
SEMBRAR EN TIEMPO DE HAMBRUNA

¿PODEMOS TENER HOY LA MISMA FE QUE ÉL SEÑOR JESÚS TENÍA?
EL LENGUAJE DEL ESPÍRITU SANTO: PROFECIA, VISIONES Y SUEÑOS
Texto Principal: Joel 2:28; Génesis 30:25-43
Introducción: La única manera de ejercer dominio sobre el mundo natural y espiritual es a través del lenguaje del Espíritu; la palabra profética, las visiones y los sueños.
I. LA PROFECÍA
Profetizar es hablar por inspiración. La palabra griega “profeteúo” significa hablar bajo la inspiración; hablar la Palabra de Dios bajo la inspiración del Espíritu Santo.
- Vuestro hijos y vuestras hijas profetizarán… y mis siervos y mis siervas profetizarán. (Joel 2:28); (Hechos 2:16-18) “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestro hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestro jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”.
- A partir del Pentecostés el don de profecía no sería privilegio de unos pocos como en el Antiguo Testamento, sino un atributo que hasta los jóvenes y aún los esclavos ejercerían funciones de profeta (en el Antiguo Testamento no hay ejemplo alguno de un siervo que ejerza las funciones de profeta).
- Declaremos con denuedo y convicción la Palabra de Dios; el Señor la confirmará con señales y prodigios (Marcos 16:20).
II. LAS VISIONES Y LOS SUEÑOS
El lenguaje del Espíritu Santo se basa en imágenes de visiones y sueños.
- Hablemos el lenguaje del Espíritu Santo y Él obrará en y a través de nosotros.
- Cuando tenemos una visión y un sueño del Espíritu Santo y formamos un nuevo cuadro en nuestra mente de la revelación que hemos recibido; y si oramos basados en esta nueva imagen en nosotros hasta, obtendremos los resultados.
- Las visiones y los sueños de Jacob. Él estaba sobre los cuarenta años; no tenía riquezas materiales, solo tenía a sus mujeres y una buena cantidad de hijos. Labán había engañado a Jacob varias veces respecto a su salario (Génesis 31:38-41).
- El Espíritu Santo le reveló a Jacob la ley espiritual de los sueños y las visiones. Dios creó una visión y un sueño en la mente de Jacob. (Génesis 31:10-13) “Y sucedió que al tiempo que las ovejas estaban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados. Y me dijo el Ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y Él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren las hembras son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento”.
- Por las experiencias del pasado, el subconsciente de Jacob estaba lleno de pobreza, fracaso y engaño. Jacob había luchado, pero con muy coca recompensa.
- Dios le cambió la imaginación a Jacob. Jacob reconoció la obra de Dios en el aumento de su ganado. (Génesis 31:7-9) “y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados. Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí”.
III. MIREMOS AL CALVARIO Y FORMEMOS UN NUEVO CUADRO EN NUESTRA MENTE
Todas de las bendiciones que están en la Biblia, es como una de las varas que tomó Jacob. Ahora no tenemos que ir a la montaña a traer una vara o una rama; Dios levantó en el Calvario a Su amado Hijo.
- Tomemos cada versículo de la Biblia donde Dios nos revela cada una de sus bendiciones a las que tenemos derecho por ser sus hijos (Gálatas 3:13-14).
- Dios levantó en el Calvario al Señor Jesucristo en la cruz donde derramó su santa Sangre para nuestra redención.
- Por la muerte y resurrección del Señor Jesucristo nosotros tenemos acceso a todas las bendiciones de Dios para vivir saludables, prosperados espiritual y materialmente.
- Hablemos el lenguaje del Espíritu Santo: Imágenes, visiones y sueños y tendremos los resultados.
Conclusión: El lenguaje del Espíritu se basa en imágenes, visiones y sueños. Hagamos una imagen nueva de nosotros en nuestro subconsciente y vayamos a la cruz del Calvario y oremos con base en lo que la Palabra de Dios dice acerca de nosotros y lo que nos pertenece en Cristo.

