
¡Vuelve a edificar y verás la bendición de Dios!

El día que pierde nunca más lo tendrá
RECOJAMOS LA COSECHA DE LOS ULTIMOS TIEMPOS
Texto Principal: Mateo 9:36-38; Juan 4:35-38; Marcos 16:14-20; Lucas 24:49
Introducción: Teniendo en cuenta que la mies está madura, el tiempo apremia. Vamos por los campos y ciudades y prediquemos el evangelio a toda criatura. El mundo necesita oír el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo para que crean y sean salvos.
- YA VIENE EL AVIVAMIENTO DE LOS ULTIMOS TIEMPOS
Dios se está moviendo hoy con gran poder sobre Su Iglesia. Él está preparando a la iglesia para el avivamiento que vendrá en estos últimos tiempos por la predicación del Evangelio del Señor Jesucristo confirmado con señales y milagros.
- Este es el tiempo de la gran cosecha de almas en todo el mundo. ¡Participemos de ella! (Lucas 10:1-2) “Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”.
- El gran avivamiento del primer siglo, vino por la predicación del evangelio con demostración del Espíritu Santo y de poder (Marcos 16:20) “Y ellos saliendo, predicaron en todas partes, ayudandoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguian. Amén”.
II EL REVESTIMIENTO DEL PODER DEL ESPÍRITU SANTO
El Señor Jesucristo dijo: (Hechos 1:8) “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.
- Los cristianos predicaron el Evangelio en el poder del Espíritu Santo y las señales y los milagros confirmaban la palabra. (Hechos 4:29-31) “Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Y cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”.
- El evangelismo efectivo, de acuerdo con el patrón de Dios, es el evangelismo por milagros. Los milagros estaban en el centro de la predicación de la Palabra de Dios en el Libro de los Hechos.
- La iglesia de Éfeso fue el epicentro de la evangelización por milagros en Asia (Hechos 19:10-12) “Así continuo por espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra del Señor Jesús”.
- El éxito en la evangelización que comenzó en Éfeso consistió en la llenura del Espíritu Santo. El apóstol Pablo llegó a Éfeso y ministró el bautismo en el Espíritu Santo a un grupo de creyentes con el fin de prepararlos para ser testigos poderosos y obradores de milagros en el nombre del Señor Jesucristo. (Hechos 19:1-7) “Aconteció que entre tanto Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo… Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas y profetizaban. Eran por todos unos doce hombres”.
- El tiempo de los milagros no ha pasado. Las maravillas que hizo Dios a través de los primeros cristianos las quiere hacer hoy a través de nosotros. El poder del Espíritu Santo que se manifestó en ellos es el mismo poder que se manifestará en nosotros hoy. Pidámosle al Espíritu Santo que nos llene con Su presencia.
- El poder para hacer milagros y maravillas entre el pueblo no emana de nuestras fuerzas o capacidades humanas. Es el poder del Espíritu Santo en nosotros. (1 Corintios 2:4-5) “Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostracion del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”.
III. LA GRAN COSECHA DE ALMAS
Esta es la hora de Dios para la cosecha de almas en todo el mundo. Este siglo XXI será el siglo donde la gloria de Dios se manifestará a través de la iglesia para cumplir con la Gran Comisión.
- El evangelismo mundial es una realidad en este tiempo. El Señor Jesús dijo que los campos están blancos para la cosecha. (Juan 4:35) “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega?” He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”.
- El mundo necesita hoy oír el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo; si ellos oyen y creen en el Señor Jesús, serán salvos (Hechos 16:31)“Y ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”.
Conclusión: Pidámosle en oración a nuestro Padre que nos llene con el poder del Espíritu Santo y nos dé denuedo para predicar el evangelio a toda criatura y que confirme Su Palabra con señales y prodigios. (Hechos 19:8-9).

