
NO DUDE, CREA EN DIOS Y CREA EN USTED

Nada es demasiado bueno para nosotros
¿ESCLAVOS? O HIJOS
El único poder aplastante sobre el ser humano, es pensar negativamente. Pensemos los pensamientos de Dios y elevaremos nuestra calidad de vida.
- DE ESCLAVOS A CONQUISTADORES.
Josué y Caleb vivieron en la esclavitud los primeros cuarenta años de sus vidas. En Egipto les amoldaron sus mentes para pensar como esclavos y vivieron como esclavos.
- La presencia de Dios nos transforma. Josué amó la presencia de Dios; su comunión íntima con el Señor lo trasformó (Éxodo 33:11) “Y hablaba Jehová con Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento, pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo”.
- Caleb tenía un espíritu diferente (Números 14:24) “Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión”.
- Transformados por la Palabra de Dios. Josué creyó la palabra de Dios y su mentalidad de esclavo fue transformada en una mentalidad de conquistador (Éxodo 17:9-10) “Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado”.
- Josué fue designado por Dios para ser el sucesor de Moisés para introducir al pueblo de Israel a la tierra prometida (Números 27:16-23) “… Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante del sacerdote Eleazar, y delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos. Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezcan… Y Moisés hizo como Jehová le había mandado, pues tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar, y de toda la congregación; y puso sobre él sus manos, y le dio el cargo, como Jehová había mandado por mano de Moisés”.
- Josué y Caleb fueron los únicos de esa generación de esclavos que entraron en la tierra prometida (Números 14:38) “Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la tierra”.
- ¿Qué nos pide Dios? Esfuerzo y ánimo. (Deuteronomio 31:7-8) “Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides”. (Deuteronomio 31:23) “Y dio orden a Josué hijo de Nun, y dijo: Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo”.
II. CAMBIO DE MENTALIDAD.
La mentalidad del siervo es diferente a la mentalidad del hijo. Somos hijos de Dios, Él nos hizo ser sus herederos, no somos esclavos. (Gálatas 4:7) “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”
- Somos miembros de la familia de Dios (Efesios 2:19) “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios”.
- Somos herederos de Dios (Romanos 8:17) “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.
- El Señor Jesucristo nos redimió del reino de las tinieblas con su sangre preciosa. (Efesios 1:7) “En quien tenemos redención de por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”; (Colosenses 1:13) “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.
- Dios nos hizo reyes y sacerdotes (Apocalipsis 1:5-6) “Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de lo muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre, a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén”. (Salmo 113:7-8) “Él levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del muladar, para hacerlos sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo”; (1 Pedro 2:9) “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
- Tenemos la autoridad en el nombre del Señor Jesucristo para gobernar los mundos (Lucas 10:19) “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”; (Lucas 9:1) “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades”.
Conclusión: Si pensamos como esclavos viviremos como esclavos. Si pensamos y hablamos como hijos de Dios, herederos y bendecidos con toda clase de bendición, así viviremos. Somos bendecidos (Efesios 1:3).

