
LA ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS

Confíe en Dios, ponga todas sus cargas sobre Él
EL ESPÍRITU SANTO NUESTRO AYUDADOR
LECTURA BÍBLICA (Salmo 100)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá” (Isaías 54:15).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre” (Salmo 118:8).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Los mandamientos: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, ¿En qué sentencia se resume? (Romanos 13:9)
R/ AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO
- Según (Romanos 13:10) ¿Qué no hace el amor?
R/ EL AMOR NO LE HACE MAL AL PRÓJIMO
- ¿Cuál es el cumplimiento de la ley? (Romanos 13:10)
R/ EL AMOR
- Según (Romanos 13:11) ¿De qué es hora?
R/ DE LEVANTARNOS DEL SUEÑO
- Porque la noche está avanzada, y se acerca el día, ¿Qué debemos desechar? (Romanos 13:12)
R/ LAS OBRAS DE LAS TINIEBLAS
- Según (Romanos 13:12) ¿De qué debemos vestirnos?
R/ DE LAS ARMAS DE LUZ
EL ESPÍRITU SANTO NUESTRO AYUDADOR
Juan 14:16-17 (DHH). Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes.
Introducción: todos tenemos situaciones difíciles en la vida, no sabemos dónde ir o qué hacer, pero en cada una de ellas tenemos a alguien que nos ayuda en todas las cosas. Jesús antes de partir dijo que estaría con nosotros todos los días de nuestra vida.
I. EN EL MUNDO TENDREMOS AFLICCIONES.
Juan 16:33. Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
El Señor Jesús sabiendo que Él iba a partir y que esta nueva situación iba a generar intranquilidad en los discípulos, les dijo que, estando en él podemos tener paz, pero que vendrían momentos en los cuales el mundo y sus afanes traerían incertidumbre y dolor.
2 Corintios 1:3-4. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Recodemos la parábola del sembrador, una de las dificultades más grandes para que los creyentes den fruto son los problemas o las aflicciones. Mateo 13: 20-21. Y el que fue sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
Muchos piensan que los problemas son obstáculos y que vienen a la vida para afligirlos, para detenerlos y no dejarlos avanzar y culpan a Dios de sus males y viven quejándose de sus problemas. Otros, por el contrario, tienen claro que, aunque pasen por problemas Dios estará con ellos, aunque no lo vean, aunque no lo sientan, pero están seguros, convencidos y persuadidos que, aunque no vean a Dios, Él está ahí. El espíritu Santo está ahí.
Isaías 43:2. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
II. TENEMOS UN CONSOLADOR O AYUDADOR.
Juan 14:16. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
Siempre en medio de las dificultades, debemos tener presente que tenemos un ayudador, uno que no nos deja, que no nos suelta de la mano, no por un ratico, para siempre dice el versículo.
Nunca desde que aceptamos a Cristo como nuestro señor y salvador hemos estado solos. Nunca hemos estado desamparados, quizá nos hayamos sentido así, pero al aceptar a Jesús tenemos la garantía que la presencia del Espíritu Santo estará con nosotros siempre, en cualquier circunstancia.
¿Qué papel tiene el Espíritu Santo en nuestras vidas?
- Debemos reconocer que existe el Espíritu Santo y que está en nosotros, ¡vive en nosotros!
1 Corintios 6:19. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
El Espíritu Santo no es una energía, ni una sensación interna; es una persona.
- Nos enseña. Juan 14:26. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
- Nos guía. Romanos 8:14. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.
- Nos consuela. Juan 14:26. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
- Nos convence de pecado. Juan 16:8. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
- Nos ayuda. Romanos 8:26. Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
- Nos ordena las cosas que debemos hacer. Hechos 8:29. Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Hechos 10:19-20. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. 20 Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.
- Vivifica nuestros cuerpos. Romanos 8:10-11. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
- Nos da vida. 2 Corintios 3:6 (DHH). pues él nos ha capacitado para ser servidores de una nueva alianza, basada no en una ley, sino en la acción del Espíritu. La ley condena a muerte, pero el Espíritu de Dios da vida.
Conclusión: El espíritu Santo actúa en nuestras vidas hasta el fin. Fuimos sellados con el Espíritu Santo, prometió ayudarnos siempre, ha provisto todo lo que necesitamos y en Él estamos completos. Somos de Dios y nos ayuda. No que el Espíritu Santo esté en el cielo, está obrando en y a través de usted.

