
DIOS NOS DIO EL DERECHO DE ESCOGER Y DECIDIR NUESTRO DESTINO

PRINCIPIOS PARA LA PROSPERIDAD FINANCIERA (PARTE II)
FUNDAMENTOS PARA LA PROSPERIDAD FINANCIERA (PARTE I)
Textos: Deuteronomio 28:11-12; 3Juan 2:1; 2Corintios 8:9
Introducción: La palabra prosperidad en hebreo significa bienestar, abundancia, felicidad, gozar de buena salud, estar completo y ser victorioso.
Los principios para la prosperidad financiera los estableció Dios y están escritos en las Sagradas Escrituras.
- LA PROSPERIDAD.
La prosperidad financiera es una manifestación de la BENDICIÓN de Dios en nuestra vida. La persona prosperada por Dios goza de salud física, salud mental, seguridad, está completo, es exitoso, victorioso y goza de la sobreabundancia de los bienes materiales.
- Dios se deleita en nuestra prosperidad. (Salmos 35:27) Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea exaltado Jehová, que ama la paz de su siervo”. La Nueva Versión Internacional dice “quién se deleita en el bienestar de su siervo”; La Biblia de las Américas dice “que se deleita en la paz (Prosperidad) de su siervo”.
- Bendecidos con toda bendición. (Efesios 1:3).
- La bendición de Dios nos enriquece. (Proverbios 10:22).
II. LOS FUNDAMENTOS.
Cuando hablamos de fundamentos, hablamos de un Principio u origen en que se asienta una cosa. La Biblia dice en el (Salmos 11:3) “Si fueren destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?”.
- Reconocer que el Reino de Dios es la prioridad número uno en nuestra vida (Mateo 6:33).
- Diligencia en el trabajo. La base natural de la prosperidad financiera es el trabajo; debemos ser diligentes, esforzados, y constantes.
- La pereza engendra pobreza. (Proverbios 6:6-11) “Mira la hormiga, perezoso, observa sus caminos y sé sabio: Ella, sin tener capitán, gobernador ni señor, prepara en el verano su comida, recoge en el tiempo de la siega su sustento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás del sueño? Un poco de sueño, dormitar otro poco, y otro poco descansar mano sobre mano: así te llegará la miseria como un vagabundo, la pobreza como un hombre armado”.
- José el hijo de Jacob. Empezó en la casa de Potifar como esclavo y extranjero y llegó a ser después de faraón el hombre más poderoso en Egipto. (Génesis 39:2-3) “Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano”.
- Honrar a Dios con nuestros bienes (Proverbios 3:9-10).
- Las Primicias (Deuteronomio 18:4-5) “Las primicias de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás; porque le ha escogido Jehová tu Dios de entre todas tus tribus, para que esté para administrar en el nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre”.
- La ofrenda exterioriza la generosidad del corazón. Literalmente la ofrenda a Dios es un presente, un regalo voluntario en acción de gracias.
Abel adoró a Dios a través de la ofrenda (Hebreos 11:4).
El rey David ofrendó a Dios voluntariamente reconociendo que todo lo que poseía era porque Dios se lo había dado (1 Crónicas 29:13-14). - El Diezmo es la décima parte de lo que recibimos como retribución por nuestro trabajo, no son voluntarios. Los diezmos es cosa dedicada a Jehová. (Levíticos 27.30) “Y del diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová”.
- Los diezmos son los recursos de Dios para la extensión de Su Reino aquí en la tierra través de la iglesia. (Malaquías 3:10-11) “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos”.(Deuteronomio 14:22) “Indefectiblemente diezmarás todo el producto de tu grano que rindiere tu campo cada año”.
ABRAM le dio los diezmos a Dios cuando Melquisedec rey de Salem lo bendijo. (Génesis 14.20) “Y le dio Abram los diezmos de todo” ¿Quién le enseñó? Parece que ya era una práctica existente en su vida. Abraham era rico. Tenía mucho ganado y trecientos dieciocho criados nacidos en su casa.
JACOB pactó con Dios a través del diezmo. (Génesis 28.22) “De todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti”.
Conclusión: No le tenga miedo a la prosperidad financiera, acepte el plan de Dios para su vida. Comience a construir su economía sobre estos fundamentos y Dios hará lo que ha dicho que hará, él no miente. (3 Juan 2) “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”.

