
EL PODER DE LA IMAGINACIÓN

CONCIBIENDO LOS MILAGROS EN NUESTRO ESPÍRITU POR EL ESPÍRITU SANTO
¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
“Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; despierto, y aún estoy contigo” (Salmo 139:16-18). ¿Cuántas personas sobresalientes conoce usted que tienen características únicas y distintivas? Son diferentes. Creo que uno de los elogios más grandes que se pueden recibir es cuando alguien nos dice: “Usted es diferente”. No se trata de ser raro por ser raro, sino de ser auténtico. Como dijo Eric Hoffer: “Cuando la gente tiene la libertad de hacer lo que quiere, por lo general se imitan los unos a los otros”.
El hombre es la única creación que se rehúsa a ser lo que es. No se deje impresionar ni intente copiar a otros. Nadie puede ser como usted tan eficazmente como usted mismo. Una de las cosas más difíciles al subir por la escalera del éxito es atravesar la multitud de obstáculos en la base. La mayoría de las personas no aprovechan sus talentos, mientras que unos pocos trabajan incluso con talentos mínimos. Comience a aceptar la forma en que Dios lo hizo. Usted es un especialista.
Más del 90% de las flores no tienen olor o poseen uno desagradable. Sin embargo, recordamos las que tienen fragancia dulce. ¡Así también usted puede destacarse! Seguir el camino de menor resistencia hace que los ríos y los hombres se tuerzan. No entierre sus talentos: desarróllelos. Las habilidades son como depósitos en una cuenta personal. Entre más atención e interés les ponga, más valiosas se vuelven. La copia se adapta al mundo, pero el original busca transformar el mundo. No se requiere de una mayoría para generar un cambio, solo algunos originales con determinación y una causa justa.
Un adagio dice: “Usted es el único en toda la creación que tiene su conjunto de habilidades”. Usted es raro, diferente y valioso. A. Whitney Griswold preguntó: “¿Podría haber sido escrito Hamlet por un comité, o la Mona Lisa pintada por un club?” La respuesta es obvia: cada obra maestra necesita un original. Cada persona es única, sin precedentes. Usted es el primero y mejor calificado para cumplir lo que Dios le ha destinado. Fue creado a Su imagen y semejanza, y sus habilidades están respaldadas por el Todopoderoso. El apóstol Pablo afirmó: “Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de Él, la cual actúa poderosamente en mí”.
No tema frente a los retos de la vida diaria. Mantenga sus ojos en el autor y consumador de la fe: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2). Avancemos, no hay tiempo que perder. Con Dios, todo es posible. Esta es una buena semana. ¡Los bendigo!

