
La buena vida

ANDAD EN EL ESPÍRITU
Diseñados para un momento como éste
LECTURA BÍBLICA (Salmo 42)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande” (Job 8:7)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
¿Cómo ordenó Dios el Cuerpo de Cristo? (1 Corintios 12:24)
R/ DANDO MAS ABUNDANTE HONOR AL QUE LE FALTA
Dios ordenó el Cuerpo dando más abundante honor al que le fata ¿Para qué?
(1 Corintios 12:24-25)
R/ PARA QUE NO HAYA DESAVENENCIA EN EL CUERPO, SINO QUE TODOS LOS MIEMBROS SE PREOCUPEN UNOS A OTROS
¿Qué sucede si un miembro del Cuerpo padece? (1 Corintios 12:26)
R/ TODOS LOS MIEMBROS SE DUELEN CON ÉL
¿Qué sucede si un miembro del Cuerpo recibe honra? (1 Corintios 12:26)
R/ TODOS LOS MIEMBROS SE GOZAN CON ÉL
¿Quiénes somos para el Señor Jesucristo? (1 Corintios 12:27)
R/ SU CUERPO
¿A quiénes puso Dios primeramente en la iglesia? (1 Corintios 12:28)
R/ A LOS APOSTOLES
“DISEÑADOS PARA UN MOMENTO COMO ESTE”
Introducción: Palacios inmensos, columnas de mármol, jardines perfumados, banquetes que duraban días. El rey Asuero—conocido en la historia secular como Jerjes I—gobernaba un imperio que se extendía desde la India hasta Etiopía, el más poderoso de su época. Los judíos vivían dispersos bajo el dominio persa. Algunos habían regresado a Jerusalén para reconstruir el templo, pero muchos—incluyendo a Mardoqueo y a Ester permanecían en esas tierras extranjeras. El nombre de Dios no aparece una sola vez en todo el libro de Ester. Sin embargo, su huella está en cada detalle para su amado pueblo.
I. DIOS JAMÁS HA DEJADO DE OBRAR
Muchas veces hemos pasado por etapas en las que parece que el Señor guarda silencio,
oraciones sin respuesta inmediata, momentos en que nos preguntamos: “¿Dónde está el Señor en todo esto?”. El libro de Ester nos recuerda algo poderoso: aunque no podamos ver a Dios con los ojos físicos, Él jamás ha dejado de obrar. Hoy el Espíritu Santo nos entrega una verdad que trasciende: “Yo sigo en el control, mi voluntad nunca se detiene.”
Ester 4:14 NTV: Si te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. ¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?»). Hoy, el Señor dice lo mismo de usted, “Para este tiempo, para esta familia, para esta ciudad, para este momento histórico, para este país… te he puesto aquí.”
II. EL PODER DE DIOS SIEMPRE ACTUA A NUESTRO FAVOR
Ester 2:7 NTV: “Mardoqueo tenía una prima joven muy hermosa y atractiva que se llamaba Hadasa, a la cual también le decían Ester. Cuando el padre y la madre de ella murieron, Mardoqueo la adoptó, la integró a su familia y la crio como su propia hija.”
Ester 2:17 NTV: “Y el rey amó a Ester más que a todas las demás jóvenes. Estaba tan encantado con ella que le puso la corona real sobre la cabeza y la declaró reina en lugar de Vasti.”
Mardoqueo y Ester no planearon perder a sus padres. No decidieron que la reina Vasti sería destituida. Tampoco sabían que un decreto genocida para los judíos pondría en peligro a todo su pueblo. Pero Dios sí lo sabía. En nuestra vida ocurre lo mismo. Tal vez no vemos milagros de “mares abiertos, Maná del cielo, y truenos”. Quizá lo que encontramos son “pequeñas casualidades”: Una llamada inesperada, una puerta que se cierra o que se abre. Detrás de cada uno de esos detalles, el poder de Dios trabaja. Salmo 77:19 NTV: “Te abriste camino a través del mar y tu sendero atravesó las poderosas aguas, ¡una senda que nadie sabía que estaba allí!”. En la Lógica la joven huérfana Ester era una historia de dolor y desamparo. Pero para el Señor era un diseño eterno; Dios convirtió esa mujer en la reina de Persia para preservar la descendencia de Israel. Es propósito. Es el Dios que escribe derecho los renglones que a nosotros nos parecen torcidos.
Tal vez lo que ahora usted está viviendo que parece un atraso, una negativa, una puerta cerrada, sea en realidad el tejido de algo muy grande. Ese traslado que no quería. Ese trabajo que no se dio o la relación que terminó. Son las manos de nuestro Padre Celestial moviendo las piezas para colocarlo en el lugar exacto donde su propósito se revelará. Jesús mismo dijo: Juan 5:17 “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo” . Aunque no lo vea, Él sigue trabajando. Le pregunto: ¿Qué suceso reciente podría ser un movimiento de Dios que aún no comprende?. Dios está preparando un escenario extraordinario para su vida y en este tiempo, tal como lo hizo con Ester.
III. FE QUE VENCE EL TIEMPO
Ester 4:13-16 NTV: Mardoqueo le envió la siguiente respuesta a Ester: «No te creas que por estar en el palacio escaparás cuando todos los demás judíos sean asesinados. 14 Si te quedas callada en un momento como este, el alivio y la liberación para los judíos surgirán de algún otro lado, pero tú y tus parientes morirán. ¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?». Entonces Ester envió la siguiente respuesta a Mardoqueo: 16 «Ve y reúne a todos los judíos que están en Susa y hagan ayuno por mí. No coman ni beban durante tres días, ni de noche ni de día; mis doncellas y yo haremos lo mismo. Entonces, aunque es contra la ley, entraré a ver al rey. Si tengo que morir, moriré».
Cuando Mardoqueo envía su mensaje, Ester vive en la tensión de dos pensamientos: Por un lado, el lujo del palacio persa, la seguridad aparente de ser la esposa del rey más poderoso de la tierra. Por el otro, su identidad como hija del pueblo de Dios, amenazado por un decreto de exterminio. Mardoqueo le recuerda una verdad incómoda: “No te creas que por estar en el palacio escaparás…”. En otras palabras: los privilegios humanos no nos aíslan del propósito divino. Ningún título, posición o recurso económico nos libra de la responsabilidad de responder a la voz de Dios. Luego le dice “¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?” Dios había colocado a Ester en ese lugar, en ese tiempo, con ese favor real, para un propósito que ella no imaginaba cuando fue llevada al palacio.
Ella sabe que entrar al salón del rey sin ser llamada significaba la pena de muerte según la ley persa. Su frase final –“Si tengo que morir, moriré”– no es fatalismo, es obediencia. La fe no ignora el miedo; lo enfrenta apoyándose en un Dios mayor que el peligro. Pero Antes de actuar, Ester convoca a todo el pueblo a ayuno de tres días. Ella dependía totalmente del Señor y dijo: “No voy sola, vamos todos delante del Señor, y Él peleará por nosotros”.
IV. VICTORIA QUE REVELA EL PROPÓSITO ETERNO
Ester 6:1-3 NTV: “Esa noche el rey no podía dormir, entonces ordenó a un asistente que le trajera el libro de la historia de su reino para que se lo leyeran. En los registros descubrió el relato de cuando Mardoqueo informó del complot que Bigtana y Teres, dos de los eunucos que cuidaban la puerta de las habitaciones privadas del rey, habían tramado para asesinar al rey Jerjes. ‘¿Qué recompensa o reconocimiento le dimos a Mardoqueo por este acto?’, preguntó el rey. Sus asistentes contestaron: ‘Nunca se ha hecho nada’.”
¡Qué detalle tan sencillo y a la vez tan divino! El rey no podía dormir. No hubo relámpagos ni terremotos, solo una noche de insomnio. Ese desvelo fue la puerta para que se abriera el acto heroico de Mardoqueo y se encadenaran los eventos que traerían salvación al pueblo judío. Así obra el Señor: en lo que llamamos casualidad, Él está produce propósito eterno, una noche en vela, una conversación inesperada, un “error” en la agenda… nada escapa a su soberanía.
Ester 7:10: “Así colgaron a Amán en la horca que él había hecho preparar para Mardoqueo; y se apaciguó la ira del rey.” Amán, el gran adversario, preparó una horca para Mardoqueo. Pero el mismo instrumento de muerte se convirtió en el escenario de su propio juicio. Romanos 8:28: “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”. Dios convierte la trampa del enemigo en plataforma de victoria. Lo que se planeó para su mal, Él Señor lo usa para su gloria. Ester 9:22 ntv: Les dijo que debían celebrar esos días con alegría y festejos, obsequiándose porciones de comida unos a otros y haciendo regalos a los pobres. Ese festival conmemoraría el tiempo en que los judíos quedaron aliviados de sus enemigos, cuando su dolor se convirtió en alegría y su duelo en gozo.
Lo que empezó como un decreto de exterminio terminó en fiesta, banquete y generosidad. Cuando Dios se manifiesta, la bendición no se queda en uno, la verdadera victoria siempre rebosa hacia otros. Este final no es solo historia antigua; es una decisión a creer en el Dios que gobierna aun cuando parece estar callado. El lugar donde está —su trabajo, su familia, su ciudad— puede ser estratégico. Lo que le parece rutinario puede ser la antesala de un milagro. Su obediencia, como la de Ester, puede abrir camino a la salvación de otros.
Conclusión: Quizá piense que su vida es común, pero el Señor dice hoy: “Para esta hora te he puesto, te he Diseñado para un momento como este” La victoria de Ester revela un Dios que no abandona a su pueblo, que transforma la noche en día, y que coloca a sus hijos en el lugar preciso para cumplir su propósito eterno. Hoy, decida creer esta Palabra: su historia puede cambiar de luto en alegría, porque el Rey de reyes sigue escribiendo capítulos que aún no ha leído en el libro de su vida. Hoy, decida creer esta Palabra: su historia también puede cambiar de luto en alegría, porque el Rey de reyes sigue escribiendo capítulos que aún no ha leído.

