
EL BARRO EN LAS MANOS DEL ALFARERO

TENEMOS DERECHO A LA SALUD
NO ESPERE MÁS
Texto Principal: Efesios 1:3-14; 1 Corintios 1:30; Jueces 6:36-40
Introducción: La palabra esperar significa quedarse en un lugar hasta que llegue una persona u ocurra una cosa; esta palabra viene del latín ‘sperare, tener esperanza. El diccionario de la RAE la define tener esperanza de conseguir lo que se desea; no comenzar a actuar hasta que suceda algo.
I. ESPERAR EN EL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
Las palabras “esperar”, “espera” o “esperaré” en el idioma hebreo se refieren a las cosas o sucesos que van a llegar o están por suceder.
- En el Antiguo Testamento el verbo ‘Esperar’ significa Espérame, espérate, esperarse, esperarnos etc. “Espera”. Hebreo Amád, “parar, estar de pie, quedarse” (1 Samuel 9:27); “Espera siete días”. Hebreo ‘Yakjál’. Ser paciente, esperar, tener esperanza. (1 Samuel 10:8); “Esperaré”. Hebreo ‘Tsafá’. “Inclinarse hacia delante, atisbar a la distancia. Aguardar, vigilar, atalayar, como un centinela, mirar, vigilar (Salmo 5:3) “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”; “Esperan”. Hebreo ‘Kjasá’. Huir por protección, buscar amparo, refugio (Salmo 18:30).
- En el Nuevo Testamento el verbo esperar significa tener esperanza.
“Esperar de los cielos a su Hijo”. Griego ‘anameno’, esta palabra significa esperar con paciencia y confiada esperanza. (1 Tesalonicenses 1:10).
“Esperar un acontecimiento”. Griego ‘perimeno’, esperar un acontecimiento. Se usa de esperar al Espíritu Santo, la promesa del Padre (Hechos 1:4.
II. NO PONGA LA EXPERIENCIA POR ENCIMA DE LA PALABRA DE DIOS
Muchos cristianos dicen: «Sabemos que es cierto porque lo hemos experimentado». Para ellos no es lo que dice la Palabra de Dios, sino lo que dice su experiencia.
- Las palabras experiencia, experimentar, en griego es ‘dokime’; y se traduce ‘probar, prueba, evidencia’. (2 Corintios 9:13). Aquí se refiere a la evidencia de la obediencia de los corintos.
- Las experiencias religiosas se basan en la percepción a través de los sentidos, el oído o la vista.
- Gedeón pidió señal para ver si lo que Dios le decía era cierto (Jueces 6:36-40).
- Los que dependen de las experiencias siempre están buscando que éstas se repitan. Los buscadores de experiencias son inestables en su fe. Para ellos la Palabra de Dios no tiene tanta autoridad. Estas personas sostienen una continua lucha contra las dudas, temores y desilusiones.
- Buscan su sanidad, no sabiendo que el Padre puso sus enfermedades sobre Jesús. Son sinceros, pero están caminando en la esfera de tos sentidos.
- Leen mucho acerca de la Biblia y acerca de las experiencias, pero no estudian la Palabra sistemáticamente; por eso son inestables e inconsecuentes.
- Si sólo pudieran conocer la Palabra, la Palabra Viviente, la Palabra que da la vida, la Palabra que satisface todo, no buscarían experiencias y dejarían que la Palabra les satisficiera cada necesidad.
III. BUSCANDO MANIFESTACIONES
¿Qué clase de manifestaciones buscan? Algo relacionado con su cuerpo Físico. Desean contemplar alguna demostración física del poder del Espíritu Santo.
- No espere la manifestación de la llenura del Espíritu Santo. Pídalo al Padre y Él lo llenará con Su Espíritu Santo. (Lucas 11:13) «¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». Los discípulos esperaron diez días por el revestimiento del poder del Espíritu Santo hasta el cumplimiento del tiempo para que el Espíritu Santo viniese. Hoy no tenemos necesidad de esperar. El Espíritu Santo está aquí, y El entró en nuestro cuerpo cuando nacimos de nuevo. Recibimos la Vida Eterna cuando creímos en Palabra de Dios.
- Esto es cierto al tratarse del Espíritu Santo, y de cualquiera otra bendición que está en la Palabra de Dios. Esperar, significa que la Palabra no es verdadera y que tenemos que hacer algo para añadirlo a su fidelidad, y a su veracidad. Esperar delante de Dios por el poder o por alguna bendición especial que hayamos oído, es innecesario, porque el Espíritu Santo está dentro de nosotros, Él es la fuente que sacia todas nuestras necesidades.
- Creamos en la integridad y veracidad de la palabra de Dios, démosle agracias al Espíritu Santo por vivir en nosotros y permitámosle tomar posesión de todo nuestro ser.
- Dejemos que el Espíritu Santo nos llene, ilumine nuestra mente y que nos revele la realidad de la obra redentora de Cristo que nos pertenece, que nos revele que Él es mayor en nosotros que las fuerzas de las tinieblas que nos rodean.
- El Espíritu Santo es el poder de Dios, la mente de Dios, la habilidad de Dios, y Él está en nosotros, démosle Su lugar y honrémoslo. Hablemos con Él; Él es nuestro compañero constante.
Conclusión: Actuemos Conscientes de la presencia del Espíritu Santo en nosotros. Cuando estudiemos la Palabra nos la iluminará mientras meditamos en ella. Planeemos nuestro trabajo conscientes de que mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Él es el que puede hacer que el Señor Jesús sea nuestra sabiduría y que la Palabra sea una cosa viva en nuestros labios. Las experiencias no siempre son realidades espirituales, pero la presencia del Espíritu Santo en nosotros, revelándonos la Palabra.

