
¡Esto nunca se ha hecho antes!

EL PROPÓSITO DE LA UNCIÓN
Si los padres toman en serio…
Como padres, ¿Están ustedes en contacto con los padres de los amigos de sus hijos? ¿Se han tomado el tiempo de reunirse con ellos para planear estrategias mutuas, aun cuando sólo sea para autodefensa? En caso de que no se le haya ocurrido; inicie hoy mismo si le es posible. Es mucho más fácil exigirles a los hijos cumplimiento a cosas tales como horas de regreso a la casa, y establecer normas de conducta y menos doloroso para ellos y nosotros si lo establecemos en nuestros hogares. Tenga en cuenta las siguientes premisas:
- Puesto que los padres son más viejos, más sabios y ganan más dinero para pagar las cuentas de su hijo, este último debe por consiguiente hablar cortésmente, obedecer órdenes y aún hasta hacer algún trabajo de vez en cuando en relación con la casa.
- Un padre que paga las cuentas del colegio de su hijo sin verificar periódicamente para ver si éste no está cometiendo desórdenes, si no habla obscenidades, o está gastando el dinero en “drogas” es más culpable que su hijo de contribuir al desorden que es cosa corriente en nuestra educación superior.
- Todas las declaraciones que caracterizan la generación más joven como de más sensitiva, atenta, interesada, inteligente, preocupada, beligerante o sensual que las generaciones anteriores, son imprecisas. Los muchachos de hoy son más ricos. Eso es todo.
- Los padres que permiten que sus hijos adolescentes sean incultos, irreverentes y sean descuidados en el vestuario, debieran buscar ayuda y consejería en la iglesia.
- Los padres que están demasiado ocupados, cansados, perezosos, egocéntricos o indiferentes como para dirigir el rebaño de sus hijos cada minuto de cada día, debieran ser despojados de la custodia de los mismos. Por causa de su inercia están contribuyendo a la delincuencia.
Si los padres toman en serio esta clase de consejo, se darán cuenta que las vidas de sus hijos y de sus hogares entrarán en un orden necesario. Al mismo tiempo deben estar en guardia, no vaya a ser que caigan en el peligro opuesto- una superabundancia de reglas. “Muchas leyes, muchas transgresiones”. Esto es característico de un gobierno que mantiene todas las cosas bajo su directa custodia, ellos instruyen a la gente para una total dependencia más bien que para una independencia responsable.
El resultado de esto es que, mientras mayor es el número de reglas que se ponen, menor es el número de las mismas que se guarda. Y no podemos imaginar un peor resultado en el gobierno, en la educación o en la familia que un respeto en disminución por la ley. El hombre que pueda hacernos vivir bajo unas pocas leyes, pero que se preocupe de que estén bien administradas desde arriba, y obedecidas voluntariamente desde abajo por causa de la conciencia, sería el mayor benefactor del estado, de la escuela y de la familia. La Biblia dice en (Proverbios 22:6) “Instruye al niño en su camino, y cuando fuere viejo no se apartará de él”.

