
CONFIESE LO QUE DIOS MEDIANTE SU PALABRA HA HECHO EN SU VIDA

SEMBRAR EN TIEMPO DE HAMBRUNA
TODO ES NUESTRO
Texto Principal: 1 Corintios 3:21-23; Romanos 8:32;
Introducción: Nuestro Padre Dios dice que ¡todo es nuestro! Qué maravilla, Dios nos incluyó en Su Testamento.
I. ¿NOS INCLUYO DIOS EN SU PALABRA? ¿PARA QUIENENES ORDENO QUE SE ESCRIBIERA?
¿Por qué Dios ordenó que se escribiera Su Palabra? La Santa Biblia se escribió para nosotros. Las Sagradas Escrituras se escribieron para nosotros.Dios pensó en nosotros cuando nos dejó Su Palabra escrita.
- Dios lo dijo por nosotros. (Juan 3:16) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
- Cuando dijo que todo aquel que cree en el nombre del Señor Jesús es hecho hijo de Dios, lo dijo por nosotros. (Juan 1:12-13).
- Dios pensó en nosotros cuando dijo en (Isaías 41:10 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
- Dios nos incluyó cuando dijo en (Jeremías 33:3) “Clama a mí, y yo te responderé…”. Nuestro Padre nos está diciendo que clamemos a Él. Entonces, ¿Significa que podemos acudir a Él a cualquier hora, donde quiera y que estemos y que Él nos escuchará? SI.
- ¿Podemos pedir en oración todo lo que queramos y reclamarlo como nuestro y será hecho? SI. El señor Jesús dijo en (Juan 15:7) “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. Ese es Su mensaje en el tiempo presente para nosotros.
- (1 Juan 5:14-15) ¿Nos incluye hoy? SI. “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”; (Juan 16:24).
(2 Corintios 5:21) se refiere a nosotros: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”.
II. TODO ES SUYO, TODO ES NUESTRO
Pensemos en el trabajador de una fábrica al que el empleador le notifica que su salario ha sido aumentado en un 50%, seguramente ese trabajador inmediatamente comenzará a hacer planes de lo que va a hacer con el nuevo aumento en su salario.
- Si Dios dice que todo esto es nuestro, no hay duda de que nos pertenece. Es como si usted fuera la única persona en el mundo y Él lo hubiera escrito para su propio beneficio. Nuestro Padre Dios dice que el universo, el presente y el porvenir es nuestro. (1 Corintios 3:22-23 V. Amplificada) “Ya sea Pablo o Apolos o Cefas (Pedro), o el universo o la vida o la muerte, o el presente inmediato y [16] amenazante o el futuro [subsiguiente e incierto], todos son tuyos, Y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios”. (Romanos 8:32 V. Amplificada) “El que no retuvo ni perdonó [aun] a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará́ también con él todas [las demás] cosas?”.
- El Grande y poderoso Espíritu Santo que levantó a Jesús de entre los muertos está en nosotros con el poder y la habilidad de su resurrección para cooperar con nosotros. Tenemos que cooperar con Él.
- Actuemos de acuerdo con la Palabra de Dios. Nuestros cuerpos son el templo de Dios; actuemos sin temor ni duda conforme a la Palabra de Dios.
III. COMENCEMOS UNA VERDADERA VIDA DE ORACION
Tomemos nuestro lugar y comencemos una verdadera vida de oración: podemos hacerlo; el Señor Espíritu Santo es nuestro ayudador (Romanos 8:26).
- El Espíritu Santo está siempre dispuesto a ayudarnos en nuestra vida de oración. Él nos abre la Palabra y nos revela nuestros derechos en Cristo. Actuemos hoy mismo.
- La Biblia no es un viejo libro que contiene datos históricos, es la Palabra de Dios viva y eficaz. La Palabra de Dios es igual a su Autor, es siempre ahora.
- Dios miró a través de los siglos y nos vio, la Palabra de Dios fue escrita para nuestro provecho.
- Cuando Él dijo en (Jeremías 1:12) “Yo vigilo sobre mi Palabra para ejecutarla”. Él nos está hablando, para que nunca más pongamos su Palabra en tela de juicio.
- Cuando el Señor dijo: “Todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”. Él lo dijo para nosotros; sobre esa palabra debemos orar siempre.
- No pongamos en tela de juicio nuestra habilidad para orar y obtener resultados. Esta habilidad es tan real como si usted y yo fuéramos las únicas personas por quienes Cristo murió.
Conclusión: Esto no es una simple religión; es un encuentro personal con el Padre. Cuando aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro único y suficiente salvador y nuestro nuevo Señor, recibimos la Vida Eterna, la Justicia de Dios, y nos convertimos en una nueva creación. El Señor Jesucristo consumó la obra redentora, Él no tiene que hacer algo más, todo está hecho. La obra está terminada. La Nueva Creación es un hecho. Todo lo que tenemos que hacer ahora es actuar con la convicción de que todo nos pertenece como hijos de Dios.

