
EL SEÑOR JESUCRISTO NOS DIO EL PODER NOTARIAL PARA QUE ACTUEMOS COMO SUS REPRESENTANTES AQUÍ EN LA TIERRA

¿QUIÉNES SON SATANÁS Y LOS DEMONIOS?
EL SEÑOR JESUCRISTO NOS DIO PODER Y AUTORIDAD SOBRE LOS DEMONIOS Y PARA SANAR ENFERMEDADES.
Texto Principal: Lucas 9:1-2; Lucas 10:17-19; Mateo 10:1; Marcos 6:7,12-13; Marcos 16:17-18.
Introducción: El Señor Jesucristo nos dio el poder y la autoridad sobre todos los demonios, y para sanar a los enfermos. Prediquemos la Palabra de Dios tal como es, y actuemos conforme a sus mandatos. Si Jesucristo dijo que nos dio el poder y la autoridad, así es. Actuemos en Su representación; Él hará sus obras a través de nosotros.
I. LA PRESENCIA DEL SEÑOR ESTA EN NOSOTROS TODOS LOS DÍAS.
(Mateo 28:20) “… y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. La presencia del Señor Jesucristo es real en nuestra vida, Él vive en nosotros con todo Su poder y está listo para confirmar Su Palabra con señales y prodigios cuando nosotros la prediquemos.
- Las señales seguirán a los que creen en el Nombre de Jesús (Marcos 16:17-18).
- El Señor confirma Su Palabra. Los discípulos oyeron las palabras del Señor Jesús las creyeron y actuaron con base en ellas. (Marcos 16:20) “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que la seguían. Amén”.
- El Señor Jesucristo no dijo que solamente durante la vida de aquellos once discípulos Él confirmaría la Palabra con las señales que la seguían; tampoco dijo que los milagros y las señales serían hechos solamente por los apóstoles de la iglesia primitiva.
- Jesús dijo que estas señales y prodigios, y el poder para echar fuera a los demonios en Su Nombre y sanar a todos de las enfermedades, aflicciones y dolencias acompañarían la verdadera predicación del evangelio.
- Nosotros los creyentes tenemos el derecho de ver las señales y milagros hasta el fin del mundo. El fin del mundo no ha llegado todavía; por lo tanto, tampoco ha cesado el día de los milagros y las señales sobrenaturales.
II. DISCERNIENDO A LOS DEMONIOS PARA ECHARLOS FUERA.
Nuestra autoridad sobre el diablo y sus obras la ejercemos en el Nombre de Jesús. Ningún avivamiento espiritual ha venido jamás a una nación hasta que primeramente la iglesia haya aprendido a discernir a los demonios y echarlos fuera. Discernamos las obras de los demonios, y echémoslos fuera en el Nombre de Jesús.
- El objetivo principal de nuestro ministerio es predicarles el evangelio a los perdidos. Lo más importante no consiste en que se pueda echar fuera a los demonios en el Nombre de Jesús, sino en que los perdidos sean salvos.
- Para tener éxito en la predicación del evangelio con poder y demostración del Espíritu Santo, tenemos que ejercer por la fe la autoridad en el Nombre de Jesús sobre los demonios y las enfermedades.
III. LOS DISCÍPULOS RECIBIERON LA AUTORIDAD Y EL PODER POR LA FE.
Cuando el Señor Jesucristo reunió a sus discípulos les dio la autoridad y el poder para echar fuera a los demonios y para sanar a los enfermos, ellos por la fe recibieron la autoridad y el poder y salieron a hacer las obras que el Señor les dijo que hicieran.
- La designación. (Lucas 10:1) “Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de Él a toda ciudad y lugar donde Él había de ir”. Y les dijo (Lucas 10:8-9) “En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.
- Los resultados. (Lucas 10:17-20) “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”.
- Por la fe en el Nombre de Jesús ellos sanaron a los enfermos. (Hechos 3:16) “Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por Él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros”.
- Por la fe en el Nombre de Jesús echaron fuera a los demonios. (Hechos 16:18) “Y esto hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora”.
Conclusión: Cuando los seres humanos creen en el Evangelio y reciben al Señor Jesucristo como su único y suficiente Salvador y Señor son libres de la potestad de las tinieblas. El Señor Jesús comisionó a los creyentes para predicar el Evangelio en todo el mundo (Marcos 16:15-16) Obedezcamos el mandato del Señor, y en su Nombre echemos fuera los demonios y sanemos a los enfermos.

