
¿QUIÉN ES NUESTRO ADVERSARIO?

El plan del amor de Dios está basado sobre la fe
DIOS DESEA QUE TENGAMOS SALUD
LECTURA BÍBLICA (Salmo 11)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Guardareis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis” (Deuteronomio 29:9)
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones” (Deuteronomio 7:9)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- En el capítulo cinco de la primera Carta a los Corintios se menciona un caso de inmoralidad en la iglesia, ¿Qué decisión se tomó con el hombre que cometió tal acción? (1 Corintios 5:5)
R/ FUE ENTREGADO A SATANÁS
- ¿Para qué se entregó este hambre a satanás? (1 Corintios 5:5)
R/ PARA DESTRUCCION DE LA CARNE
- ¿Cuál fue el fin de entregar a aquel hombre a satanás? (1 Corintios 5:5)
R/ PARA QUE SU ESPÍRITU FUESE SALVO EN EL DÍA DEL SEÑOR
- ¿Qué hace un poco de levadura? (1 Corintios 5:4)
R/ LEUDA TODA LA MASA
- La vieja levadura hace referencia al pecado, ¿Por qué Dios nos ordena limpiarnos de la vieja levadura? (1 Corintios 5:7)
R/ PARA QUE SEAMOS NUEVA MASA, SIN LEVADURA
- ¿Quiénes es nuestra pascua? (1 Corintios 5:7)
R/ CRISTO
- ¿Por quienes fue sacrificado Cristo? (1 Corintios 5:7)
R/ POR NOSOTROS
DIOS DESEA QUE TENGAMOS SALUD
3 Juan 2. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
Introducción: Dios nos creó a su imagen y semejanza y su deseo siempre fue y ha sido que gocemos de bienestar en todos los aspectos de la vida, incluida la salud.
La salud es una bendición de Dios que no sólo debemos disfrutar, sino que debemos cuidar.
I. LA SANIDAD EN LA BÍBLIA.
Nuestro Señor Jesús vino a deshacer las obras del diablo. Juan 10:10. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 1 Juan 3:8. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
El Señor Jesucristo sanó a los enfermos Mateo 15:29-31. Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí. 30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; 31 de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.
El Señor Jesús vino a mostrar el amor, poder y voluntad de nuestro Padre para con nosotros. La voluntad de Dios es que vivamos en salud. La salud física también va acompañada de la salud emocional y espiritual. Él es nuestro sanador. Si tenemos alguna dolencia podemos acudir a Él basados en su palabra.
Éxodo 15:26 – y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.
Salmo 103:2-3 – Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; Él sana todas nuestras dolencias, no algunas, TODAS.
Mateo 8:16-17 – Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; 17 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
II. NUESTRA RESPONSABILIDAD ES CUIDAR EL TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO.
1 Corintios 6:19-20. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, es el hogar donde pasamos nuestra vida aquí en la tierra; Dios espera que cuidemos su templo y hagamos buen uso de él. Es nuestro deber mantener nuestro cuerpo en las mejores condiciones, si bien Él es nuestro sanador, es nuestra responsabilidad mantener una condición saludable con una buena alimentación, teniendo un buen carácter y un corazón alegre.
Proverbios 17:22. El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
El deseo de Dios es que tengamos una vida saludable y que, cuando muramos, lo hagamos de la mejor manera.
Abraham: Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y cinco años. 8 Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. Génesis 25:7-8.
Moisés: Y murió allí Moisés siervo de Jehová, en la tierra de Moab, conforme al dicho de Jehová. 6 Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab, enfrente de Bet-peor; y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy. 7 Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. Deuteronomio 34:5-7.
David: Y murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas y de gloria; y reinó en su lugar Salomón su hijo. 1 Crónicas 29:28.
Conclusión: Dios nos ofrece salud o retornarnos a ella mediante la sanidad, pero también nos llama a confiar en Él y cuidar nuestro cuerpo apartándonos del mal. Proverbios 3:7-8 – «No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal, porque será medicina para tu cuerpo y refrigerio para tus huesos.»
Santiago 5:14-15. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

