
Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará

LO QUE DIOS NOS HIZO SER
Hago voto de no estar jamás imposibilitado
Si el deseo no existe no se hacen elecciones, no se toman decisiones ni se lleva a cabo acción alguna. Sin el “querer hacer” no se tiene “voluntad para” hacer. Si su deseo es suprimido por enseñanzas religiosas negativas que afirman que el desear cosas buenas y desear una vida mejor es malo, entonces malgastará su vida y morirá en resignación y fracaso.
Jamás cumplirá el propósito para el cual Dios lo creó, que es para ser Su expresión de la vida, la felicidad, la salud y la prosperidad entre la gente de esta tierra.
Será como tanta gente que se ha atado a sí misma con un voto de pobreza. Dios jamás planeó que nadie hiciera tal voto; planeó prosperidad para el ser humano.
Lo que sería bueno es que optara hoy por hacer un voto de prosperidad diciendo: Hago voto de jamás volver a ser pobre ni indigente, porque mi Padre creó las riquezas de este planeta para que yo las disfrutara.
Hago voto de no estar jamás imposibilitado para alcanzar y levantar a otras personas que estén necesitadas. Dios está en mí y Él es rico.
Hago voto de apropiarme siempre de las cosas buenas de la vida, de manera que yo pueda gozar de Su abundancia y pueda compartir esa abundancia con otras personas en necesidad.
El Salmo 23 dice: “El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días”.
Atrévase a romper las ataduras del negativismo religioso. Desee las cosas buenas de Dios: desee lo mejor que Él tiene en la vida.
No les tema a los buenos deseos que hay en su corazón, la Biblia dice: “Pues Dios es el que hace nacer en ustedes los buenos deseos y quien les ayuda a llevarlos a cabo, según su buena voluntad” (Filipenses 2:13 Biblia DHH). Desee los deseos de Dios, y emprenda las grandes cosas y con la ayuda de Dios las alcanzará. DIOS ES BUENO.

