carnales y los pecados que le hacen alejar de Él. No podrá estar dispuesto a morir por Cristo, si sigue pensando de manera egoísta y sigue viviendo para sí mismo.
En la Cruz, el Padre glorificó a su Hijo. Esa es la manera en que Dios busca glorificarse en usted, pero si no está dispuesto entonces Él no trabajará a través de su vida y no lo usará como instrumentos para Su cuerpo. Comprenda que seguir a Cristo es morir a todo lo que éramos para poder alcanzar la meta que es la vida eterna.
2 Timoteo 2:11 NTV “ La siguiente declaración es digna de confianza: Si morimos con él, también viviremos con él”.
III. SEGUIR A JESÚS
Después de tomar la cruz, debemos seguirle. Si aún no está listo para abandonar la manera egoísta de vivir y entonces tomar la cruz y seguirle, serán dos pasos complicados. Sin embargo, cuando nosotros tomamos decisiones radicales en Cristo, la toma de decisión será sencilla.
Seguir a Jesús es una entrega absoluta de nuestra vida y no es solo del día en que aceptamos a Jesús, no es solo el día en que fuimos llenos del Espíritu Santo. Es una entrega diaria, todos los días debemos seguir a Jesús, aprender a vivir como Él lo hizo. 1 Juan 2:6 NTV “Los que dicen que viven en Dios deben vivir como Jesús vivió”.
La mejor decisión que puede tomar es seguir a Jesús, quien es el Rey de Reyes, Señor de Señores, el Príncipe de Paz, el Sanador, el Redentor y el hermoso regalo del amor del Padre.
CONCLUSIÓN: Recuerde que para ser miembros del cuerpo de Cristo, primero debemos aceptar a Jesús como nuestro único y suficiente salvador. Luego debemos aprender a negarnos a nosotros mismos, lo que quiere decir que debemos dejar de vivir de una manera egoísta para vivir por y para el Señor. Debemos aprender a tomar nuestra cruz para seguir a Jesús, porque con Él tenemos la vida eterna. Y también, seguirlo, implica tomar decisiones donde agraden el corazón del Padre y así, el Espíritu Santo se glorificara a través de nosotros.

