
Si los padres toman en serio…

“LO QUE MERECÍA YO… LO LLEVÓ ÉL: LA CRUZ QUE ME LIBERÓ”
EL PROPÓSITO DE LA UNCIÓN
Texto Principal: Salmo 92:10; Salmo 23:5.
Introducción: ¿Cuál es el propósito de Dios al ungirnos? Dios ungió a David con la santa unción: (Salmo 89:20) “Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción”. heb., shémen. En sentido figurado, la unción trae riqueza, fama y fertilidad a nuestra vida.
- LA UNCIÓN NOS SEPARA PARA QUE CUMPLAMOS EL PROPÓSITO DE DIOS.
La unción no nos hace superiores a nadie; solo nos separa para el propósito de Dios.
- Nos separa del mundo y nos separa para Dios (Levítico 21:10-12).
- La unción nos separa para el servicio de Dios. En el Antiguo Testamento todas las personas que fueron escogidas para ministrar, tuvieron que ser ungidas con el aceite de la Santa Unción. Las personas ungidas podían entrar a lugares del Tabernáculo que a las otras personas les era prohibido.
II. LA UNCIÓN NOS PROTEGE.
Los pastores ungen a las ovejas en la cabeza para ayudarlas, pues el aceite era usado como repelente para alejar a los insectos. (Salmo 23:5) “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”.
- Ungir: heb., dashén, satisfacer, confortar, prosperar, abundancia, aceite.
- La Unción nos protege. (Salmo 105:15) “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas”. (Deuteronomio 32:10) “Le halló en tierra de desierto, y en yermo de horrible soledad; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó como a la niña de su ojo”. (1 Crónicas 16:22) “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas”.
(Salmo 17:8) “Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas”. (Zacarías 2:8) “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: tras la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca a la niña de su ojo”.
- ¿Por qué los pastores ungen con aceite la cabeza de las ovejas? Porque los oídos y los ojos son susceptibles al tormento de los insectos. Con la unción la oveja logra tener paz. El aceite forma una barrera de protección contra el mal que podría dañarlas, hacerles sufrir y hasta morir.
- El ataque de la mosca azul es una verdadera preocupación para un pastor. Causa debilidad y finalmente la muerte en los animales afectados. La mosca pone sus huevos en la oveja, y en veinticuatro horas, las larvas penetran la piel, se multiplican y pronto la oveja se enferma.
- David necesitaba tratar las enfermedades en su rebaño. Él había visto cómo las larvas o los gusanos eran como su propio pecado, llevándolo a la muerte.
- David necesitaba el remedio divino; nosotros también. El Señor Jesús nos dice “Él es el Buen Pastor que da Su vida por las ovejas”. ¡Qué maravilloso el Señor Jesús es nuestro Buen Pastor! (Juan 10:11) “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”. Él ha provisto el remedio a un costo incalculable para que disfrutemos todo lo que necesitamos para vivir bien.
III. LA UNCIÓN ES LA HABILIDAD DE DIOS EN NOSOTROS PARA QUE HAGAMOS SU OBRA.
Una de las principales funciones de la Unción es habilitarnos para que hagamos la obra de Dios.
- El método de Dios para hacer su obra sigue siendo el mismo, (Hechos 1:8) “Y recibiréis poder”. Los primeros cristianos reconocieron esto por eso revolucionaron al mundo de ese entonces. La palabra “poder” es “dunamis” en el griego, y se puede traducir “energía”. La unción es la energía o la habilidad de Dios fluyendo y operando a través de nosotros.
- La Unción trae revelación. (1 Juan 2:27) “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.
- La iglesia del Señor Jesucristo se establece sobre la base de la revelación del Espíritu Santo (Mateo 16:15-18) “Él les dijo: Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre está roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hedes no prevalecerán contra ella”.
- La unción del Espíritu Santo que nos capacita para oír a Dios y entender las cosas espirituales. La primera revelación que los creyentes recibimos es que somos hijos de Dios con el derecho de recibir todas las cosas que Dios ha provisto por medio del Señor Jesucristo.
- La Unción nos guía a toda verdad (Juan 16:13) “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber todas las cosas que habrán de venir”.
Conclusión. La Unción nos prepara y habilita para predicar, enseñar, liberar, sanar y ejercer autoridad sobre Satanás; nos capacita para servirle a la humanidad perdida, destruir las obras del diablo y darle la gloria a Dios.

