DIOS QUIERE QUE TODOS SEAN SANOS

FE EN EL NOMBRE DE JESÚS.
ÉL DISCÍPULO SIGUE A SU MAESTRO
LECTURA BÍBLICA (Mateo 15:32-39)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR
“La Escritura dice: Todo aquel que en Él creyere, no será avergonzado” (Romanos 10:11).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
“No temas porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 4:3-4) ¿Cómo hijos de Dios, ¿cuál es nuestra responsabilidad?
R/ GUARDAR LA UNIDAD EN EL ESPÍRITU SANTO Y CON EL CUERPO DE CRISTO
- ¿Qué nos dio Dios a cada uno de nosotros? (Efesios 4:7)
R/ LA GRACIA
- Cuando el Señor Jesucristo subió a lo alto, ¿Qué llevó? (Efesios 4:8)
R/ LLEVO CAUTIVA LA CAUTIVIDAD
- Después que el Señor Jesucristo subió a lo alto, y fue exaltado por el Padre; ¿Qué nos dio a todos los que creemos en Él?
(Efesios 4:8)
R/ SUS DONES
- ¿Dónde estaba el Señor Jesucristo cuando subió a lo alto? (Efesios 4:9)
R/ EN LAS PARTES MAS BAJAS DE LA TIERRA
- Según (Efesios 4:10) el Señor Jesucristo subió por encima de todos los cielos, ¿Para qué? (Efesios 4:10)
R/ PARA LLENARLO TODO
ÉL DISCÍPULO SIGUE A SU MAESTRO
Introducción: Cuando nacemos tenemos la necesidad de aprender, en el transcurso de la vida seremos discípulos de diferentes maestros, la palabra discípulo viene del griego «mathetes» que significa aprendiz.
Esto implica una relación maestro discípulo y requiere que el estudiante adopte la filosofía, enseñanza, prácticas y estilo de vida del maestro.
I. EL SEÑOR JESÚS VINO A HACER DISCIPULOS
En (S. Marcos 1:14-19 RVR1960) nos muestra que El Señor Jesús cuando inicio su misterio inicio predicando el evangelio, luego empezó a llamar a 12 personas las cuales se convirtieron en sus discípulos.
Durante 3 años estuvo enseñándoles y ellos le siguieron teniendo una relación con El en ese tiempo y ellos adoptaron sus enseñanzas y su estilo de vida.
El Señor Jesús no cerró la puerta ahí, sino que abrió la puerta para que todo el que crea y siga su palabra sea su discípulo (S. Juan 8:31-32 RVR1960) “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
El enseñaba con parábolas o ejemplos al pueblo, pero a sus discípulos les enseñaba los secretos del Reino (S. Marcos 4:11 RVR1960) “Y él les decía: “A ustedes se les ha dado el misterio del reino de Dios; pero para los que están fuera, todas las cosas están en parábolas”.
II. TENEMOS ÉL LEGADO DE JESÚS
El señor Jesucristo fue obediente hasta la muerte (Filipenses 2:8 RVR1960) “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Su obediencia fue siempre al Padre (S. Juan 6:38 RVR1960) “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”.
Tal era la comunión de El señor Jesucristo aquí en la tierra, que era uno solo con el Padre (S. Juan 10:30 RVR1960) “Yo y el Padre uno somos”.
El señor Jesucristo su sabiduría era asombrosa y hacia milagros (S. Mateo 13:54 RVR1960) “Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene este está sabiduría y estos milagros?”
Vivió una vida consagrada haciendo la voluntad del padre, dándonos ejemplo de cómo nosotros debemos vivir. Al ser obedientes como él lo hizo, podemos recibir la promesa que seremos extraordinarios como El y aún mayores cosas haremos (S. Juan 14:12 RVR1960) “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre”.
El Señor Jesús nos pide que prediquemos el evangelio a todo el mundo (S. Marcos 16:15 RVR1960) “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”. El Señor Jesús no solo predico, también hizo discípulos dándonos ejemplo (S. Mateo 28:19 RVR1960) “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;”
III. CONDICIONES PARA SER UN DISCÍPULOS Y CONTINUAR CON ÉL LEGADO
¿Antes de todo debo preguntarme Soy seguidor de cristo?, ¿En dónde encaja Cristo en mi vida?
- Nacer de nuevo. (S. Juan 3:3 RVR1960) “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
- La oración es parte esencial de nuestra vida, ¿en qué lugar esta la oración en mi diario vivir? (S. Lucas 6:12 RVR1960) “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.”
- Escuchar a Dios (Romanos 10:17 RVR1960) “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
- Creer en El (S. Juan 3:16 RVR1960) “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.”
- Obedecerlo (S. Juan 15:10 RVR1960) “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.”
- Amarlo (S. Marcos 12:30 RVR1960) “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.”
- Servirle (S. Juan 12:26 RVR1960) “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”
- Servir a otros (S. Mateo 20:26-27 RVR1960) “Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;”
Conclusión: Un verdadero discípulo de Jesús despierta en otros la relación con Dios, permanece en la palabra, y deja en alto con su comportamiento el nombre de Jesucristo, muere al viejo hombre derribando lo que está en contra de Dios (2 Corintios 10:5 RVR1960) “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. El resultado de ser discípulo de Jesús es que naturalmente sin esforzarnos amemos a los demás (S. Juan 13:35 RVR1960) “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.

