
Los muros de Jerusalén fueron construidos por la gente diligente

¡Vuelve a edificar y verás la bendición de Dios!
A los pobres se les permitió jugar,
Al mismo tiempo que el niño aprende a trabajar tranquilo y eficientemente con el fin de cumplir una tarea, está aprendiendo organización de sí mismo mejor que de cualquier otra manera. Nunca debe desestimarse el valor formativo del carácter, proporcionado por el sentimiento de haber cumplido en verdad el trabajo encomendado.
Luego del trabajo y, por su puesto, las actividades educativas y la recreación dirigida, se hace cargo de una buena cantidad de problemas de disciplina por el hecho de usar la energía que llega a ser como un motor funcionando, el cual ni usted ni el niño pueden controlar.
Cuando le dé a su hijo un trabajo largo y tedioso, no le permita discutir y extenderse sobre detalles redundantes con el fin de crear obstáculos, o que por lo general se irrite a causa de que debe trabajar, pensando que va a conseguir que se canse y le permita dejar el trabajo sin hacer.
Si el padre de familia no es firme aquí, el espíritu de pereza se posesionará del niño y cuando sea adulto y se espere que haga algo por sí mismo, fracasará, porque fue instruido a evitar y oponerse a lo que es desagradable. Estará haciendo exactamente aquello en lo que fue entrenado para hacer en sus años de niño; pero el problema es que ahora será en proporciones tan gigantescas que los padres por lo general no podrán reconocer esto como la obra de la instrucción que ellos mismos le dieron.
¿Por qué cree que hay tantos jóvenes que recurren a las varias formas de ilegalidad y de depravación con el fin de ganarse la vida? A los pobres se les permitió jugar, jugar desde la mañana temprano hasta tarde de la noche durante dieciocho años. No han aprendido nada sino necedad. Esta es una de las razones por la que muchos de nuestros jóvenes hoy día no tiene interés en el estudio, tampoco en el trabajo.

