
A los hijos que son la herencia de Dios

CUANDO LA LUZ DE CRISTO BRILLA, LA OSCURIDAD HUYE
Somos de gran valor
Todos los seres humanos tenemos cerebro y mente propia. Tenemos el control del mayor de los secretos para poseer poder en la tierra para nuestro bienestar, ese poder es el derecho que tenemos de escoger y de tomar nuestras propias decisiones. Cuando Dios nos creó nos dio el libre albedrío, ese es el poder que tenemos para escoger lo que queremos ser, hacer y tener en la vida. La Biblia dice en (Deuteronomio 30:19) “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que viva tú y tu descendencia”.
Mantengámonos al control de este derecho o seremos manipulados por los caprichos, las opiniones y las influencias negativas de las demás personas.
Somos de gran valor como para estar sujetos o ser manipulados por otras personas que una vez nos vean abajo o caídos se marcharán y nos dejarán, olvidándonos como si jamás hubiéramos existido.
Dios no es esa clase de asociado o compañero; el cree y confía en nosotros; Él desea lo mejor para usted y para mí, Él se identifica con nosotros de manera personal; Él hace Su palacio en su casa; Él depende de nosotros; Él nos creó; Él nos extiende Su mano y vive en nosotros. (Mateo 19:26) dice: “Todas las cosas son posibles para Dios en usted”. Por lo tanto:
- Escojamos lo que queremos en la vida y decidamos actuar para obtenerlo; usemos el secreto de la fuerza que poseemos.
- Pensemos por cuenta propia y démosle valor a nuestras propias ideas.
- Aceptemos todo lo que Dios es en nosotros y creamos en Su amor, en su poder, en Su presencia y en Su abundancia.
- Actuemos sobre la base de que Dios está en nosotros y extendamos las manos para alcanzar las alturas.
- Pongámonos de pie con la frente en alto, igual a Dios. Marchemos al sonido de su música.
- Entremos en acción. Subamos hasta la cumbre con Dios.
Tomemos la decisión correcta, rompamos los límites de nuestro mundo. Entremos en la nueva dimensión de la vida triunfante. El Señor dice: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé” (Josué 15). ¡CON DIOS TODO ES POSIBLE!

