
ANDAD EN EL ESPÍRITU

Gracias Señor, gracias Señor
Reconozca el hecho maravilloso de las riquezas de Dios
Reconozca el hecho maravilloso de las riquezas de Dios. El creó tanta abundancia en este planeta que hay suficiente para usted de cualquier cosa que pueda necesitar o desear y que le pertenece porque Dios las creó para usted.
Las fabulosas riquezas que Dios creó en este mundo prueban Su abundancia y generosidad. Él ha cubierto su mundo con esplendor, hermosura y riquezas ilimitadas. La Biblia dice en (Génesis 2:8-12) “Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado. E hizo Jehová Dios nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista y bueno para comer; también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Salía del Edén un río para regar el huerto y de allí se repartía en cuatro brazos. El primero se llamaba Pisón; es el que rodea toda la tierra de Havila, donde hay oro. El oro de aquella tierra es bueno; y allí hay también bedelio y ónice”.
Este poderoso y bondadoso Dios colocó al hombre y a la mujer en un verdadero paraíso de abundancia, generosidad y riquezas.
¡Esa es su herencia! Jamás permita que los sermoneadores religiosos lo reduzcan al nivel humillante de un limosnero ante su Padre celestial. Dios lo creó a usted para que disfrute de Su abundancia y de Sus riquezas; Él lo creó todo para que haya abundancia para usted. Es decir, no hay escasez; no hay límites para todo aquel que cree en Dios y Su Palabra.
La Biblia dice: “Ningún bien Dios negará a quienes andan en integridad delante de Él” (Salmo 84:11).
Porque en la medida que lo reconozcas mejor, Él en Su gran poder te dará todo lo que necesitas para vivir una vida verdaderamente buena. ¡El inclusive comparte Su bondad contigo! (Salmo 68:19) “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación”.
(Isaías 23:18) “Pero sus negocios y ganancias serán consagrados a Jehová; no se guardarán ni se atesorarán, porque sus ganancias serán para los que estuvieren delante de Jehová, para que coman hasta saciarse, y vistan espléndidamente”.
Nuestro Padre Dios es bueno, generoso y afluente; Él se deleita en nuestra prosperidad (Deuteronomio 30:9) “Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres”.

