
LO QUE DIOS DICE QUE SOMOS EN CRISTO.
BENDECIDOS CON TODA BENDICIÓN
Texto Principal: Gálatas 3:13-14; Proverbios 10:22; Génesis 2:8-17; Efesios 1:3; Números 23:19-20
Introducción: La bendición es un regalo de Dios; es la manifestación de Su presencia en nosotros que nos colma de salud, prosperidad, protección y de larga vida. La primera palabra que Adán escucho de Dios cuando fue creado fue “Bendición”. (Génesis 1:28) “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.
I. LA VIDA EN EL HUERTO DE DIOS
Dios creó al hombre para ser el agente de su reino, para gobernar y someter el resto de la creación, incluyendo las fuerzas satánicas. (Génesis 1:28) “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoreas en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí os he dado toda planta que da semilla, y que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla, os serán para comer”.
- Dios plantó un huerto y puso allí al hombre. (Génesis 2:8) “Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado”.
- Las riquezas del huerto de Edén. En el huerto de Dios Adán y Eva no carecieron de ninguna cosa buena para la vida. (Génesis 2:9-15) “Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer, también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos. El nombre de uno era Pisón, éste es el que rodea la tierra de Havila, donde hay oro, y el oro de aquella tierra es bueno; hay también allí bedelio y ónice. El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea toda la tierra de Cus. Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va al oriente de Asiria. Y el cuarto río es Eufrates. Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”.
- Los dos árboles en el huerto de Edén. En el huerto tenían especial importancia dos árboles:
a. El árbol de la vida: El propósito del árbol de la vida era imposibilitar la muerte física y se relaciona con la vida eterna, la vida de Dios (Génesis 3:22) “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre”; (Apocalipsis 2:7) “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.
b. El árbol de la ciencia del bien y del mal: El árbol de la ciencia del bien y del mal representa la autonomía humana, esto es, el gobernarse a sí mismo y asumir una postura independiente frente a Dios en todas las esferas de la vida”. - Adán y Eva rechazaron la vida de Dios y optaron por vivir separados de Dios. El hombre perdió la gloria de Dios y fue echado del paraíso (Génesis 3:24) “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”; (Romanos 3:23) “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.
II. LA BENDICIÓN DE ABRAHAM
La función de la bendición es quitar la maldición de la vida del ser humano y reemplazarla con la bendición del Edén. (Gálatas 3:13-14) “… para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles…”.
- ¿Acaso había muerte en el Edén? Pues nacer de nuevo es parte de la bendición.
- ¿Había pobreza en el Edén? En el Edén había oro.
- ¿Qué es la bendición de Edén?
• El goce de la vida abundante (la Vida de Dios). Disfrutar de buena salud, vivir en la abundancia y disfrutar de las riquezas de Dios: espirituales y materiales.
• Disfrutar del compañerismo con Dios a través de la oración.
• La bendición es longevidad. La primera vez que Dios dijo algo sobre los años que viviría el hombre sobre la tierra fue en (Génesis 6:3) Él dijo: “Mas serán sus días ciento veinte años”. Dios quiere que vivamos ciento veinte años, debemos vivir 120 años, morir jóvenes y entrados en años.
Conclusión: La bendición no desapareció ni quedó desactivada por el pecado de Adán, por el contrario, Dios Padre a través del Señor Jesucristo la estableció legalmente para que la disfrutemos aquí y ahora. La bendición es para todo aquel que cree. (Hebreos 6:14) “… De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente”; (1 Pedro 3:9). La bendición del Señor es la que enriquece, somos bendecidos; Dios quiere que vivamos saludables, enriquecidos y victoriosos.

