
DIOS ES LA FUENTE DE LAS RIQUEZAS; ÉL QUIERE QUE SEAMOS PROSPERADOS

¡Que la mentira no sea hallada en nuestras bocas!
Hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido
“Jesús les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Pedro le dijo: Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. Y él les dijo: De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, que no haya recibido mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lucas 18:27-30); (Marcos 11:23) “Cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho o que dice, lo que diga le será hecho”.
Cuando Jesús usó la palabra cualquiera, Él se refería a cualquiera, es decir, a ricos y pobres. Cualquiera, es cualquiera, es un absoluto. El problema de muchos hermanos es que ellos piensan que Jesús limitó la fe al tema de la salvación o la vida eterna. Pero la fe es una ley que está al alcance de todos y para todo.
Sólo depende de las áreas en que la persona la quiera utilizar. Si usted solo desea ser salvo espiritualmente y estar seguro de su vida eterna más allá de la muerte, entonces eso será todo lo que obtendrá. Sin embargo, si usted quiere más de todas las bendiciones que existen en el mundo natural usted también puede utilizar la ley de la fe para tenerlo. Su vida, la vida de los ricos, la vida de los pobres depende de cuanto se muevan en la ley de la “fe para hacer las riquezas”.
Nuestro Padre Dios nos dio el poder para hacer las riquezas. (Deuteronomio 8:18) “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a sus padres, como en este día”.
Cuando alguien se queja de tanta miseria, de tanto dolor, de tanta escasez, es porque no entiende que la queja no produce resultados positivos, sólo la fe en las riquezas puede crear el ambiente propicio para que se manifieste.
Jesús utilizó esa fe para producir la multiplicación de los panes y los peces. La utilizó en la pesca milagrosa y en reclamar dinero de la boca del pez para pagar los impuestos (Mateo 17:25-27) “Él dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quienes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, vé al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti”.
El Señor Jesús utilizó su fe en las riquezas que inclusive nombró a un discípulo tesorero de su ministerio. La ley de la fe estuvo presente y activada en todo lo que Él hizo.
Recuerde lo que la Biblia dice en (Hebreos 13:6) “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. El Señor Jesús dijo que Él hacia siempre lo que le agradaba al Padre, lo que nos muestra que siempre operó en la fe.
Lo que Jesús quiso enseñar a los pobres de Su tiempo y de todos los tiempos, es que lo que ellos necesitaban era dirigir sus pensamientos a Dios con fe en las riquezas. Esto causaría que las riquezas se manifestaran de una forma u otra.
Recuerde que no hay nada demasiado bueno para que usted lo disfrute. La voluntad de Dios es que usted sea prosperado en todas las cosas y que tenga salud, así como prospera su alma. (3 Juan 2). Dirija sus pensamientos a Dios con fe en las riquezas, en la salud, en la felicidad y en la multiplicación. ESTA ES UNA BUENA SEMANA, LOS BENDIGO.

