
LA CONFRONTACIÓN DE PODERES

NUESTROS ENEMIGOS FUERON DERROTADOS PERO NO ESTÁN MUERTOS
SOMOS LO MEJOR DE DIOS
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones” (Deuteronomio 7:9)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Porque habéis sido comprados con precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Corintios 6:20)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (1 Corintios 5:8) ¿Cómo debemos celebrar la fiesta?
R/ CON PANES SIN LEVADURA, DE SINCERIDAD Y DE VERDAD
- El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo, ¿Qué nos escribió a nosotros los hijos de Dios? (1 Corintios 5:9)
R/ QUE NO NOS JUNTEMOS CON LOS FORNICARIOS
- ¿Con qué clase de fornicarios no debemos juntarnos? (1 Corintios 5:10-11)
R/ QUE NO NOS JUNTEMOS CON LOS QUE, LLAMANDOSE HERMANOS, FUERE FORNICARIO, O AVARO, O IDOLATRA, CON ELLOS NI AUN DEBEMOS COMER
- ¿Quiénes juzgan a los que están dentro de nosotros? (1 Corintios 5:12)
R/ NOSOTROS LOS HIJOS DE DIOS
- ¿Quién juzga a los que están afuera? (1 Corintios 5:13)
R/ DIOS
- En el capítulo cinco de la primera Carta a los Corintios se trata el caso de fornicación de un hombre que estaba en la iglesia y que estaba fornicando con la mujer de su padres, ¿A quién debían de quitar o expulsar de la iglesia los hermanos de Corinto? (1 Corintios 5:13)
R/ AL HOMBRE QUE ESTABA FORNICANDO CON LA MUJER DE SU PADRE
SOMOS LO MEJOR DE DIOS
(Génesis 1:26-31) “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestia que se mueven sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol que da fruto y que da semilla, os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a toda las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les serán para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto”.
(Salmo 8:5-8) “Le has hecho poco menor que Dios, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre todas las obras de sus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas, bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar”.
Introducción: Podemos obtener lo que deseamos en la vida de manera sencilla, rápida y fácil, sólo necesitamos creer y practicar lo que la Palabra de Dios dice al respecto.
I. CREADOS A SU IMAGEN Y SEMEJANZA
“Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, para ser igual a Él, para manifestarlo a Él en forma humana; fuimos hechos para la vida, el amor, el poder, la prosperidad, el éxito y la dignidad”. Dios dice en Su Palabra: “Yo te amo. Lo mejor de mi creación fue hacerte a ti. ¡Yo pague un precio por ti y tu vales todo lo que yo pague! ¡Yo he destinado para ti lo mejor que tengo!
- Pensemos los pensamientos de Dios.
- Dejemos que nuestra mente se remonte a las alturas.
- Dios no hizo nada inferior. Dios hace todo de primera clase.
- Él nos creó en forma exclusiva. Somos excepcionales, únicos y exclusivos.
- Antes que naciéramos, ya existíamos en la mente de Dios. Él sabía que el mundo nos iba a necesitar en estos momentos. Él nos planeó con un propósito especial que nadie más podrá cumplir, porque estamos aquí para hacer lo que nadie más en la tierra puede hacer.
En nosotros hay un gran potencial. Porque Dios nos creó a Su imagen; somos personas de su misma clase. Aceptemos lo que valemos; veámonos en el propósito de Dios a pesar de nuestra situación actual.
- En nosotros hay semillas de grandeza. Aceptemos este principio y las semillas de grandeza comenzaran a brotar en nosotros.
- El valor que Dios nos ha dado no depende de genes especiales de padres superiores. Lo que valemos delante de Dios no es medido por nuestros bienes ni por el color de la piel ni por la súper inteligencia, tampoco por el nivel de educación formal que tengamos.
- Somos hechura de Dios. (Efesios 2:10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
- Cuando aceptemos lo que valemos y el potencial que Dios nos dio, los milagros comenzaran a suceder en nuestra vida. “Somos hechura de Dios.
II. SOMOS LO QUE DIOS DICE QUE SOMOS
Dios nos reveló sus pensamientos acerca de nosotros en el (Salmo 8:5-8) “Le has hecho poco menor que Dios, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre todas las obras de sus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas, bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar”.
- Cooperemos con Dios. Aceptemos el valor que Dios nos ha dado; así cooperamos con Dios para desarrollar lo mejor de nosotros en este mundo. (Isaías 43:4) “Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti y naciones por tu vida”.
- Si creemos en el valor propio que Dios nos dio, nos libramos de:
- Todo celo porque jamás querrá ser ninguna otra persona.
- Sentimiento de inferioridad, porque somos semejantes a Dios.
- Del temor, el fracaso o la derrota porque nada puede detenernos porque trabajamos con Dios como un solo equipo (1 Juan 4:4) “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.
- El valor propio nos hace estar en pie con la frente en alto, erguidos, mirando al futuro con fe, nos hace caminar con paso firme y confiado y levantarnos al nivel de importancia para el cual fuimos creados por Dios.
Conclusión: Declaremos lo que Dios dice en Su Palabra, hagámoslo con fe. El Señor Jesús dice en (Marcos 11:23) “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.
Declaración de fe:
“Soy una persona valiosa porque fui creado a imagen de Dios. Soy de gran importancia porque el plan de Dios me envuelve a mí. Mi herencia está establecida para tener lo mejor de Dios, para gozar de Su compañerismo, para usar Sus riquezas y Su fuerza para mi bienestar y el de los demás.
Fui creado para tener vida, amor, poder, prosperidad, éxito y dignidad. Las semillas de grandeza están en mí. Dios no me creó para ser un “fracasado perdedor” sino para ser un verdadero “triunfador.
Reconozco mi valor propio; Dios me diseñó para vivir según Su estilo de vida y ahora sé que él diseñó lo Mejor de la Vida para mí, porque soy Su hijo. No voy a desacreditar, degradar o destruir lo que Dios ha creado a Su imagen que el valora tanto. Doy la bienvenida y recibo la voz amigable de Dios que recuerda mi origen divino, mi propósito exaltado y el plan de su amor que me ayuda a lograr, disfrutar y compartir lo mejor que Él tiene para mi vida”.

