
SOMOS EMBAJADORES DE CRISTO

EL SEÑOR JESUCRISTO NOS DIO PODER Y AUTORIDAD SOBRE LOS DEMONIOS Y PARA SANAR ENFERMEDADES.
EL SEÑOR JESUCRISTO NOS DIO EL PODER NOTARIAL PARA QUE ACTUEMOS COMO SUS REPRESENTANTES AQUÍ EN LA TIERRA
Texto Principal: Juan 17:18; Juan 20:21; Apocalipsis 1:18; Mateo 16:18-19.
Introducción: Un representante legal es la persona que, por disposición legal, le corresponde actuar en nombre de otra. El Padre le dio AUTORIDAD Y PODER al Señor Jesucristo, para hablar Sus Palabras y actuar en Su Nombre. El Señor Jesús demostró con milagros y maravillas en este mundo por tres años y medio la autoridad y el poder que recibió del Padre.
EL SEÑOR JESUCRISTO VINO EN REPRESENTACIÓN DEL PADRE.
El señor Jesucristo vino en representación del Padre. Cristo fue la manifestación visible del Padre; al ver a Jesús, el mundo pudo darse cuenta del carácter del Padre. (Juan 14:9) “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú: Muéstranos al Padre?”.
- Jesús hizo las obras de Su Padre durante su ministerio aquí en la tierra: milagros gloriosos. Jesús lo hizo porque el Padre le dijo que lo hiciera. (Juan 5:30) “No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”. (Juan 8:29; Juan 9:4; Juan 12:49; Juan 14:10).
- El Señor nos entregó a todos sus seguidores esta misma autoridad y poder antes de ascender al cielo. Nosotros podemos actuar ahora en Su representación; porque él nos aseguró que “nada os será imposible” (Mateo 17:20).
EL NOMBRE DE JESÚS ES SOBRE TODO NOMBRE.
El Señor Jesucristo resucitado fue exaltado y entronizado por el Padre. El Padre le dio un nombre que es sobre todo nombre (Filipenses 2:9-10)
- Jesucristo tiene toda potestad. (Mateo 28:18) “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.
- La autoridad y el poder del Trono de Dios le pertenecen al Señor Jesús.
EL SEÑOR JESUCRISTO LE ARREBATÓ LAS LLAVES A SATANÁS.
En los tiempos antiguos las llaves eran muy grandes, pesadas y adornadas. Los hombres ricos a menudo las llevaban sobre sus hombros porque eran muy pesadas, pero sobre todo por su belleza. Por lo general dos o tres hombres iban detrás del hombre rico cargando las llaves sobre sus hombros. Esta era una demostración de riqueza. (Mateo 18:11) “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido”.
- En el huerto del Edén Satanás derrotó a Adán y a Eva; los despojó de la autoridad que Dios les había dado para gobernar la creación visible e invisible. A partir de ese momento el diablo se convirtió en el dios de este mundo, en el príncipe de la potestad del aire, en el emperador del reino de la muerte y los seres humanos en quedaron bajo el dominio de Satanás.
- Cristo desarmó al diablo de su autoridad sobre la humanidad y esta tierra. El Señor Jesucristo quebrantó el poder de Satanás y de la muerte y recuperó la autoridad que el hombre había perdido. La muerte no pudo retenerlo, Jesús resucitó victorioso con las llaves que le arrebató a Satanás. (Apocalipsis 1:18) “Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades”.
- Legalmente la humanidad fue liberada del poder de Satanás y de la muerte. (Colosense 1:13-14)
- Jesús recuperó la autoridad, pero no la guardó, sino que la devolvió a la humanidad. Las llaves significan autoridad. El Señor Jesucristo le arrebató las “llaves” a Satanás.
- Las llaves le fueron devueltas a la iglesia. (Mateo 16:18-19) “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos”.
POR LA FE EN EL NOMBRE DE JESÚS.
El Señor Jesucristo actuó en representación del Padre aquí en el mundo. De la misma manera Él nos dijo que nosotros actuáramos en Su representación en Su NOMBRE aquí en la tierra.
- Jesús dijo en (Juan 17:18) “Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo”.
- Después de Su resurrección nos comisionó a hacer las mismas obras que Él hizo. (Juan 20:21) “Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío”.
- Es por la fe en Su nombre que podemos ejercer Su autoridad aquí y ahora.
Conclusión: Nosotros los cristianos fuimos ordenados para representar a Cristo en este mundo de mismo modo que Cristo representó al Padre en la tierra. Ya tenemos las llaves de la autoridad, actuemos con fe en el NOMBRE y hagamos las obras que Cristo hizo.

