
Hago voto de no estar jamás imposibilitado

SOMOS LO QUE DIOS DICE QUE SOMOS, PODEMOS HACER LO QUE DIOS DICE QUE PODEMOS HACER
LO QUE DIOS NOS HIZO SER
LECTURA BÍBLICA (Proverbios 9:1-12)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Y olvidarás tu miseria, o te acordarás de ella como de aguas que pasaron. La vida te será más clara que el medio día; aunque oscureciere, será como la mañana” (Job 11:16-17).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará” (Juan 15:7 DHH).
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 7:4) ¿Para qué morimos a la ley mediante el cuerpo de Cristo?
R/ PARA QUE SEAMOS DE OTRO, DEL QUE RESUCITÓ DE LOS MUERTOS
- Ahora que somos de otro (Cristo), ¿Cuál es el fin? (Romanos 7:4)
R/ QUE LLEVEMOS FRUTO PARA DIOS
- ¿Qué obraba en nuestros miembros mientras estábamos en la carne?
(Romanos 7:5)
R/ LAS PASIONES PECAMINOSAS QUE ERAN POR LA LEY
- ¿Qué clase de fruto llevan las pasiones pecaminosas? (Romanos 7:5)
R/ LA MUERTE
- Ahora que estamos libres de la ley, ¿Bajo qué régimen debemos servir? (Romanos 7:6)
R/ EL REGIMEN DEL ESPÍRITU
- Según (Romanos 7:6) ¿Cuál es el régimen viejo?
R/ EL REGIMEN DE LA LETRA
LO QUE DIOS NOS HIZO SER
(Jeremías 29:11) “Porque yo sé muy bien los planes que tengo que tengo para ustedes -afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza”.
Introducción: Nuestro Padre Dios es bueno y grande en misericordia. Los pensamientos de Dios “acerca de nosotros son pensamientos de paz y no de mal”. Cuando Dios nos creó, nos hizo semejantes a Él.
(Génesis 1:26) “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó”.
I. LA GRAN TRAGEDIA
Por la transgresión de Adán, los seres humanos perdimos la naturaleza divina y fuimos poseídos y esclavizados por la naturaleza de la muerte.
- Por el pecado de Adán, la muerte entro en el ser humano. (Romanos 5:12 NVI) “Por medio de un hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron”.
- Las maldiciones son las consecuencias del pecado. (Deuteronomio 28:15) “Pero acontecerás, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán”.
- Las maldiciones por el pecado son: La muerte (espiritual, física y eterna). (Deuteronomio 28:16-68).
II. EL PADRE DIOS NO NOS DEJO EN EL ABANDONO
Por amor el Padre nos envió a Su Unigénito Hijo para redimirnos.
(Juan 3:16 NVI) “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito , para que todo aquel que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.
- El Hijo de Dios hecho carne pagó el castigo que nosotros merecíamos.
(Isaías 53:4-5) “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.
- El Señor Jesús como sustituto de la humanidad sufrió las maldiciones que nos afligieron por las consecuencias del pecado.
(Gálatas 3:13) “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero”.
III. EL PADRE NOS RECREO EN CRISTO
Por Su amor, el Padre nos rescató del estado en que nos encontrábamos. Él nos recreó, Somos la Nueva Creación en Cristo. (2 Corintios 5:17) “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
- Creados en Cristo Jesús. (Efesios 2:10) “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.
- Somos hijos legítimos de Dios.(Juan 1:12) “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
- Somos la Justicia de Dios. (2 Corintios 5:21) “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él”. Justificados por la fe en Cristo (Romanos 5:1) “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
- Somos la residencia de Dios. El Señor Jesucristo glorificado vive en nosotros con todo Su Poder (Gálatas 2:20) “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
IV. LIBRES DEL DOMINIO SATANICO
Dios nos redimió del dominio satánico. (Colosenses 1:13) “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.
- Somos más que vencedores. (Romanos 8:37) “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.
(1 Juan 5:4) “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y está es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”.
- Estamos unidos con la Omnipotencia de Dios.
(Mateo 17:20) “Jesús les dijo: Por vuestro poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”.
- Mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo.
(1 Juan 4:4) “Hijitos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es que el que está en vosotros que el que está en el mundo”.
Conclusión: Desde el momento que aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador y Señor, Dios nos impartió Su naturaleza, somos una nueva especie, la nueva creación sobre la cual satanás no tiene dominio.
La muerte, la pobreza, las enfermedades y la debilidad, están bajo nuestro pies. El Señor Jesús dijo en (Marcos 9:23 NVI) “Para el que cree, todo es posible”. “Ninguna cosa será imposible para el que cree en Dios”.

