
DIOS NOS DA LA VICTORIA POR MEDIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

Informémonos bien
LA ALABANZA PRECEDE A LA VICTORIA
Texto Principal: Salmos 149:6-9; Isaías 30:31-32
Introducción: La alabanza a Dios libera la autoridad espiritual y poder del Espíritu Santo en nuestras vidas. La alabanza cambia la atmósfera espiritual y transforma el ambiente porque provoca la manifestación de la presencia de Dios.
I. LA ALABANZA TRAE LIBERACIÓN
Pablo y Silas cantaron alabanzas a Dios en la prisión y los milagros se manifestaron. (Hechos 16:22-26) “Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron”.
- La condición Física: Fueron atacados y perseguidos: les rasgaron sus ropas, los azotaron, los echaron con los peores criminales en la prisión, los ataron a cepos para restringir sus movimientos.
- La Condición Espiritual: Estaban orando y cantando himnos. Cantaron alabanzas y los demás prisioneros los oyeron.
- Los resultados: Fueron liberados de la cárcel, el carcelero y toda su “casa” fueron salvos, todos en la prisión oyeron de Jesús y los creyentes de Filipo fueron consolados.
II. LA ALABANZA ES UNA PODEROSA ARMA ESPIRITUAL
La guerra espiritual que libramos diariamente solo la ganamos si provocamos la manifestación de la unción del Espíritu Santo a través de la confesión de la Palabra de Dios (la espada del Espíritu) y la alabanza. (Salmos 149:6-9) “Exalten a Dios con sus gargantas, y espada de dos filos en sus manos, para ejecutar venganza entre las naciones, y castigo entre los pueblos; para aprisionar a sus reyes con grillos, y a sus nobles con cadenas de hierro; para ejecutar en ellos el juicio decretado; gloria será esto para todos sus santos. ¡Aleluya!”.
- La espada del Espíritu es la Palabra de Dios (Efesios 6:17).
- Alabanza. ‘Tehillah’. Es una celebración, la exaltación de alguien digno de enaltecimiento; exaltamos a Dios con cantos de admiración o alabanza.
III. LA ALABANZA EN LA GUERRA ESPIRITUAL
Para ganar la guerra espiritual debemos poner en nuestras bocas la Palabra de Dios (que es la espada de doble filo); y cantarle a Dios cantos de exaltación. La declaración de la Palabra de Dios y la alabanza precede a la victoria. Dios le dio la victoria sobre sus enemigos al pueblo de Judá.
- Josafat creyó a la Palabra de Dios. (2 Crónicas 20:15-20) “Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de está multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para que peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros. Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz. Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.
- Cuando Josafat designó hombres para cantar y alabar al Señor y salieron delante del ejército, la guerra fue ganada. (2 Crónicas 20:21-22) “Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre. y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros”.
- Josafat y el pueblo de Judá usaron las poderosas armas espirituales. Mientras alababan a Dios, se manifestó el poder y la autoridad espiritual.
- Con la Palabra y al son de panderos Dios ejecuta su justo juicio sobre nuestro enemigos. (Isaías 30:31-32) “Porque Asiria que hirió con vara, con la voz de Jehová será quebrantada. Y cada golpe de la vara justiciera que asiente Jehová sobre él, será con pandero, y con arpas; y en batalla tumultuosa peleará contra ellos”.
Conclusión: La alabanza es fundamental para ganar toda batalla espiritual. Mientras cantamos cantos de exaltación a Dios y cuando el Espíritu Santo nos dirija, entonemos cantos de guerra espiritual. Dios nuestro Padre bueno pelea por nosotros.

