
El espejo refleja el rostro del hombre

SOMOS LO MEJOR DE DIOS
LA CONFRONTACIÓN DE PODERES
Texto Principal: Mateo 3:16-17; Mateo 4:1; 1 Corintios 15:25
Introducción: El enfrentamiento de poderes es la demostración práctica de que el Señor Jesucristo es más poderoso que los espíritus, poderes o falsos dioses adorados por los seres humanos.
I. EL MINISTERIO PÚBLICO DEL SEÑOR JESUCRISTO COMENZO CON UNA CONFRONTACION DE PODERES- CARA A CARA CON SATANÁS
La vida del Señor Jesucristo fue relativamente pacifica hasta que Juan el Bautista lo bautizó en el río Jordán y fue lleno del Espíritu Santo (Mato 3:16-17).
- La guerra espiritual que el Señor Jesús enfrentó fue en un nivel jamás registrado en la historia de la humanidad (Mateo 4:1) “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo”. Esta confrontación de poderes estableció el patrón para todo el ministerio del Señor Jesús, no solo en la tierra sino también después de la ascensión.
- El golpe más fatal que el Señor Jesús le infligió a satanás fue en la cruz (Colosenses 2:15).
- La derrota de satanás y los poderes de las tinieblas en la cruz del Calvario no fue el fin de la guerra espiritual.
- La guerra espiritual continúa: El Señor Jesucristo está a la diestra del Padre y la guerra espiritual continúa porque hasta que todos sus enemigos sean puestos bajos sus pies (1 Corintios 15:25).
II. ¿CUÁNDO TERMINARA LA BATALLA ESPIRITUAL?
La batalla espiritual comenzó con el enfrentamiento entre el Señor Jesús y satanás en el desierto, y terminará el día cuando satanás sea lanzado al lago de fuego y azufre (Apocalipsis 20:10) “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.
- Durante este periodo de guerra espiritual se efectuó el ministerio del Señor Jesús incluyendo Su muerte y resurrección.
- La venida del Señor Jesús fue una confrontación abierta con los poderes satánicos. Su ministerio incluyó liberaciones de los endemoniados, las enfermedades que el Señor Jesús sanó se debieron más a la influencia satánica que a cualquier otro factor, como lo vemos en el Nuevo Testamento.
- El Señor Jesús vino a deshacer las obras del diablo. (1 Juan 3:8).
- En los Evangelios leemos que el Señor Jesucristo hizo guerra espiritual en todos los niveles. Después del enfrentamiento del Señor Jesucristo con Satanás en el desierto, la Biblia dice en (Mateo 4:23) “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”.
- El evangelio se extendió y los enfermos vinieron al Señor en busca de sanidad. ¿Quiénes eran? (Mateo 4:24).
- El Señor Jesús encaró al príncipe de este mundo (Juan 12:31); (Juan 14:30)”; (Juan 16:11).
III. JESÚS EL INVASOR
No es exagerado considerar la venida del Señor Jesucristo a la tierra como análoga a una invasión militar. El Señor Jesús llegó con el reino de Dios y predicó el evangelio del reino. Juan el Bautista dijo que el reino de Dios había llegado (Mateo 3:2). “Y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.
- El Señor Jesús nos ordena a todos sus discípulos que prediquemos el evangelio del Reino (Mateo 10:7).
- El Señor Jesucristo vino a la tierra a la ofensiva. Esto llegó a ser el punto decisivo de toda la historia humana. ¿Quién estuvo a la defensiva? Satanás, el príncipe de este mundo a quién el Señor Jesús atacó contundentemente.
- Antes que viniera el Señor Jesús a la tierra, satanás gobernó sobre el mundo físico y la humanidad sin desafíos. El Señor Jesucristo no cuestionó a satanás cuando le ofreció todos los reinos del mundo y su gloria. Satanás se presentó como el dueño, porque Adán deliberadamente le entregó todo el dominio del mundo. (Mateo 4:8) “Otra vez le llevó el diablo a un monte alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adoras”.
- Dios es el dueño del universo, incluyente el planeta tierra. Dios lo creó y es suyo (Salmo 24:1). Satanás nunca ha sido ni será el dueño del universo.
- El reino de satanás consiste en el control que ejerce a través de sus asechanzas sobre las personas que no han nacido de nuevo (Efesios 6:11).
- El Reino de Dios que el Señor Jesús nos trajo no es una tierra con fronteras territoriales, sino el Reino de Dios sobre los seres humanos.
- Donde quiera que la gente declare su lealtad al Señor Jesucristo, el Reino de Dios está en medio.
Conclusión: La batalla entre el Reino de Dios y el reino de satanás es una lucha por las personas y por su lealtad. Antes que el Señor Jesús viniera a la tierra casi todo el mundo le rendía lealtad a satanás. Solo un pequeño grupo de los descendientes de Abraham llamado el pueblo de Dios. Ahora, nosotros, la nueva creación que conformamos Su iglesia estamos rendidos a Él y somos la extensión de Su Reino aquí en la tierra.

