
FUNDAMENTOS PARA LA PROSPERIDAD FINANCIERA (PARTE I)

El mundo entero busca héroes
PRINCIPIOS PARA LA PROSPERIDAD FINANCIERA (PARTE II)
Texto Principal: Deuteronomio 28:1; Josué 1:7-8
Introducción: La prosperidad financiera a la manera de Dios es el resultado de nuestra obediencia a Su Palabra. Dios nos reveló en Su Palabra los fundamentos para la prosperidad financiera. La Biblia es la Palabra de Dios integra, veraz e inmutable. En ella Dios nos revela Su Plan de amor eterno, de bienestar para que disfrutemos de lo mejor de la vida aquí y ahora. Los planes de Dios para nosotros son planes de bienestar. (Jeremías 29:11 NVI) “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes -afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”.
I. LOS FUNDAMENTOS
- Ya descubrimos los primeros tres fundamentos para la prosperidad financiera a la luz de las Sagradas Escrituras 1. Reconocer el Reino de Dios como la prioridad uno en nuestra vida, 2. ser diligentes en el trabajo y, 3. honrar a Dios con nuestros bienes), prosigamos escudriñando las Sagradas Escrituras y descubriremos otros cuatro principios que tienen que ver con la prosperidad financiera.
4. Administrar los recursos con sabiduría. Administrar es ordenar, organizar en especial los bienes, hacer un presupuesto mensual y ceñirnos a él. Debemos programar los gastos y gastar lo que anotamos, no simplemente anotar lo que gastamos. (Proverbios 8:12) “Yo, la Sabiduría, habito con la cordura y tengo la ciencia de los consejo”; (Proverbios 8:14-18).
- Priorizar los gastos: Indispensables, necesarios. Buen manejo de la Tarjeta de Crédito. Evitar endeudarnos para gastar en cosas superfluas (no necesarias, que están de más”. (Romanos 13:8 “No debáis a nadie nada…”
5. El ahorro. El principio del ahorro está en la Biblia. Dios lo estableció para que no suframos cuando venga la calamidad.
- José hijo de Jacob. Los siete años de abundancia y los siete años de hambre en la tierra de Egipto. (Génesis 41:47-49) “En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones. Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores. Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número”. (Génesis 41:54-57) “Y comenzaron a venir los siete años de hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan. Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere. Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto”.
- La hormiga. (Proverbios 6.6-8) “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio; la cual no teniendo capitán, gobernador ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”. 20% sería IDEAL; 10% es posible para la mayoría y el 5% para empezar, es posible casi para todos.
6. Ser generoso. El generoso aprovecha la oportunidad de dar algo (Proverbios 11.25).
- El Señor Jesús dijo: (Lucas 6.38) “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”.
- La viuda de Sarepta compartió con el profeta de lo que tenía y fue prosperada (1 Reyes 17:10-15).
- El poder de la siembra y la cosecha. (2 Corintios 9.6-8) “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre…”.
7. Creer que Dios quiere prosperarlo. Creer es estar convencido, persuadido por la Palabra de Dios. Cree que lo que Dios ha dicho acerca de la prosperidad financiera es exclusivamente para usted. (Hebreos 11:1) “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.
- Crea que Dios quiere prosperar su vida y su familia (Proverbios 10.22) “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella”.
- De Dios vienen el aumento, la multiplicación y las riquezas. (2 Corintios 10-11).
Conclusión. Dios quiere prosperarnos, y Su Palabra se cumplirá en nosotros si nos apropiamos de ella dejándonos persuadir y la ponemos por obra. (Deuteronomio 28:1) “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra”.

