
SOMOS MAS QUE VENCEDORES

Usted no puede lograr que funcione lo que está mal.
VESTIOS DE TODA LA ARMADURA DE DIOS
Texto Principal: Efesios 6:10-20
Introducción: Vivimos en un mundo hostil, influenciado por el dios de este mundo, satanás. Diariamente nos enfrentamos a situaciones difíciles provocadas por nuestro adversario el diablo (1 Pedro 5:8). Dios no nos dejó indefensos frente el enemigo, Él nos proporcionó la armadura para nuestra protección y victoria.
- SOLDADOS DE JESUCRISTO
Como soldados del Señor Jesucristo nos enfrentamos constantemente a satanás y los demonios en una batalla a gran escala. (2 Timoteo 2:1-4) “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús. Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”.
- Como soldados de Jesucristo debemos resistir al diablo. La palabra resistir sugiere oposición vigorosa, resistencia valiente, colocarse frente a frente contra un adversario, mantenerse uno en su terreno.
- El Señor Jesucristo venció al diablo y a los demonios en la cruz del Calvario; permanezcamos firmes, resistiendo al diablo por la fe en el nombre de Jesús. (Santiago 4:7) “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”; (1 Pedro 5:8-9).
- Las armas de nuestra milicia no son carnales. (2 Corintios 10:3-4) “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”.
- El diablo procura por todos los medios impedir que el Reino de Dios sea establecido aquí en la tierra.
II. VESTIOS DE TODA LA ARMADURA DE DIOS
Los elementos de la armadura que Dios nos ha dado a excepción de la espada son defensivos. Esto significa que lo que debemos hacer es mantenernos en nuestra posición en Cristo, en la victoria que él obtuvo en la cruz del Calvario (Colosenses 2:15).
- Ceñidos vuestros lomos con la Verdad (Efesios 6:14). La verdad es como un cinturón, que mantiene todo en su lugar. La Verdad es la Palabra de Dios. (Juan 17:17) “Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad”. Permanezcamos en la Palabra de Dios creyéndola y confesándola.
- Vestíos con la coraza de Justicia (Efesios 6:14) Estar cubiertos con la coraza de justicia, nos capacita para sostenernos contra los ataques del enemigo. Fuimos justificados por la fe. Por eso, no aceptemos las acusaciones del diablo cuando traiga a nuestra mente todos los errores que cometimos en el pasado.
- La sangre del Señor Jesucristo nos limpió de todo pecado y el Señor nos impartió su Justicia gratuitamente (Romanos 3:21-24).
- El diablo tratará de convencernos de que somos trapos de inmundicia, que estamos condenados y que Dios está muy lejos de nosotros. Que Dios nunca nos podrá usar por causas de todos los pecados que cometimos en el pasado. Esa es la mentira del diablo. La verdad fuimos justificados; es decir, Dios nos declaró justos.
- Calzaos los pies con el apresto del Evangelio de la Paz (Efesios 6:15). El evangelio de la paz nos proporciona la estabilidad y la seguridad para que nos paremos firmes contra el enemigo. El Señor nos comisionó para predicar Su Evangelio en todo el mundo. (Marcos 16:15).
- Tomad el escudo de la Fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6:16). El escudo de la fe nos protege totalmente. Por la fe apagamos los dardos de fuego del enemigo.
- Tomad el yelmo de la Salvación (Efesios 6:17). El yelmo o casco de la salvación protege nuestra mente; no dudemos de nuestra salvación. Muchos cristianos están enfrentando la crisis de fe; el diablo les está enviando pensamientos de que por más que se esfuerce, no será salvo. Esa es una gran mentira del diablo. La Biblia dice que somos salvos por la fe en el Señor Jesucristo (Romanos 10:9-10). La salvación es una realidad en nosotros, no es una promesa.
- Y la Espada del Espíritu (Efesios 6:17). La espada del Espíritu es la Palabra de Dios; es la única arma ofensiva que tenemos; satanás no tiene defensa que pueda detener esta arma poderosa del Espíritu. Declaremos la Palabra de Dios con fe.
- Orando en todo tiempo (Efesios 6:18). (Efesios 6:18).
- Debemos incrementar el tiempo de oración en nuestra vida diaria.
- Es la oración de combate. Con la oración de combate resistimos, atamos y expulsamos al diablo y sus demonios (Marcos 16:17-18).
- La oración en el Espíritu Santo; Orar en Lenguas. La oración en el Espíritu Santo edifica nuestra fe (Judas 20).
Conclusión: El Señor Jesucristo venció al diablo, la muerte, el pecado y a todos los poderes infernales. Jesús dijo en (Juan 16:33) “… En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Vistámonos de toda la armadura que el Señor nos ha provisto, resistamos al diablo y huirá de nosotros.

