
0743- ACATEMOS EL MANDATO DEL SEÑOR JESÚS
LOS TUYOS REEDIFICARAN LAS RUINAS ANTIGUAS
LA ORACIÓN EN EL NOMBRE DE JESÚS
(YouTube Agosto 10-22)
LECTURA BÍBLICA (Colosenses 3:1-17)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra” (Salmo 2:8)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR : “Pero cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” (Marcos 11:25).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Efesios 5:3) ¿Qué no se debe nombrar entre nosotros?
R/ FORMICACION Y TODA INMUNDICIA, O AVARICIA
- Según (Efesios 5:4) ¿Qué otras cosas no nos convienen?
R/ PALABRAS DESONESTAS, NECEDADES, NI TRUANERIAS
- ¿Quiénes no tienen herencia en el Reino de Cristo y de Dios? (Efesios 5:5)
R/ LOS FORNICARIOS, O INMUNDO, O AVARO, QUE ES IDOLATRA
- ¿Sobre quienes viene la ira de Dios? (Efesios 5:6)
R/ SOBRE LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA
- Según (Efesios 5:6-7) ¿Con quienes no debemos ser partícipes?
R/ CON LOS QUE ENGAÑAN CON PALABRAS VANAS
- ¿Qué somos ahora en el Señor Jesús? (Efesios 5:8)
R/ SOMOS LUZ
LA ORACION EN EL NOMBRE DE JESUS
(Mateo 6:6) “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”.
(Mateo 6:9) “Vosotros, pues, araréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”.
(Mateo 7:7-8) “Pedid, y se os dará, buscad, y hallaréis, llamad y se os abrirá, porque todo aquel que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.
(Juan 16:23-24) “En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidieres al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.
Introducción: Cuando el Señor Jesucristo instruyó a sus discípulos sobre la oración, les dijo que oraran al Padre en Su nombre.
I. OREMOS PARA RECIBIR LA RESPUESTA
Si queremos que nuestras oraciones alcancen el Trono, y sean contestadas, oremos de acuerdo con el modelo que el Señor Jesucristo nos enseñó.
Pidamos al Padre en el nombre de Jesús.
Presentémosle nuestras peticiones al Padre creyendo que es su voluntad concedérnoslas (1 Juan 5:14-15) “Y está es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.
La Biblia es la voluntad escrita de Dios. Leámosla, meditemos en ella y pidamos conforme a lo que está escrito.
Presentemos nuestras peticiones creyendo que es la voluntad de Dios concedérnoslas.
II. “PEDID, Y RECIBIRÉIS, PARA QUE VUESTRO GOZO SEA CUMPLIDO”
El gozo real viene al saber que el Padre contestará nuestras oraciones. (Juan 16:24) “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.
Ponga sus cargas en el Señor en oración y gócese al saber que el Padre le responderá.
Nuestro gozo no podrá cumplirse si andamos abrumados por los problemas financieros, si tenemos facturas por pagar y no tenemos dinero para cumplir con esas obligaciones.
Presentemos nuestras necesidades al Señor, pidámosle que supla esa necesidad, cualquiera que sea y creamos que recibimos la respuesta; así nuestro gozo es cumplido.
III. EL GOZO PRECEDE AL MILAGRO
Si andamos preocupados, tratando de resolver los problemas por nuestra cuenta, obstruiremos la ayuda de Dios, porque seriamos nosotros los que estaríamos llevando las cargas en vez de dejar que el Señor las lleve (1 Pedro 5:7) “Echando vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”; el Señor Jesús dijo en (Mateo 11:28) “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.
La preocupación no nos hace ningún bien, y la oración no será eficaz, por cuanto preocupados no podemos orar la oración de fe (Filipenses 4:6) “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”. (Efesios 5:20) “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.
Si queremos recibir la respuesta a la oración, debemos seguir las enseñanzas del Señor Jesucristo y orar al Padre en el nombre de Jesús, creyendo.
Conclusión: No es por nuestro propio poder o piedad, ni porque seamos buenos que recibimos la respuesta a nuestras oraciones. Dios nos responde y suple nuestras necesidades gracias al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo está sentado a la diestra del Padre, Él es nuestro único camino al Padre, es en Su Nombre que podemos acudir al Padre. Jesús nos dio el derecho y la autoridad para usar Su Nombre. La llave para abrir los cielos es la oración dirigida al Padre en el Nombre de Jesús.

