
SALVACIÓN PARA EL ALMA Y PARA EL CUERPO
EL NOMBRE DE JESÚS ES MARAVILLOSO
Texto Principal: Juan 14:13; Juan 16:23; 1 Juan 5:14
Introducción: Una maravilla es aquel objeto o persona que causa gran asombro o admiración. Es aquello que supera lo común. El nombre del Señor Jesucristo es maravilloso, extraordinario e ilimitado en poder. Oremos en el nombre de Jesús y atemos y echemos fuera a Satanás y a los demonios de enfermedad, confusión, pobreza y destrucción.
I. EMPLEEMOS EL NOMBRE DE JESÚS EN ORACIÓN
Cualquiera que sea nuestra necesidad, tenemos el derecho de pedirle al Padre que la supla. El Señor Jesús dijo en Marcos 11:24: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.
Oremos al Padre en el nombre de Jesús; presentémosle nuestras peticiones. Él se agrada cuando oramos en el nombre de Jesús.
- Las posibilidades que tenemos cuando oramos en el nombre de Jesús se escapan a nuestro entendimiento. El Señor Jesús dijo en Juan 16:23: “En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”.
- El Señor nos entregó su nombre como un cheque ya endosado para que retiremos todos los recursos de los cielos; nos pide que tomemos su nombre y lo usemos en oración. ¡Qué gran privilegio!
- Cuando oramos en el nombre de Jesús, es como si el Señor Jesús mismo estuviera orando.
- Cualquier cosa que necesitemos, pidámosela al Padre en el nombre de Jesús creyendo, y el Padre confirmará su Palabra y nos concederá las peticiones de nuestro corazón. Salmo 37:4 dice: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”.
- Oremos con fe, y Él lo hará. Juan 14:14: “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”. Juan 16:24: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido”.
II. EL NOMBRE DE JESÚS ES SOBRE TODO NOMBRE
El Señor Jesucristo glorificado fue declarado por el Padre Señor de señores y Rey de reyes. Apocalipsis 19:16 dice: “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”.
- El Padre le dio toda potestad. Mateo 28:18. “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra”.
- Hay poder en el nombre del Señor Jesucristo. Los seres de los tres mundos deben doblar sus rodillas ante el nombre de Jesús. Los ángeles, los hombres y los demonios se someten a la autoridad del nombre de Jesús. Filipenses 2:9-10 dice: “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra”.
- El nombre de Jesús ejerce control absoluto sobre Satanás y todo su reino. Lucas 10:17-19 dice: “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”. Véase también Marcos 16:17-18.
III. SANANDO A LOS ENFERMOS Y ECHANDO FUERA A LOS DEMONIOS
El nombre de Jesús habita en nosotros. Tenemos derecho a usarlo. A Satanás le fue ordenado respetar el nombre que es sobre todo nombre; Satanás y los demonios tienen que obedecernos cuando les ordenamos en el nombre de Jesucristo.
El Señor Jesucristo venció al pecado, a Satanás, a la enfermedad, a la muerte, al infierno y a la tumba. Lucas 10:17 dice: “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”.
- El cojo fue sanado en el nombre de Jesús. Hechos 3:6: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda”. El cojo se levantó inmediatamente.
- Una mujer endemoniada fue liberada en el nombre de Jesús. Hechos 16:18: “Y esto hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora”.
- Cuando el Señor Jesucristo nos dio el derecho de usar su nombre, el Padre sabía todo lo que esto implicaría.
Conclusión: Cuando oramos en el nombre del Señor Jesucristo, el Padre nos oye y nos responde. Cuando en el nombre del Señor Jesucristo les ordenamos a los espíritus de enfermedad que salgan de los cuerpos que han estado afligiendo, los demonios salen. En el nombre de Jesús, los cautivos de Satanás son liberados. El Señor Jesús dijo: “En mi nombre echarán fuera demonios” (Marcos 16:17).

