
LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO

LO QUE SOMOS EN CRISTO
SU CARGA SERÁ QUITADA DE TU HOMBRO Y EL YUGO SE PUDRIRÁ POR CAUSA DE LA UNCIÓN
Texto Principal: Isaías 10:27; Lucas 4:18; Hechos 10:38.
Introducción: En sentido figurado, la unción es riqueza, fama, ungüento, es fertilidad. Unción es la manifestación de Dios y Su poder; es el método de operaciones del Espíritu Santo de Dios aquí en la tierra. La unción envuelve la gracia, habilidad y poder que el Espíritu Santo nos imparte para hagamos la obra de Dios y suplamos las necesidades espirituales y físicas de la humanidad.
I. SU CARGA SERÁ QUITADA DE TU HOMBRO
Yugo, en hebreo ‘ol’, significa “yunta” (como impuesto sobre el cuello). En sentido espiritual es estar afectado totalmente, maltratado con dolor, escarnecido y afrentado.
- La Biblia dice: “su yugo de tu cerviz”; es decir, refiriendose al yugo de Satanás que impone sobre los seres humanos.
- La atadura de la mujer encorvada. (Lucas 13:15-16) “Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?”.
- El endemoniado Gadareno. La Biblia dice en (Marcos 5:2-3) “Y cuando salió de la barca, en seguida vino a su encuentro de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas”. El Señor Jesucristo lo liberó.
II. EL PODER DE LA UNCIÓN.
La Unción es la investidura del poder que Dios nos ha dado. Percibimos la Unción como una magnetización espiritual que afecta todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Es como si Dios nos cubriera con un manto de Poder. Ninguna persona quedará igual al tener un encuentro con la Unción y el poder de Dios. La Biblia dice: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová” (Zacarías 4:6).
- El Espíritu Santo ungió a Saúl, fue mudado en otro hombre y profetizó. (1 Samuel 10:6) “Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre”.
- El Señor Jesucristo fue ungido con el Espíritu Santo y con poder. “Como Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con Él” (Hechos 10:38). En (Lucas 4:14) la Biblia dice: “Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor”.
- El Señor Jesucristo echó fuera a los demonios por el poder del Espíritu Santo. (Mateo 12:28) el Señor dijo: “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios”.
- (Lucas 4:18) “El Espíritu del Señor está sobre mi, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor”.
- El Señor Jesús sanó a los enfermos, le abrió los ojos a los ciegos, sanó los corazones quebrantados, libertó a los oprimidos por el diablo, resucitó a los muertos y multiplico los peces y los panes para saciar a la multitud necesitada.
- Unción también opera para hacer las riquezas; atrae los recursos que necesitamos. (Mateo 17:27) “Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa en anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti”. (Deuteronomio 8:18).
- El Espíritu Santo que Ungió al Señor Jesucristo, está operando en usted ahora mismo.
- Active el poder del Espíritu Santo y ordene que toda carga sea quitada de su hombro y que ese yugo se pudra en el nombre del Señor Jesucristo.
Conclusión: La Unción del Espíritu Santo no ha perdido su poder, Él está dispuesto a derramar Su poder en nosotros. La unción pudre el yugo; no tenemos porque seguir esclavizados por los espíritus inmundos de inmoralidad, enfermedad y pobreza. En el poder del Espíritu Santo, declare su libertad hoy mismo.

