
REDIMIDOS POR AMOR

LA PALABRA DEL PADRE HACE MILAGROS
LO QUE ES NACIDO DE DIOS VENCE AL MUNDO
Texto Principal: (1 Juan 5:4-5) (1 Corintios 15:57)
Introducción: Somos una Nueva Creación, somos lo que el Padre soñó. Jesucristo es la cabeza y Señor de esta Nueva Creación.
I. NACIDOS DE DIOS
De manera persistente muchos predicadores nos han enseñado acerca de nuestras flaquezas, los pecados pasados, de la indignidad y de la falta de habilidades de los hijos de Dios que difícilmente nos atrevemos a confesar lo que Dios dice de nosotros. Esto ha hecho que se desarrolle en nosotros una conciencia de pecado, condenación e indignidad delante de Dios. Meditemos en lo que Dios dice que nos hizo ser:
- Dios nos engendró, nacimos de Dios. (Juan 1:12-13) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de voluntad de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.
- Las cosas viejas pasaron (2 Corintios 5:17).
- Somos hechura de Dios. “Somos hechura suya” (Efesios 2:10).
- La Nueva Creación está consumada. Cuando el Señor Cristo se levantó de entre los muertos hizo posible que el Padre nos impartiera Su Vida sobre la base de la justificación.
- El Señor Jesucristo fue el primero en nacer de nuevo. (Hebreos 1:5-6) “.
- La Nueva Creación es una realidad en nosotros. Nueva creación no es una promesa, es una realidad en nosotros desde el momento que aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro salvador y nuevo Señor de nuestra vida (Romanos 10:9-10).
- El Padre ha declarado en Su Palabra que nosotros estamos en Su Hijo. Esta es una verdad.
II. EL DIABLO Y LOS DEMONIOS PERDIERON SU DOMINIO SOBRE NOSOTROS
Porque somos la nueva creación, fuimos liberados del dominio de satanás y los demonios. Ahora nosotros somos los amos, el diablo y los demonios tienen que obedecernos en el Nombre del Señor Jesús. (Lucas 10:19) “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”.
- El Señor Jesucristo declaro en (Juan 14:30) “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene que ver en mí”.
- Porque somos la nueva creación y nuestros cuerpos son el templo de Dios, el diablo nada tiene que ver en nosotros. Mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo (1 Juan 4:4) “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.
III. EL SEÑOR JESUS NOS DELEGÓ SU AUTORIDAD PARA QUE LA USEMOS EN ORACIÓN Y SOBRE TODOS LOS DEMONIOS
El Padre ha declarado en Su Palabra todo lo que nosotros podemos hacer en el Nombre de Jesús. Tal vez no lo haya apreciado, pero Él nos otorgó una carta de poder notarial para usar el Nombre de Su Hijo. El Señor Jesucristo es la máxima autoridad que rige el universo. Todo está bajo sus pies (Efesios 1:20-23).
- El poder y la autoridad que rige el universo está en el nombre de Jesús. (Mateo 28:18) “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”. (Filipenses 2:10-11) “Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”.
- Tenemos la autoridad para echar fuera a los demonios en el nombre de Jesús (Marcos 16:17); (Lucas 9:1); (Lucas 10:19).
- Oramos en el nombre de Jesús y nuestras oraciones son contestadas. (Juan 16:24) “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido” (Juan 14:14).
- La vida de oración se basa sobre el conocimiento absoluto del nombre de Jesús y no sobre emociones, sentimientos ni teorías de hombres. El conocimiento se basa en la Palabra viviente.
IV. LA VICTORIA VIENE DE DIOS
Cuando creemos con el corazón que en realidad somos lo que Dios dice que somos, lo debemos manifestar delante de todo el mundo con palabras y hechos (1 Corintios 15:57).
- El callar lo que sentimos y expresar lo que satanás está haciendo en nuestros cuerpos y en nuestras mentes, es negar lo que somos en Cristo.
- Cuando Jesús dijo “Al que cree todo le es posible” (Marcos 9:23), Él quiso decir que todas las cosas son posibles para el creyente.
- Todo lo que el Creyente necesita hacer para llegar a ser y hacer los que Dios dice que es y lo que puede hacer, es saber lo que es en Cristo, levantarse y tomar su lugar.
Conclusión. ¡Que autoridad él ha hecho de nosotros! ¡Cuan invencibles somos! ¿Por qué permanecemos hablando de debilidad, necesidad, e incapacidad para emprender algo? “De Su plenitud hemos recibido todos”. La gracia y la habilidad de Dios están nosotros.

