
LA ESTRATEGIA DE SATANÁS: PRESIONAR, CONFUNDIR, PERSEGUIR.

NO PERMITA QUE LE ROBEN LA SEMILLA
ES NECESARIO NACER DE NUEVO
(YouTube Agosto 3-22)
LECTURA BÍBLICA (Salmo 1)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Quien llevó Él mismo nuestros pecados sobre el madero, para que vosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”.
(1 Pedro 2:24)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR : “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra” (Salmo 2:8)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 4:31) ¿Qué es lo que nos debemos quitar?
R/ LA AMARGURA, EL ENOJO, IRA, GRITERÍA Y MALEDICENCIA, Y TODA MALICIA
- ¿Cómo debemos ser los unos con los otros? (Efesios 4:32)
R/ BENIGNOS, MISERICORDIOSOS, PERDONANDONOS UNOS A OTROS
- ¿Por qué debemos perdonarnos unos a otros? (Efesios 4:32)
R/ PORQUE DIOS NOS PERDONO EN CRISTO
- ¿Cómo hijos amados de Dios, a quién debemos imitar? (Efesios 5:1)
R/ A DIOS
- Según (Efesios 5:2) ¿Por qué debemos andar en amor?
R/ PORQUE CRISTO NOS AMO Y SE ENTREGÓ ASÍ MISMO POR NOSOTROS
- ¿Cuál fue la ofrenda de olor fragrante para Dios? (Efesios 5:2)
R/ EL SACRIFICIO DEL SEÑOR JESUCRISTO
ES NECESARIO NACER DE NUEVO
(Juan 3:1-7) “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”.
Introducción: Antes de aceptar a Jesús como nuestro Señor y salvador estábamos muertos. La muerte es una naturaleza espiritual. El hombre con el pecado perdió la naturaleza de Dios. Ahora Jesús explica sobre la necesidad del nuevo nacimiento, el que es del agua y del Espíritu.
I. ES DIOS EL QUE DECLARA QUE NOS ENGENDRO
Cuando aceptamos a Jesús como nuestro salvador, sucede algo sobrenatural en nuestras vidas, algo que no se ve con la vista porque no es un cambio físico; es un cambio espiritual.
(Salmo 2:7) “Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”.
Dios nos engendra y el que engendra es un padre. (Juan 1: 12-13) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios’”.
Pero no sólo nos engendra, sino que Dios nos forma en el vientre de nuestra madre, somos hechura suya. (Salmo 139:13 TLA) “Dios mío, tú fuiste quien me formó en el vientre de mi madre. Tú fuiste quien formó cada parte de mi cuerpo”.
II. DIOS NOS PUSO UN NUEVO NOMBRE
Cuando un niño nace, sus padres deben ir a una notaría o ante la autoridad a hacer el registro, donde se indica el nombre de los padres y el nombre del recién nacido. (Isaías 43:1) “Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú”.
III. DIOS NOS SELLÓ
Así como en cualquier acto legal donde se garantiza la validez de un documento poniéndole un sello, Dios pone su sello de garantía de validez de nuestra salvación y de nuestra herencia.
(Efesios 1:13-14) “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.
(Efesios 4:30) “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”.
IV. DIOS NOS DIO UNA POSICION COMO HIJOS
Luego que Dios nos engendra por su propia voluntad, Dios nos pone un nombre. Dios nos reconoce como hijos legítimos, eleva nuestra naturaleza a la de él como padre, no como un acto de benevolencia y misericordia sino como la expresión más grande del amor de Dios. (Juan 3:16-17) “Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo único para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él”.
(Romanos 8:14-16) “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”.
¿Cuál es esta posición? La de ser sus HIJOS, la de estar sentados con Cristo en lugares celestiales. La de autoridad sobre toda la creación. Cristo venció en la cruz y con su muerte y resurrección derrotó a los poderes de las tinieblas y le fue dada toda autoridad en el cielo y en la tierra y Él la entregó a la iglesia.
V. DIOS NOS HIZO SUS HEREDEROS
Así como un hijo tiene derecho legal de ser heredero de sus padres, así nosotros como hijos de Dios tenemos ese derecho Legal, no es por gracia, es por la legalidad de ser hijos del Dios altísimo. Por gracia somos salvos, pero por legalidad somos herederos.
(Romanos 8:17) “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.
VI.TENEMOS UNA RESPONSABILIDAD CON EL NUEVO NACIDO ESPIRITUAL
Como todo niño que al nacer necesita unos cuidados para que crezca saludable. Asimismo, esa nueva criatura nacida del espíritu necesita ser cuidada de tal forma que pueda crecer y dar fruto.
(1 Pedro 2:1-3 PDT) “Entonces, no hagan ningún mal: no digan mentiras, no sean hipócritas, no sean envidiosos ni se maldigan unos a otros. Sean como bebés recién nacidos y busquen con ansias la leche espiritual pura. Así podrán crecer y ser salvos, ya que han saboreado lo bueno que es el Señor”.
Conclusión: Dios es nuestro Padre y esto es el mayor privilegio de un ser humano. Dios nos formó, nos hizo sus hijos y ha dado a su hijo Jesucristo por nuestro rescate. No tenga en poco esta realidad, cuide ese nuevo ser espiritual que ha nacido. Lea la palabra de Dios, aliméntese y crezca saludablemente.
(Juan 4:4) “Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

