
NO ESPERE MÁS

BENDECIRÉ A JEHOVÁ EN TODO TIEMPO
TENEMOS DERECHO A LA SALUD
LECTURA BÍBLICA (Salmo 46)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hechos 18:9-10).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Pero Clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su Palabra, y los sanó, y los libró de su ruina” (Salmo 107:19-20)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 6:20-21) ¿Cuál es el fin de la esclavitud al pecado?
R/ LA MUERTE
- Ahora que fuimos libertados del pecado ¿Qué somos? (Romanos 6:22)
R/ SIERVOS DE DIOS
- ¿Cuál es el fruto por haber sido libertados del pecados y ser siervos de Dios? (Romanos 6:22)
R/ LA SANTIFICACION
- ¿Cuál es el fruto de nuestra santificación? (Romanos 6:22)
R/ LA VIDA ETERNA
- ¿Cuál es la paga del pecado? (Romanos 6:23)
R/ LA MUERTE
- ¿Cuál es el regalo que Dios nos dio Dios en Cristo Jesús? (Romanos 6:23)
R/ LA VIDA ETERNA
TENEMOS DERECHO A LA SALUD
Texto Bíblico: 3 Juan 2 DHH. Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena salud.
Isaías 53:5 DHH. Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud.
Introducción: Algunas personas creen que las enfermedades son instrumentos que Dios usa para corregir conductas o enseñar a los seres humanos sobre paciencia o humildad. Otros, se preguntan antes de orar por sanidad si es la voluntad de Dios sanarlos.
I. ¿CÓMO VIENEN LAS ENFERMEDADES?
- Por obra de Satanás.
¿Cuáles son las obras del diablo? La biblia nos habla de tres cosas hurtar, matar y destruir. Juan 10:10. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Las enfermedades se encuentran dentro de las obras del diablo.
Lucas 13:10-11. DHH. Un sábado Jesús se había puesto a enseñar en una sinagoga; y había allí una mujer que estaba enferma desde hacía dieciocho años. Un espíritu maligno la había dejado jorobada, y no podía enderezarse para nada.
- Por nuestra conducta.
Proverbios 17:22 PDT. La alegría es como una buena medicina, pero el desánimo es como una enfermedad.Algunas personas están enfermas por la actitud con la que toman los problemas o viven la vida. Son temerosos, soberbios, chismosos, rencillosos, altivos o iracundos.
Otros, viven preocupados, ansiosos o no descansan por pensar en las cosas que tienen por hacer.
1 Pedro 5:7. echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Salmo 119:28. Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra.
Filipenses 4:6-7 PDT. No se preocupen por nada, más bien pídanle al Señor lo que necesiten y agradézcanle siempre. La paz de Dios hará guardia sobre todos sus pensamientos y sentimientos porque ustedes pertenecen a Jesucristo. Su paz lo puede hacer mucho mejor que nuestra mente humana.
Dejemos a un lado la preocupación, el enojo y la ansiedad porque Dios tiene cuidado de nosotros. No expongamos nuestro cuerpo a una enfermedad por estar ansiosos o preocupados por el futuro.
II. LAS OBRAS DE DIOS.
Volvamos a la mujer que fue sanada el día de reposo. ¿Quién la tenía atada? Satanás, pero cuando Jesús la vio, le restituyó el derecho a la salud mediante la sanidad. Lucas 13:12-13 DHH. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: —Mujer, ya estás libre de tu enfermedad. Entonces puso las manos sobre ella, y al momento la mujer se enderezó y comenzó a alabar a Dios.
¿De dónde viene la sanidad? De la naturaleza de Dios. Dios es amor, Dios es nuestro sanador.
Isaías 53:5 DHH. Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeldía, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud.
¿Qué nos hace merecedores a la salud? El sacrificio de Jesús en la cruz. Nota usted que dice “alcanzamos salud”. El ser humano tiene derecho a vivir en salud por la obra de Cristo en la cruz.
El paralítico de Betesda. Juan 5:5-9. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.
La voluntad de Jesús para sanar al hombre enfermo de lepra. Mateo 8:1-3 DHH. Cuando Jesús bajó del monte, mucha gente lo siguió. En esto se le acercó un hombre enfermo de lepra, el cual se puso de rodillas delante de él y le dijo: —Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad. Jesús lo tocó con la mano, y dijo: —Quiero. ¡Queda limpio! Al momento, el leproso quedó limpio de su enfermedad.
III. EL DERECHO A LA SALUD.
La pregunta ahora es, ¿por qué Jesús sanó a todos?
Porque vino a destruir las obras del diablo. 1 Juan 3:8 LBLA El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.
Porque vino a restituir un derecho. ¿Por qué sanó a la mujer encorvada? Porque tenía derecho a ser sanada; era hija de Abraham. Lucas 13:16 DHH. Pues a esta mujer, que es descendiente de Abraham y que Satanás tenía atada con esta enfermedad desde hace dieciocho años, ¿acaso no se la debía desatar aunque fuera sábado? Ahora que nosotros somo hijos de Dios, tenemos el derecho legítimo a vivir en salud. Gálatas 3:29. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.
Hebreos 13:8. Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Conclusión: Jesús no ha cambiado, el tiempo de los milagros no ha cesado, es ahora. No dude de la voluntad de Dios, Él no sólo quiere que reciba sanidad, quiere que viva con buena salud. Jesús quiere actuar en su vida. Nunca nadie que llegó a Jesús se fue con las manos vacías. Nunca nadie recibió ante una necesidad un “es demasiado” o un “no es posible” ¿Qué quiere de Jesús hoy? ¿Qué necesita?
Algunos no buscan su sanidad porque se creen indignos, han hecho tantas cosas malas, han estado tan alejados de Dios que su conciencia los mantiene lejos de una simple petición, pero no importa su situación hoy Jesús está a la puerta y llama, no necesita buscar a Jesús porque es Jesús quien está tocando hoy a su vida. Sabe lo que necesita y quiere entrar a su vida y proveerle salud. Quiere limpiar su pecado. No hay nada tan malo que usted haya hecho que impida su rescate o que detenga su milagro. Isaías 1:18. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

