
Dios nos ha dado el secreto del poder

Las riquezas proceden de Dios
RENUEVE SU MENTE Y TRANSFORME SU VIDA
LECTURA BÍBLICA (Juan 12:1-8)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrendas, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Crónicas 16:29).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “No los temáis; porque Jehová vuestro Dios, él es que pelea por vosotros”
(Deuteronomio 3:22)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
¿A quiénes les es dada la manifestación del Espíritu? (1 Corintios 12:7).
R/ A CADA UNO
Según (1 Corintios 12:7) ¿Por qué Dios le da a cada uno la manifestación del Espíritu?
R/ PARA PROVECHO
¿Cómo no llaman las manifestaciones del espíritu que están en (1 Corintios 12:8)?
R/ PALABRA DE SABIDURÍA Y PALABRA DE CIENCIA
Mencione las manifestaciones del Espíritu que están en (1 Corintios 12:9)
R/ FE Y DONES DE SANIDADES
Mencione las manifestaciones del Espíritu que están en (1 Corintios 12:10)
R/ MILAGROS, PROFECIA, DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS, DIVERSOS GÉNEROS DE LENGUAS E INTERPRETACION DE LENGUAS
¿Quién hace y le reparte a los cristianos los dones del Espíritu? (1 Corintios 12:11)
R/ EL ESPÍRITU SANTO LO HACE Y LOS REPARTE COMO ÉL QUIERE
RENUEVE SU MENTE Y TRANSFORME SU VIDA
Proverbios 23:7 – «Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él.»
Introducción: “¿Alguna vez ha notado cómo un pensamiento puede cambiar todo su día? Para bien o para mal. Si se levanta diciendo ‘¡Hoy será un desastre!’, probablemente lo será. Pero si dice “Dios está conmigo, puedo enfrentar lo que venga”, su actitud será otra.”
Nuestra mente es como un jardín; lo que sembramos eso crece en nuestra mente.
Filipenses 4:8. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
I. LA TRANSFORMACIÓN DE LA MENTE.
En Romanos 12:2: Dios nos llama a ser transformados mediante la renovación de nuestra mente. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Uno de los ejemplos que podemos leer en la Biblia son Josué y Caleb Números 13:30-31. 30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos. 31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Ellos vieron lo mismo que los otros espías, pero sus pensamientos fueron diferentes porque confiaron, no en sus propias fuerzas, sino en las de Dios.
Nuestros pensamientos pueden acercarnos o alejarnos del plan de Dios para nuestras vidas y nuestra nación. Nuestros pensamientos dirigen nuestras emociones, decisiones y acciones. Nadie ve lo que pensamos, pero nuestras vidas lo reflejan.
Qué pasa si tomamos una foto con una cámara desenfocada. Podríamos ver la imagen, pero es una imagen distorsionada de la realidad. ¿Qué debemos hacer entonces? Enfocar nuestra cámara, Tener buenos pensamientos sobre la vida, la familia, el trabajo, nuestro futuro.
II. BUENOS PENSAMIENTOS EN NUESTRA VIDA.
- En el trabajo o estudio: Cambiemos un “no puedo” por un “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13. Hebreos 13:6. de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
- En la familia: Decido creer lo mejor de mis seres queridos antes que lo peor 1 Corintios 13:7. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
- En los retos personales: David frente a Goliat 1 Samuel 17:31-33 Fueron oídas las palabras que David había dicho, y las refirieron delante de Saúl; y él lo hizo venir. 32 Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. David no se enfocó en el tamaño del gigante, sino en el tamaño de su Dios. No dejó que las palabras de Saúl se implantaran en su mente. Para Saúl, aún sin intentarlo, tenía la batalla perdida porque sus pensamientos eran de fracaso. David, en cambio, sabía que era Dios quien hacía que pudiera triunfar en la batalla. Las palabras de cada uno de los dos dejan en evidencia sus pensamientos.
Lo que ocupa su mente terminará guiando sus palabras y finalmente sus acciones.
III. IDENTIFIQUE Y CAMBIE.
- Filtre lo que consume: música, noticias, redes sociales. No todo edifica.
- Llene su mente de la Palabra: Salmo 1:2–3 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
- Reemplace lo negativo con promesas: si llega el miedo, responda con Isaías 41:10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
- Mantenga una actitud de gratitud: 1 Tesalonicenses 5:18. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
- No crea todo lo que piense. 2 Corintios 10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. No todo pensamiento que tenemos es verdadero o viene de Dios. El enemigo siembra mentiras en nuestra mente. Debemos filtrar nuestros pensamientos a través de la verdad de la Palabra.
- Ore y pida ayuda al Espíritu Santo: Él nos recuerda la verdad y nos fortalece.
CONCLUSIÓN. La batalla más grande del cristiano ocurre en la mente. Dios no sólo quiere salvarte, quiere que renovemos nuestra vida transformando nuestra manera de pensar. Con la mente de Cristo, podemos tener victoria sobre la ansiedad, la duda, la culpa y el pecado.

