
LA COMPASIÓN DE DIOS

El dinero sirve para todo
EL PODER ILIMITADO DE DIOS EN NOSOTROS
Texto Principal: Efesios 3:20; 1 Juan 4:4; Daniel 1:18-20; Daniel 6:3.
Introducción: Dios nos hizo a Su imagen y semejanza; Dios nos diseñó para ser los contenedores de Su presencia; por el pecado, el ser humano perdió ese gran privilegio. En el momento de nuestra conversión, Dios nos hizo la nueva creación. Dios nos dio Su Vida, la Vida Eterna; el Espíritu de Dios vive en nosotros. (1 Corintios 6:19) “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestro?”.
I. DANIEL, SUPERIOR A LOS SÁTRAPAS.
Daniel era un adolescente cuando fue deportado con miles de cautivos hacia Babilonia en el año 605 a.C., donde vivió más de sesenta años. Pertenecía a una familia de la clase alta de Jerusalén.
- Nabucodonosor ordenó al jefe de los eunucos, que llevara muchachos de los hijos de Israel y que pertenecieran al linaje real de los príncipes para estar en el palacio del rey. (Daniel 1:3-4) “Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de los eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchacho en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey, y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos”.
- Daniel y sus compañeros fueron hallados diez veces mejores que los magos y astrólogos de Babilonia (Daniel 1:18-20) “Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor. Y el rey habló con ellos y no fueron hallados otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo el reino”.
- En Daniel había un espíritu superior. (Daniel 6:3) “Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas…”.
II. EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO.
El Dios Omnipotente que creó los cielos y la tierra es nuestro Padre y él vive en nosotros.
- El poder ilimitado de Dios actúa en nosotros (Efesios 3:20) “Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. “Mayor es el que está en nosotros” (1 Juan 4:4).
- El apóstol declaró en (Colosenses 1:29) “Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”.
- Tenemos el mismo poder del Espíritu Santo que fluía del Señor Jesucristo y sanaba a los enfermos. (Lucas 6:19) “Y toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos”.
III. EL PODER ILIMITADO DEL ESPÍRITU SANTO MORA EN NOSOTROS.
Quitemos los barrotes que nos impiden que el poder sin límites de Dios se manifieste en y a través de nosotros. ¿Cuáles son esos barrotes?
- Miedo a fracasar. El temor al fracaso es un temor a la vergüenza; declaremos con convicción: (Filipenses 4:13) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
- Los sentimientos de odio, amargura, falta de perdón y rechazo: Estos sentimientos son ataduras para el alma, que nos impiden liberar el poder interior.
- Falta de perdón hacia sí mismo: Dios ya le perdonó todos sus pecados, acepte el perdón de Dios y viva la libertad espiritual con que Cristo lo hizo libre.
- El pasado. Otra ligadura mental es el recuerdo de las desilusiones, retrocesos y rechazos del pasado.
- No permitamos que los fantasmas del pasado controlen nuestra vida.
- Dejemos que sean sus sueños, y no los recuerdos del pasado los que comanden nuestra vida.
- Tratemos de nuevo o perderemos la oportunidad de comenzar una vida verdaderamente feliz.
- Baja autoestima. Creamos en nosotros mismos, si partimos de la base de que somos inferiores, sufriremos un fracaso desastroso.
- La incredulidad: La incredulidad paraliza, es limitante y perversa.
IV. EL PODER DE LA PALABRA HABLADA.
El poder está en la boca. La Biblia dice que la muerte y la vida están en poder de la lengua (Proverbios 18:21) “La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos”.
- No declaremos: “No puedo” o “A mí no me dará resultado” Declaremos lo que Dios dice acerca de nosotros.
“Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros? (Romanos 8:31); “Al que cree, todo le es posible” (Marcos 9:23); “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).
Conclusión: Fuimos creados por Dios para vivir en las alturas de la buena vida, no en el lodo de la desesperación. Las cosas grandes les ocurren a las personas que piensan en grande. El poder ilimitado de Dios está en nosotros. ¡Con Dios todo es posible!

