
La dirección creativa del Espíritu Santo

LA PALABRA VIVIENTE EN NUESTRA BOCA
PROCUREMOS, PUES, ENTRAR EN AQUEL REPOSO
LECTURA BÍBLICA (Marcos 2:1-12)
VERSÍCULO DE LA SEMANA ANTERIOR: “Modestas parecerán tus primeras riquezas, comparadas con tu prosperidad futura” (Job 8:7 NVI).
VERSÍCULO PARA MEMORIZAR: “Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; y te daré los tesoros escondidos y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre” (Isaías 45:2-3)
PREGUNTAS INTRODUCTORIAS
- Según (Romanos 6:12) ¿Qué no debe reinar en nuestros cuerpos?
R/ EL PECADO
- ¿Qué sucede si el pecado reina en nuestros cuerpos? (Romanos 6:12)
R/ LE OBEDECEREMOS EN SUS CONCUPISCENCIAS
- ¿A quién debemos presentar nuestros cuerpo? (Romanos 6:13)
R/ DEBEMOS PRESENTAR NUESTROS CUERPOS A DIOS COMO VIVOS ENTRE LOS MUERTOS
- ¿Por qué el pecado no se enseñoreará de nosotros? (Romanos 6:14)
R/ PORQUE NO ESTAMOS BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA
- ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia?
(Romanos 6:15)
R/ EN NINGUNA MANERA
“PROCUREMOS, PUES, ENTRAR EN AQUEL REPOSO”
Introducción: Muchos asumen que las actividades y el arduo trabajo son la fuente absoluta de la provisión; pero si un hijo de Dios mantiene ese pensamiento vivirá en incredulidad, llevándonos a preocupaciones, estrés, cansancio, ansiedad y cargas innecesarias que nos mantendrán en derrota. Dios quiere que entremos en el reposo, el anhelo de Dios es que permanezcamos en el verdadero descanso, el verdadero descanso es Jesús. Hebreos 4:11: Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.
El éxito no depende de lo mucho que trabajamos, ni de lo acelerados que somos, ni cubrir todas las actividades que tenemos en nuestra agenda diaria. El verdadero éxito depende de nuestra dependencia de Dios, de estar en su reposo, de estar en su descanso. Hoy el Señor quiere que renunciamos al estrés, las cargas, las preocupaciones, que tengamos una vida de triunfo.
I. DEBEMOS PERMANECER EN EL SEÑOR
Juan 15:4-5: 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. La primera frase de Juan 15:4: Permaneced en mí, y yo en vosotros. La palabra permanecer, el original griego es la palabra: “méno” que significa: “morar”, “reposar”, “vivir con total paz”; si descanso en el Señor, llevaré mucho fruto. En este contexto de Juan 15:4 cuando el Señor dijo: “Permaneced en Mí”, es: “Mora en Mí”, “Reposa en Mí”, “Vive con total Paz en Mí”.
Cuando el Señor alimentó a los 5000 en Juan capítulo seis, no solamente la multiplicación, la provisión, la fidelidad nos enseña el Señor; sino la liberación del cansancio, de las preocupaciones y del estrés. Cuando permanecemos en el Señor, cuando estamos en su reposo, él siempre nos va a sustentar y nos da bendiciones hasta que sobre y abunde.
II. NO SEREMOS AVERGONZADOS
Creer en Jesús es depender de él, si dependemos, si reposamos en él, jamás seremos avergonzados, 1 Pedro 2:6: Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. No será avergonzado: es no estar afanado, preocupado, cuando declaramos que creemos en él, es porque estamos en su reposo. Hay descanso para todas las áreas de nuestra vida: economía, familia, trabajo, etc. Lamentablemente muchos hijos de Dios hoy no pueden dormir, eso es falta de paz, claramente estamos en una guerra espiritual constante. El éxito de la guerra espiritual, no es depender de nuestra fuerza, ni de lo duro que hablemos o gritemos, ni el extenso tiempo de la oración; el éxito de la guerra espiritual es cuando descansamos en Dios.
III. SI PERMANECEMOS EN EL DESCANSO DE DIOS, EL ENEMIGO SERÁ VENCIDO.
En Éxodo 17, los amalecitas querían destruir al pueblo de Israel, Éxodo 17:8-9: 8 Mientras el pueblo de Israel aún se encontraba en Refidim, los guerreros de Amalec lo atacaron. 9 Así que Moisés le ordenó a Josué: «Escoge a algunos hombres para salir a pelear contra el ejército de Amalec. Mañana yo estaré en la cima de la colina sosteniendo la vara de Dios en mi mano». Esta es una orden que Moisés le da a Josué, escoge algunos hombres, porque vamos a pelear contra el ejército de Amalec…”mañana yo voy a estar en la cima sosteniendo la vara de Dios en mi mano”.
La palabra: Refidim, significa: reposo en el desierto, Josué obedeció a Moisés, fueron a pelear contra el ejército enemigo; pero arriba en la montaña estaba Moisés, su hermano mayor Aarón y Hur levantaban sus manos, los israelitas iban ganando, pero cuando él se cansaba, los amalecitas dominaban en la batalla, sin embargo en el verso 12 ocurre algo extraordinario. Éxodo 17:12: 12 Pronto se le cansaron tanto los brazos que ya no podía sostenerlos en alto. Así que Aarón y Hur le pusieron una piedra a Moisés para que se sentara. Luego se pararon a cada lado de Moisés y le sostuvieron las manos en alto. Así sus manos se mantuvieron firmes hasta la puesta del sol…
Cuando Moisés se sentó sobre la piedra, ganaron la batalla, esa piedra es Cristo; sólo cuando nosotros descansamos en Cristo Jesús, en la piedra angular si creemos en Él, no seremos avergonzados. Hoy nosotros estamos sentados en lugares celestiales, sólo cuando mantenemos nuestra posición y creemos en nuestra posición de descanso, la victoria es nuestra. Deje de estar luchando y aprenda a descansar en Cristo. Esto parece absurdo e incoherente, ningún ejército del mundo pondría a sus soldados y menos a su comandante a descansar, pero en Cristo sí, porque nuestra victoria está asegurada, el Señor quiere que usemos nuestra posición, que descansemos sentados en él y así ganaremos las batallas de nuestra vida.
Conclusión: Estamos en la mesa con el Rey de Reyes sentados en presencia de todos nuestros enemigos, como lo dice el Salmo 23:5: Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. El Señor ha preparado un banquete, en el banquete hay una mesa, y en la mesa hay mucha comida para usted, pero no comemos parados, comemos sentados, nuestra posición es de descanso. No sé cómo está hoy, si está enfermo, atormentado, atribulado, desanimado, pero el Señor le dice: “Recuerda la posición de descanso que te dado, estás sentado conmigo en lugares celestiales”. No se trata de lo que vea o sienta, se trata de lo que cree y de la posición de descanso que te he entregado dice el Señor. La mesa está lista, la silla también, sólo disfrute del banquete, manténgase en el reposo de nuestro Dios y así como Moisés se sentó y descansó pudo disfrutar de la derrota, cuando usted descansa en Él Señor disfrutará de la victoria.

