
PREDICANDO EL EVANGELIO A TODA CRIATURA EN TODO EL MUNDO

EL EJÉRCITO DE DIOS
ANUNCIEMOS LAS BUENAS NUEVAS DE SALVACIÓN A TODA CRIATURA
Texto Principal: Hechos 26:19-23; Marcos 16:15-16
Introducción: Los hijos de Dios en este mundo estamos enfrentando una guerra espiritual entre la verdad y la mentira, entre el bien y el mal. El diablo es el padre de mentira; con sus engaños se propone apartar de la verdad a los seres humanos para que no crean en el Señor Jesucristo y sean salvos.
I. JESUCRISTO EL VENCEDOR.
El Señor Jesucristo venció al diablo, lo destronó y lo despojó legalmente del botín de guerra. El botín de guerra en disputa eran los seres humanos esclavizados bajo el dominio satánico por causa del pecado. En gr. el botín es lo que se le arrebata en la guerra al ejército vencido. En las batallas el vencedor toma el botín de guerra como su trofeo. El botín de guerra que el Señor le arrebató al diablo fue la humanidad, la autoridad espiritual y las riquezas que Adán le entregó deliberadamente al diablo.
- El Señor vino a redimir a la humanidad y a recuperar lo que se había perdido y a deshacer las obras del diablo (1 Juan 3:8) “El que práctica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”.
- El Señor Jesucristo se levantó victorioso de la muerte, la muerte no pudo retenerlo. (Hechos 2:24).
- El diablo y todos los demonios fueron y despojados. (Colosenses 2:15) “Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”.
- La conquista de las fuerzas espirituales de maldad se describe en términos de una celebración de un general romano. Dios por medio de la cruz, despojó a los principados y a las potestades de su dominio y autoridad sobre el pueblo redimido que reconoce a Cristo como el Salvador y nuevo Señor de su vida.
II. REDIMIDOS DE LA POTESTAD DE LAS TINIEBLAS.
Nuestro Redentor el Señor Jesucristo con el precio de su sangre nos redimió para Dios (Apocalipsis 5:9-10).
- Legalmente Satanás perdió su dominio sobre los seres humanos. El Señor Jesucristo nos devolvió la autoridad espiritual, ahora podemos resistir y someter al diablo y a los demonios bajo nuestros pies (Romanos 16:20) “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo nuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”; (Lucas 10:19) “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará”.
- En la mente de Dios todos los seres humanos fuimos liberados. El Hijo de Dios nos liberó (Juan 8:36) “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”.
III. JESUCRISTO ES EL SALVADOR DEL MUNDO.
La salvación del mundo no es una promesa, es una realidad. La salvación se consumó con la muerte y resurrección de nuestro amado Salvador Jesucristo.
- En la mente de Dios todos los seres humanos legalmente fuimos salvados (Hechos 16:31) “… Cree en el Señor Jesucristo, y será salvo, tú y tu casa”.
- La salvación se recibe por creer en el Señor Jesucristo e invocarlo. Para que el hombre crea en el Salvador y disfrute de la salvación debe oír las Buenas Nuevas, e invocar al Señor Todopoderoso (Romanos 10:13) “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.
- Somos responsables de compartir el mensaje del Evangelio a toda criatura (Romanos 10:14).
- El Señor Jesucristo nos comisionó para llevar las Buenas Nuevas de Salvación a todo el mundo (Marcos 16:15-16).
IV. SATANÁS SE ESFUERZA PARA OBSTACULIZAR LA EVANGELIZACIÓN.
Satanás hará todo lo posible para obstaculizar el trabajo evangelístico. Satanás odia cada forma de evangelismo. El odia: El evangelismo personal, a los evangelistas, a los esfuerzos evangelísticos de la iglesia. Satanás odia todo mover de Dios.
- El diablo no quiere soltar las almas que están bajo su dominio (Hechos 13:6-12).
- El enemigo a través de la persecución y las amenazas se opone a la evangelización. El apóstol Pablo inspirado por el Espíritu Santo dijo que se requiere de compromiso para presentar el mensaje del Evangelio de Cristo (Hechos 26:19-23).
Conclusión: Nuestro compromiso es con Dios, todos estamos comisionados por el Señor para llevar el Evangelio a toda criatura, hasta los confines de la tierra. El diablo tratará por todos los medios oponerse para que nosotros no cumplamos con el llamado de Dios y que las almas no se conviertan al Señor. Pero cualquier intento de Satanás para detener la evangelización mundial fracasará; el Señor Jesucristo dijo (Mateo 16:18) “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades

