
Errores básicos en su actitud hacia el sexo

Estoy seguro que Dios quiere nuestra prosperidad
La acción, sigue a nuestra confesión
La acción produce el rico fruto de lo mejor de Dios en nuestra vida. La acción, sigue a nuestra confesión. La confesión de lo que la Palabra de Dios dice acerca de nosotros, siempre prevalecerá. Recuerde que el poder está en la boca, ahora declare:
- El hecho de haber sido creado a imagen de Dios y colocado aquí en la tierra, me da toda la autoridad que necesito para el éxito, la felicidad, la salud y la prosperidad.
- Tengo el control de mi propia vida.
- Tengo el poder para creer y decidir el nivel de vida con el cual estaré satisfecho.
- Prefiero la excelencia antes que la mediocridad.
- Acepto la responsabilidad plena por mis pensamientos, decisiones, metas, acciones, y por todos los resultados que mi vida tenga.
- Jamás pondré estorbos a mis éxitos, felicidad, salud o prosperidad.
- Yo merezco la vida abundante. Estoy rodeado por el bien de Dios. Es mi fideicomiso; es mi derecho. Dios lo puso aquí para mí y me puso a mí aquí para ello.
- Tengo talentos. Tengo una buena mente y el poder para controlarla. Dios está obrando en mí por medio de las capacidades que Él ha depositado y confiado en mí.
- No voy a esperar a que las cosas buenas del mundo vengan hasta mí. Yo aúno la acción a mi fe. Escojo actuar y obtener de lo mejor que Dios ha creado en este mundo.
- Estoy determinado a triunfar con la ayuda de Dios.
Por confesar el Señorío del Señor Jesucristo y Su resurrección recibimos la salvación (Romanos 10:9-10) “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. De igual manera recibimos y disfrutamos las riquezas de Dios, espirituales y materiales si confesamos Su Palabra que expresa todas aquellas cosas que necesitamos para vivir bien.
Dios no nos niega las cosas buenas de la vida. Todo lo que Dios creó, lo hizo por nosotros, para que lo disfrutemos aquí y ahora. Declare constantemente todo lo que usted es y posee por medio de Cristo. No tenga temor de declarar su sanidad física, el éxito y la prosperidad financiera. DIOS ES BUENO

