
LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO NOS TRANSFORMA

¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
EL PODER DE LA IMAGINACIÓN
Texto Principal: Génesis 37:5-11; Job 4:13.
Introducción: Antes que las cosas aparezcan en el mundo material, se necesita un diseño, una imagen interior. Nosotros somos según la imagen que llevamos adentro. La imaginación es una fuerza dominante. La imaginación puede ser usada en forma negativa y destructiva. También puede ser usada en forma positiva y constructiva con el fin de obtener resultados positivos. La idea, el concepto, el pensamiento y la visión que tengamos, son cosas que vemos con la mente.
- LA IMAGINACIÓN.
La imaginación es una fuerza dominante en el ser humano que lo conduce hacia el logro de sus fines. En el idioma hebreo hay dos palabras usadas que significan imaginación: jarjór y sharír.
- JARJÓR. Se refiere a la concepción mental. Quiere decir quedar en cinta, engendrar, mirar. Esta es la palabra usada en (Daniel 4:5) para referirse a las imaginaciones que tuvo Nabucodonosor y que lo perturbaron. “Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron”.
- SHARÍR. Se refiere a las imaginaciones torcidas y obstinadas, como en el caso de los hijos de Israel cuando abandonaron a Dios y Su Palabra para seguir en pos de los ídolos.
(Jeremías 9:14) “Antes se fueron tras la imaginación de su corazón, y en pos de los baales, según les enseñaron sus padres”. (Jeremías 11:8) “Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón; por tanto, traeré sobre ellos todas las palabras de este pacto, el cual mandé que cumpliesen, y no lo cumplieron”. (Jeremías 13:10) “Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno”. (Jeremías 16:12) “Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres; porque he aquí que vosotros camináis cada uno tras la imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a mí”.
II. HAY DOS COSAS PODEROSAS QUE PODEMOS HACER LOS SERES HUMANOS.
Lo más poderoso que podemos hacer los seres humanos es construir una imagen interior. Los pensamientos son el cuadro que nosotros escogemos proyectar en la mente. Las visiones que vemos y sobre las que reflexionamos ejercen una influencia sobre nuestro estilo de vida, ya que se convierten en esa imagen interior que cada uno de nosotros construimos con la información que recibimos.
- La construcción de la imagen interior. Esta imagen interior se construye con la información que recibimos que se transforma en una representación mental dominante a través de la ponderación y meditación persistente que se haga de ella.
- ¿Qué clase de imagen es la que tenemos de nosotros mismos? Revisemos la información y la fuente: las personas promedio han sido programadas por la cultura, la religión, los educadores, la familia, los compañeros, los medios de comunicación y la comunidad a la que pertenece.
- Si aceptamos las opiniones de otras personas y vivimos como ellas piensan que debemos vivir; nos han puesto en su molde y por consiguiente somos unos adoctrinados. Una vez nos hayan adoctrinado, nuestra mente se estancará y dejaremos de pensar con creatividad. Son las religiones las que atrofian el crecimiento personal, no el cristianismo.
- Gedeón había sido adoctrinado por su familia, por las tradiciones y por su comunidad, por eso pensaba que no podía, que no tenía derecho y que no merecía disfrutar de otra calidad de vida (Jueces 6:14-15) “Y mirándole Jehová, le dijo: Vé con está tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? Entonces le respondió: Ah, Señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor de la casa de mi padre”.
- La actitud correcta de David. El rey Saúl menospreció a David y quiso meterlo en el molde de la incapacidad al compararlo con su enemigo. (1 Samuel 17:33) “Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él, porque eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud”.
- Lo otro más poderoso que puede hacer el ser humano es destruir la imagen que construyó. Nos corresponde a nosotros tomar la decisión de destruir esa vieja imagen viciada y negativa (Efesios 4:22) “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos”.
III. VESTÍOS DEL NUEVO HOMBRE CREADO SEGÚN DIOS.
Nuestro cuerpo es la residencia de Dios, su presencia es real en nosotros y Él está tan activo como siempre, como en los días de la creación en el Génesis; pero Él necesita de nosotros para poder llevar a cabo sus planes eternos.
Conclusión: Con Dios obrando en usted, las metas y la visión clara que hay en su espíritu, son posibles de alcanzar. Con Dios todo es posible.

