
LA GUERRA ESPIRITUAL

Jesús dijo: ¿qué quiere que te haga?
LA GUERRA ESPIRITUAL A TRAVÉS DE LA EVANGELIZACIÓN
Texto Principal: Efesios 6:12; Mateo 12:28-29; 2 Corintios 4:4
Introducción: Cuando evangelizamos enfrentamos las fortalezas del diablo para arrebatarle las almas de las personas que él mantiene bajo su dominio. Una persona que ganemos para el Señor a través de la predicación del evangelio representa una pérdida para el adversario el diablo. En la guerra espiritual debemos operar en nuestros derechos como hijos de Dios. Tenemos el derecho de emplear el nombre del Señor Jesucristo. El nombre del Señor Jesús es la autoridad que nos fue delegada por Él para que atemos al diablo y a los demonios y desatemos a los cautivos para que sean salvos.
II. OPONGAMONOS A LOS PRINCIPADOS Y A LAS POTESTADES DE LAS TINIEBLAS
Confrontemos en el nombre del Señor Jesucristo a los espíritus gobernantes principales de las naciones, regiones, ciudades y familias.
- Debemos saber acerca de la condición del hombre fuerte, el diablo. Ese espíritu maligno ya fue vencido por el Señor Jesucristo. Nosotros tenemos autoridad espiritual para despojarlo de lo que posee (las almas de los seres humanos no creyentes).
- Tomemos posesión de las tierras ocupadas y controladas por satanás y los demonios. Entremos ahora y poseamos la tierra que el Señor nos ha dado (Deuteronomio 8:7-10) “Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciaras, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado”.
III. LOS ESPÍRITUS MALIGNOS OBSTRUCTORES
Existen fuerzas espirituales invisibles en el ejército de satanás cuya tarea primordial es obstruir la expansión del evangelio. Por la falta de conocimiento como intercesores, fallamos en atacar directamente las fuerzas invisibles de las tinieblas.
- El apóstol Pablo fue estorbado por satanás (1 Tesalonicenses 2:18) “Por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo ciertamente una y otra vez; pero satanás nos estorbó”.
- Satanás cegó los corazones de los incrédulos para que no reciban el evangelio. (2 Corintios 4:4) “En los cuales el dios de siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios”.
- Como hijos de Dios debemos quebrantar la ceguera espiritual atando a los demonios que están gobernando la vidas de las personas que van camino al infierno y debemos desatar la luz del evangelio para que brille sobre ellos.
- Elimas: mago, falso profeta judío llamado Barjesús. Bernabé y Pablo lo encontraron en Pafos en la Isla de Chipre. El procónsul Sergio Paulo deseaba oír la palabra de Dios. Pero les resistía Elimas, el mago. Pablo le hizo ciego por algún tiempo. Uno de los nombres de Elimas (Barjesús) significa hijo de Jesús, pero Pablo lo llamó hijo del diablo (Hechos 13:6-11DHH).
IV. ATANDO AL HOMBRE FUERTE
Jesús nos enseñó que primero debemos atar al hombre fuerte, los principados y potestades que están gobernando en territorios, naciones, regiones, áreas, familias e individuos.
- El hombre fuerte ya fue vencido, el Señor Jesucristo lo venció hace dos mil años. Atémoslo y saqueemos sus casa (Mateo 12:28-29); (Mateo 18:18) “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo”.
- Usemos la autoridad en el nombre de Jesús (Lucas 10:19).
- Operemos con el don de discernimiento de espíritus para reconocer los espíritus inmundo, atarlos y expulsarlos (1 Corintios 12:7-11).
V. LA LUCHA ESPIRITUAL
La guerra espiritual implica una lucha persistente en el reino espiritual. Las respuestas a nuestras necesidades y oraciones no son siempre alcanzadas fácilmente.
- Nuestra lucha es espiritual (Efesios 6:12).
- Los ángeles de Dios nos ayudan en esta lucha diaria (Salmos 91:11,13) «Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra. Sobre el león y el áspid pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón”.
Conclusión: No nos desanimemos por la oposición que hace el diablo cuando presentamos el mensaje del evangelio a las personas que nos rodean. Esta resistencia diabólica no podrá sobreponerse a la predicación de la Palabra de Dios. Atemos al diablo y a los demonios, ordenémosle que suelten las mente de las personas que están bajo su dominio y van camino al infierno. Oremos para que las personas crean en el Señor Jesucristo y sean salvas.

