
SENTADOS EN LOS LUGARES CELESTIALES CON CRISTO

VESTIOS DE TODA LA ARMADURA DE DIOS
SOMOS MAS QUE VENCEDORES
Texto Principal: Romanos 8:37; 1 Corintios 15:57; 1 Juan 5:4-5
Introducción: El Espíritu Santo nos ha revelado nuestra nueva identidad en Cristo. Somos hijos de Dios, tenemos Su naturaleza, el Dios Omnipotente, nuestro Padre mora en nosotros, Él es el más grande que pelea por nosotros (Isaías 42:13) “Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos”. Con Dios obrando en nosotros, somos más que vencedores.
- NACIMOS DE DIOS
Somos una Nueva Creación. Nosotros somos ahora lo que el Padre soñó. Satanás no tiene dominio sobre nuestra vida. Jesucristo es la cabeza y Señor de esta Nueva Creación. (Juan 1:12-13) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de voluntad de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” (2 Corintios 5:17).
- La enseñanza religiosa: Por tanto tiempo y de una manera persistente hemos sido enseñados acerca de nuestras flaquezas y falta de habilidades e indignidad; que difícilmente nos atrevemos a confesar lo que Dios dice de nosotros.
- El Padre dice que “somos hechura suya” (Efesios 2:10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de ante mano para que anduviésemos en ellas”.
- Cuando el Señor Jesucristo resucitó, la obra de la Nueva Creación fue consumada.
- La nueva creación es una realidad en nosotros: Esta obra se convirtió en realidad en nosotros desde el momento que aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro salvador y Señor (2 Corintios 5:17) “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
II. DIOS NOS DIÓ LA AUTORIDAD PARA SUJETAR TODAS LAS FUERZAS DEL ENEMIGO
El Padre nos otorgó el poder y la autoridad en el Nombre de Su Hijo. El nombre del Señor Jesucristo es la máxima autoridad que rige el universo. Todo está bajo sus pies (Efesios 1:21-23) “Sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que todo lo llena en todo”.
- El Padre le dio toda potestad al Señor Jesucristo resucitado (Mateo 28:18) “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.
- Todos los poderes, visibles e invisibles están obligados a someterse a la autoridad del nombre de Jesús (Filipenses 2:10-11) “Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”.
- En el nombre del Señor Jesús nos fue dado para que hollemos a las fuerzas del enemigo (Lucas 10:19) “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”. (Marcos 16:17) “… En mi nombre echarán fuera demonios…”; y (Lucas 9:1) dice: “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades”.
III. LA ORACIÓN EN EL NOMBRE DE JESÚS
El éxito de la oración está en el nombre de Jesús. El Señor Jesús dijo en (Juan 16:23-24) “En aquel día no preguntareis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”. (Juan 14:14) “Si algo pidieres en mi nombre, yo lo haré”.
- El Nombre del Señor Jesucristo es la absoluta garantía de la oración contestada.
- La vida de oración se basa sobre el conocimiento absoluto del nombre de Jesús y no sobre emociones, sentimientos ni teorías de hombres. El conocimiento se basa en la Palabra viviente.
IV. DIOS NOS LLEVA EN TRIUNFO
Ante los ataques del enemigo Dios nos da la victoria por medio del Señor Jesucristo (2 Corintios 2:14) “Mas a Dios gracias, el cual no lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”.
- Declaremos lo que somos en Cristo (1 Corintios 15:57) “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
- Cuando Jesús dijo “Al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23), Él quiso decir que todas las cosas son posibles para el creyente. Levantémonos, tomemos el lugar que tenemos en Cristo.
Conclusión: ¡Que autoridad él ha hecho de nosotros! ¡Cuan invencibles somos! No hablemos más de debilidad, necesidad, e incapacidad para emprender algo. “De Su plenitud hemos recibido todos”. La gracia y la habilidad de Dios están nosotros.

