
Y ORANDO, EL CIELO SE ABRIÓ

LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO NOS TRANSFORMA
Oír como los sabios
LECTURA BÍBLICA (Salmo 95)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros. en cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová, escudo es a todos los que en él esperan” (2 Samuel 22:30-31)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Y Él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso” (Éxodo 33:14)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Respecto a la comida, según (1 Corintios 10:29-30) ¿Por qué no debemos ser censurados?
R/ PORQUE DAMOS GRACIAS POR LOS ALIMETOS
Según (1 Corintios 10:231) Cuándo comemos, bebemos o hacemos otra cosa, ¿para quién lo hacemos?
R/ PARA LA GLORIA DE DIOS
- ¿Qué no debemos ser ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios?
(1 Corintios 10:32)
R/ TROPIEZO
- ¿Cuál era la actitud del apóstol Pablo ante los que lo rodeaban?
(1 Corintios 10:33)
R/ AGRADARLOS A TODOS
- ¿Por qué procuraba el apóstol Pablo el beneficio de muchos? (1 Corintios 10:33)
R/ PARA QUE FUERAN SALVOS
CÉLULA PAI EN CASA «Oír como los sabios»
INTRODUCCIÓN: Escuchar correctamente no es solo un acto biológico, es una respuesta espiritual. Así como hay personas que tienen buena vista pero no saben interpretar lo que ven, también hay quienes oyen sonidos pero no comprenden el mensaje. En la vida espiritual, oír no basta: hay que oír con sabiduría. Isaías 50:4 “Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.” Dios despierta el oído del creyente, no solo para oír pasivamente, sino para oír como los sabios: discerniendo, obedeciendo y respondiendo con madurez.
I. EL OÍDO Y LA OBEDIENCIA EN LA BIBLIA
A. El oído como símbolo espiritual
- Mateo 13:9-15 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; más a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. – “El que tiene oídos, que oiga”: Jesús habla a las multitudes, pero pocos realmente comprenden.
- Lucas 11:28 “Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan” – Jesús declara bienaventurados a los que no solo oyen, sino obedecen.
- Santiago 1:19 – “Prontos para oír, lentos para hablar, y lentos para airarse”: escuchar es el primer paso hacia la sabiduría y la paz.
El oído espiritual está diseñado para captar instrucciones espirituales y obedecerlas. El sabio no solo escucha, sino que actúa en consecuencia. ¿Estoy oyendo la Palabra con deseo de obedecer, o solo como información?
B. Escuchar alimenta la fe
- Romanos 10:17 – “La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
- Proverbios 1:5 – “El sabio oirá y aumentará el saber.”
Sin oír la Palabra, nuestra fe no puede crecer. La Biblia es alimento espiritual, y nuestros oídos deben estar disponibles para recibirlo diariamente. ¿Dedico tiempo diario a escuchar la Palabra de Dios con atención?
II. ¿CÓMO OYEN LOS SABIOS?
A. El oído sabio discierne Isaías 50:4 – El sabio tiene oídos entrenados para escuchar “palabras al cansado”. Eclesiastés 8:5 – “El corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio.”
El oído sabio no es ingenuo. Sabe distinguir lo que edifica de lo que destruye, lo que glorifica a Dios de lo que lo deshonra.
Principios clave del oído sabio:
- Discierne entre lo bueno y lo malo – Hebreos 5:14 “Pero la comida sólida es para los adultos, para los que ya tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, porque han sabido practicar lo que es correcto.”
- Distingue la verdad del error – 1 Juan 4:1 “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.”
- Escucha con humildad y enseña con gracia – Isaías 50:4b
¿Tengo discernimiento espiritual para saber qué debo aceptar o rechazar de lo que escucho?
B. Necesitamos el Espíritu Santo
Juan 14:26-27 – El Espíritu enseña y recuerda la Palabra. El Espíritu Santo no contradice la Biblia. Si algo que escuchamos o sentimos va contra la Palabra, no viene de Dios. Las emociones son variables, pero la guía del Espíritu es consistente. Un oído sabio está sintonizado con la voz del Espíritu y la Palabra escrita. ¿Estoy dejando que el Espíritu me guíe a toda verdad?
III. DIOS NOS HABLA HOY
A. Por su Palabra escrita
- 2 Timoteo 3:15 “Toda la Escritura ha sido inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para reprender, para corregir, y para instruir en la justicia.
Así el servidor de Dios estará completamente preparado para hacer todo lo bueno.” – La Escritura hace sabio al creyente. - Isaías 55:10-11 “La lluvia y la nieve bajan del cielo, y no vuelven allá sin antes empapar la tierra, hacerla germinar y producir, y dar semilla al sembrador y pan al que come. De la misma manera, la palabra que sale de mi boca no volverá a mí sin producir efecto, sino que hará lo que yo quiero y cumplirá con mis propósitos.” – La Palabra no vuelve vacía; cumple su propósito.
Quien no lee la Biblia, se priva de la voz de Dios. El oído sabio reconoce que la Escritura es la voz constante de Dios para su vida. ¿Estoy escuchando más redes sociales que la Palabra?
B. Por su Espíritu Santo
Daniel 10:11 – “Presta atención a las palabras que te hablaré.” El Espíritu nos guía de forma interna, profunda y clara. No grita, susurra al corazón. Y por eso el oído sabio se afina con la práctica. Cuanto más obedece, más claramente escucha. El desobediente pierde sensibilidad.
IV. CÓMO DESARROLLAR UN OÍDO SABIO
- Leer la Biblia diariamente
- Apartar tiempo en silencio para escuchar a Dios
- Anotar, subrayar, meditar
- Orar pidiendo discernimiento espiritual
- Poner en práctica lo aprendido
- Buscar consejo sabio y bíblico
Por ejemplo: Elija un libro breve del Nuevo Testamento (Filipenses, 1 Juan) y lee 1 capítulo al día, subrayando lo que el Espíritu le hable. Escríbalo en un cuaderno de oración.
V. SABER Y ESCUCHAR: CLAVES PARA LA FE
- Saber lo que Dios dice da seguridad: Job 19:25 – “Yo sé que mi Redentor vive. Mateo 16:15-17: “Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”.– Pedro reconoce a Jesús como el Hijo de Dios por revelación.
- Escuchar nos lleva a conocer, y conocer nos lleva a confesar con convicción. Esto nos hace reflexionar en la siguiente pregunta: ¿Lo que digo de Dios viene del corazón convencido o de la repetición aprendida?
CONCLUSIÓN: “Oír como sabios” es discernir, obedecer y vivir con convicción en medio del ruido del mundo.Proteja sus oídos de la murmuración, la crítica, la duda, la mentira. Abra sus oídos a la verdad, la fe, la corrección y el consuelo de Dios. “El que tenga oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice…” – Apocalipsis 2:7

