
ES POR LA GRACIA DE DIOS

Este es el momento en el que usted es lo que Dios dice que es
EL SEÑOR JESUCRISTO RECUPERO LAS LLAVES Y SE LAS ENTREGÓ A LA NUEVA CREACIÓN
Texto Principal: Génesis 1:26-30; Apocalipsis 1:17-18; Mateo 16:18-19
Introducción: Por causa del pecado de Adán, satanás usurpo la autoridad espiritual que Dios le entrego al ser humano para que la ejerciera sobre los mundos (visible e invisible). El Señor Jesucristo a través de su muerte y su resurrección nos redimió de la potestad de las tinieblas y restauró la autoridad que Adán perdió y se entregó a la Nueva Creación.
I. DIOS CREO AL HOMBRE PARA EJERCER DOMINIO SOBRE EL MUNDO VISIBLE E INVISIBLE
Fuimos creados a imagen y conforme a la semejanza de Dios. Nuestros primeros padres Adán y Eva fueron investidos por Dios de Su autoridad, Él les dijo: “Señoread, sojuzgad” (Génesis 1:26-30).
- Dios coronó al hombre de gloria y de honra; Dios le dio la autoridad para que lo representara (Salmo 8:5-9) Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo. Las aves de los cielos y los peces del mar; rodo cuanto pasa por los senderos del mar. ¡Oh Jehová Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!”.
- Fuimos creados para expresar la gloria de Dios.
II. ADAN LE ENTREGÓ LA POSICIÓN DE AUTORIDAD A SATANÁS
Por la transgresión de Adán, la humanidad fue destituida de la gloria de Dios y quedó bajo el dominio de satanás y los demonios. La autoridad espiritual se perdió y el diablo se convirtió en el príncipe de este mundo (Juan 14:30) “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene que ver en mí”.
- Fue Adán quién le entregó la autoridad a satanás (Lucas 4:5-6) “… Y le dijo el diablo: A ti te daré toda está potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quién quiero la doy”.
III. EL SEÑOR JESUCRISTO RECUPERÓ LA AUTORIDAD QUE ADAN PERDIÓ.
El Señor Jesús le prometió a la iglesia que le entregaría las llaves del Reino. Las llaves representan la autoridad restaurada del hombre. Estas llaves son las llaves del reino de los cielos. (Mateo 16:18-19) “…y las puertas de Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”.
- Él dijo: “Te daré las llaves.” Eso ocurrió días después que el Señor lo prometió, cuando Él resucitara de entre los muertos; cuando el Señor Jesucristo resucitó victorioso, dijo: “¡Tengo las llaves de la muerte y del Hades!” (Apocalipsis 1:18).
- El Señor Jesucristo le arrebató las llaves a satanás cuando desarmó a los poderes de las tinieblas. Fue en el infierno donde el Señor Jesucristo recuperó las llaves (la autoridad) que Adán le entregó a satanás.
- La autoridad espiritual le fue restaurada a la nueva creación después de la resurrección y ascensión del Señor Jesucristo.
- El Señor Jesucristo recuperó las llaves y se las devolvió a la Nueva Creación; ya no serán más utilizadas como las llaves de la muerte y del Hades. (Mateo 28:18); (Lucas 10:19); (Marcos 16:17).
- Tomemos las llaves del Reino de los cielos por la fe y usémoslas contra todas las fuerzas del mal.
IV. LA NUEVA CREACIÓN TIENE DOMINIO SOBRE LAS PUERTAS DEL ENEMIGO
En los tiempos bíblicos, el gobierno y los negocios de una ciudad se ejercían en sus puertas. Por lo tanto, las puertas, mientras proporcionaban seguridad a una ciudad amurallada, también se volvieron una referencia al gobierno de una ciudad o de una nación. (Proverbios 31:23) “Su marido es conocido en las puertas…”. Las puertas significan autoridad. Era en las puertas de las ciudades donde se administraba justica en el Antiguo Testamento.
- La promesa de Dios a Abraham y su descendencia: Poseerán las puertas de sus enemigos. Cuando Dios bendijo a Abraham, le dijo: (Génesis 22:17) “De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos”.
- Poseer las puertas del enemigo significa tomar dominio y control sobre todos los principados y potestades.
- Muchos tienen una imagen de sí mismos siendo atacados por el diablo y se esconden llenos de temor y ansiedad. Sin embargo, es la iglesia y no satanás quien debe estar a la ofensiva.
- Como hijos de Dios, debemos atacar las puertas del infierno y hacer avanzar el reino de Dios en todo el mundo. Usemos la autoridad que el Señor Jesús nos dio en Su Nombre que es sobre todo nombre.
Conclusión: El Señor ascendido muy por encima “de todo principado y autoridad y poder y señorío. Este es un hecho consumado en el cielo (Efesios 1:19-23). El Señor Jesucristo nos delegó Su autoridad para que la ejerzamos dominio sobre los mundos visible e invisible. Es nuestro deber hacer cumplir en la tierra lo que ya fue logrado en el resto del universo, aquello que es un hecho establecido en el cielo. Atemos a Satanás y sus demonios gobernantes y desatemos a los cautivos. Limitemos el ámbito de influencia del enemigo.

