
Somos de gran valor

EL TESTAMENTO DE DIOS
CUANDO LA LUZ DE CRISTO BRILLA, LA OSCURIDAD HUYE
LECTURA BÍBLICA (Hebreos 11:1-7)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella” (Proverbios 10:22)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Dad a Jehová la honra debida a su nombre; traed ofrendas, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” (1 Crónicas 16:29).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
¿Qué no quería el apóstol Pablo para la iglesia? (1 Corintios 12:1).
R/ QUE IGNORARAN LOS DONES ESPIRITUALES
Según (1 Corintios 12:2) ¿Qué nos sucedió cuando aún éramos gentiles (No convertidos?
R/ NOS EXTRAVIARON LLEVANDONOS COMO LLEVAS A LOS IDOLOS MUDOS
¿Cómo no llama a Jesús el que habla por el Espíritu de Dios?
(1 Corintios 12:3)
R/ ANATEMA
¿Por qué llamamos a Jesús Señor? (1 Corintios 12:3)
R/ POR EL ESPÍRITU SANTO
¿Hay diversidad de dones? (1 Corintios 12:4)
R/ SI, PERO EL ESPÍRITU ES EL MISMO
¿Hay diversidad de ministerios? (1 Corintios 12:5)
R/ SI, PERO EL SEÑOR ES EL MISMO
¿Hay diversidad de operaciones? (¡ Corintios 12:6)
R/ SI, PERO DIOS QUE HACE TODAS LAS COSAS EN TODOS ES EL MISMO
“CUANDO LA LUZ DE CRISTO BRILLA, LA OSCURIDAD HUYE”
Introducción: En un mundo saturado de información, donde la ciencia avanza y el entretenimiento satura, es fácil pensar que hablar de demonios o liberación es cosa de locos o fanáticos religiosos. Sin embargo, ignorar esta verdad, y no colocarnos firmes en posición de guardia, es dejar una puerta abierta al enemigo. El mayor logro de Satanás es lograr que no crean en él, que el pase desapercibido; a él le gusta que la gente niegue su existencia, pues la prioridad de él es que ningún ser humano crea en Jesucristo.
I. ESTAMOS EN UN MUNDO INVISIBLE QUE INFLUYE LO VISIBLE
El ambiente espiritual existe. Efesios 6:12: Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
La Palabra no solo habla de lo que se ve, sino de un reino espiritual tan real como el físico. Desde Génesis hasta Apocalipsis, las Escrituras nos muestran que la historia humana está entrelazada con una batalla espiritual invisible. Nuestra batalla no es solo humana. El enemigo no solo ataca, engaña. Su estrategia es manipular, mentir, desviar, torcer la verdad en mentes, sociedades y culturas. La adicción, el suicidio, la depresión, la desesperanza, son situaciones que el enemigo aprovecha.
No podemos ser ingenuos ni ignorantes. Ignorar el mundo espiritual es como entrar a una guerra sin saber que estás siendo atacado. Muchas veces el enemigo viene disfrazado de placer, de ideología, de poder, de «libertad». 1 Juan 3:8: El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Jesús no vino solo a perdonar pecados, sino a romper las cadenas espirituales, liberar, restaurar, sanar lo que está siendo destruido por fuerzas del mal.
II. LIBERTAD PARA EL OPRIMIDO, SANIDAD PARA EL ENFERMO
La Biblia muestra múltiples casos de personas poseídas. Algunos se autolesionaban, otros tenían fuerza sobrehumana, algunos escuchaban voces o sufrían convulsiones. Filipenses 2:10: para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;
Eso incluye toda rodilla demoniaca. Jesús siempre te da libertad. Si Cristo está en nosotros, estamos protegidos. 1 Juan 5:18: Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Este versículo está cargado de verdad y autoridad. El Espíritu Santo a través del apóstol Juan nos habla varias verdades fundamentales para todo creyente:
A. El nacido de Dios no practica el pecado como estilo de vida.
Esto no significa que un cristiano nunca peca, sino que el pecado ya no es su patrón constante. La nueva naturaleza en Cristo rechaza el pecado y anhela la santidad. Cuando pecamos, sentimos tristeza, convicción, y buscamos restauración, no justificación. Romanos 6:6 NTV: Sabemos que nuestro antiguo ser pecaminoso fue crucificado con Cristo para que el pecado perdiera su poder en nuestra vida. Ya no somos esclavos del pecado.
B. Cristo guarda al creyente.
Cuando 1 Juan 5:18, dice: pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, esta frase hace referencia a Jesús; Él es el Hijo engendrado por el Padre, y Él es quien cuida, protege y vigila a los suyos. Esto significa que Jesús no solo salva, también protege. No estamos solos en la lucha espiritual, y no somos vulnerables a los caprichos del diablo.
C. El enemigo no nos puede tocar.
La palabra griega traducida como “tocar” implica agarrar con intención de dominar o controlar. Lo que hoy te dice el Señor a través de esta Palabra es que el diablo no puede poseer ni controlar al creyente nacido de nuevo, porque el corazón ya tiene un Dueño: Jesucristo. 1 Corintios 6:19: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Por eso, como creyentes, no necesitamos liberación, sino arrepentimiento. Gálatas 5:16: Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Cuando falles, no digas: «El espíritu de fornicación me tomó». Di: «Pequé, Señor. Perdóname. Límpiame. Ayúdame a obedecer.» Y recuerda, Dios no te rechaza cuando tropiezas, te levanta con amor.
Proverbios 24:16: » Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal.
III. DONDE ESTÁ JESÚS HAY LIBERTAD
Donde está Jesús, los demonios huyen. La presencia de Jesús no convive con la oscuridad. No hay batalla, hay huida. Las tiniebla no resisten la luz. Lucas 4:36: Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen?
Ellos estaban asombrados con Jesús y con su palabra, por eso dicen: ¿Qué palabra es esta? Ese asombro debe estar en nosotros hoy. Jesús y la Palabra está en nosotros, ¡Tenemos un Salvador glorioso! ¡Un Rey que tiene autoridad absoluta en su palabra! Colosenses 2:15: «Despojó a los principados y potestades, y los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.»
Si tienes a Cristo, celebra tu libertad. No temas, no vivas asustado. Camina con seguridad: ¡estás protegido!. Si aún no tienes a Cristo, hoy puedes invitarlo a tu vida. No sigas vulnerable. Dile: «Jesús, entra a mi corazón, límpiame, protégeme, sé mi Rey».
Conclusión: Esta guerra espiritual es real, pero también lo es la victoria. Y esa victoria no está en ti ni en mí, está en Cristo. Hoy proclamamos que en su nombre hay libertad, hay paz y hay poder. ¡Gloria a Jesús, el Hijo de Dios, que vino a destruir las obras del diablo y a libertar a los cautivos! Amén.

