
TODO ES NUESTRO

EL LENGUAJE DEL ESPÍRITU SANTO: PROFECIA, VISIONES Y SUEÑOS
SEMBRAR EN TIEMPO DE HAMBRUNA
LECTURA BÍBLICA (Salmo 23)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará” (Deuteronomio 31:6).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 3:21) ¿Qué se manifestó Dios aparte de la ley?
R/ SU JUSTICIA
- ¿Quiénes testificaron acerca de la justicia de Dios? (Romanos 3:21)
R/ LA LEY Y LOS PROFETAS
- ¿Por medio de que recibimos la justicia de Dios? (Romanos 3:22)
R/ POR MEDIO DE LA FE EN JESUCRISTO
- ¿Quiénes pueden recibir la justicia de Dios? (Romanos 3:22)
R/ LOS QUE CREEN
SEMBRAR EN TIEMPO DE HAMBRUNA
(Genesis 26:1-5) Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.
(Genesis 26:12-13) Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
Introducción: Cuando vino hambre en la tierra, Dios le dijo a Isaac que no se fuera, sino que sembrara en el desierto; él obedeció y la tierra produjo fruto al ciento por uno. Esto provoco persecución para Isaac y le echaron de allí. Sin embargo, donde quiera que él iba abría pozos, y fue tanta la bendición sobre su vida que los filisteos tuvieron que reconocer que Dios estaba con él.
Para obtener las promesas solo basta con:
- Creer en la palabra:
Dios le hizo saber a Isaac que a pesar de que el hambre se había apoderado de la tierra, no se fuera de Egipto, sino que sembrara en el desierto, porque Él lo prosperaría; y así ocurrió, la tierra dio fruto al ciento por uno. Isaac creyó en la palabra que Dios le dio y se movió conforme a ella. Cuando se actúa a la manera de Dios, la tierra empezará a responder a esa palabra que Él ha dado y como resultado se obtendrá fuentes de bendición.
- Determinación:
Abrir pozos no es para gente inconstante, sino para personas radicales hasta el final, para aquellos que perseveran en la oración y en la fe hasta que se abra el pozo, como lo hizo Isaac, quien insistió y cavó un pozo y otro y otro (Genesis 26:19-25). “En la oración allí el Señor nos habla y nos fortalece.”
Las aguas vivas son para el que persiste, para aquel que persevera en lo que Dios ha dicho.
- Perseverar en la palabra de Dios:
Isaac sembró la semilla, lo echaron de la tierra y cavó pozos; lo echaron de aquel lugar y encontró aguas vivas; lo despojaron de allí y encontró otras aguas, lo volvieron a sacar y encontró lugares espaciosos y amplios. A esto se le llama perseverar en la palabra de Dios. Cuando somos constantes en lo que Dios ha dicho, hallaremos la bendición. Es el tiempo de buscarla hasta que hallemos, hasta que conquistemos.
(Juan 15:7) Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho.
Conclusión: La tierra está lista para responder a la palabra que Dios te ha dado. Él aparejará todas las cosas para cumplir esa palabra, pero Él espera que tu creas, que actúes de acuerdo con esa palabra y que perseveres. Si quieres sembrar en el desierto y cosechar al siento por uno en tu vida, en tu familia, en tu ministerio, debes creer en Jesús y su palabra, porque solo entonces Dios te va a abrir fuentes de bendición, y todos reconocerán que Él está contigo, pues donde pongas tu mano todo prosperará.

